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No es sólo el clima…

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Por: Carolina Palma Rivero


Señor Director:

A propósito de los incendios forestales que afectan la zona sur del país, resulta cada vez más evidente que estos eventos ya no pueden entenderse únicamente como desastres naturales. Son también la consecuencia de una falta persistente de regulación efectiva, en la que la prevención continúa relegada a un segundo plano y el Estado actúa, una y otra vez, cuando el daño ya resulta irreversible.

Mientras cada verano se repiten las tragedias, proyectos clave- como los cortafuegos obligatorios, la regulación del uso de suelo y la restricción de plantaciones altamente inflamables cerca de zonas urbanas – siguen entrampados en el Congreso. La demora legislativa contrasta brutalmente con la urgencia climática y territorial que vive el país. 

Sin normas claras, vinculantes y exigibles, seguimos exponiendo comunidades, ecosistemas y vidas humanas. Prevenir incendios no es opcional, ni ideológico: es una obligación estatal y cada año, sin una ley robusta es una nueva temporada de riesgo anunciado. 

Atentamente, 

Carolina Palma Rivero.

Abogada

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