Publicidad
La cuenta de la luz: cuando la transición no llega al hogar Opinión

La cuenta de la luz: cuando la transición no llega al hogar

Publicidad
Hernán Calderón
Por : Hernán Calderón Constructor Civil, Presidente Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios de Chile, Conadecus.
Ver Más

Si Chile quiere que la transición energética sea un éxito, no puede seguir construyéndose sobre cuentas que suben mientras se prometen ahorros que nunca llegan. De lo contrario, la transición será limpia en los discursos, pero cada vez más pesada en el bolsillo de las familias.


A los consumidores nos han dicho durante años que la electricidad en Chile sería más barata gracias a las energías renovables. Que el sol y el viento nos iban a traer alivio en la cuenta de la luz. Pero cuando uno conversa con las familias, con los pequeños comerciantes o con los adultos mayores, la sensación es otra muy distinta: la cuenta no baja y, en muchos casos, empieza a subir.

Desde la vereda del consumidor regulado —el que no puede cambiarse de proveedor y simplemente paga lo que llega— el problema es claro: los beneficios de la transición energética no están llegando al bolsillo y todo indica que, a partir de 2026, esa distancia se va a notar aún más.

En los próximos años veremos aumentos en las tarifas que no tienen una explicación simple para la gente común. No es que estemos consumiendo más electricidad ni que haya escasez de energía. Al contrario, Chile produce cada vez más electricidad renovable. Entonces, ¿por qué la cuenta sube? Porque la tarifa se ha ido llenando de cargos, ajustes y compensaciones que el consumidor no entiende y que nunca eligió.

Uno de esos factores son los nuevos contratos de suministro que se están firmando para abastecer a los hogares. Algunos de estos contratos están entrando a precios más altos de lo esperado y eso, inevitablemente, termina reflejándose en la cuenta. El problema es que estos aumentos no afectan a todos por igual: hay regiones y comunas donde el impacto será mucho mayor que en otras, generando una sensación de injusticia difícil de explicar.

Pero el tema más preocupante no está solo en el precio de la energía. Está en los llamados costos “laterales”, que suenan lejanos, pero que terminan llegando igual a la boleta. Un ejemplo claro es el régimen de precios especiales para pequeños generadores eléctricos, conocido como PMGD. Este mecanismo se creó hace años con una buena intención, pero hoy se ha transformado en una fuente permanente de costos para el sistema.

Dicho en simple: se generan compensaciones millonarias que alguien tiene que pagar. Y ese alguien, tarde o temprano, somos los consumidores. Primero, estos costos se cargan en partes menos visibles del sistema, pero con el tiempo terminan traspasándose a la tarifa regulada. Desde 2026 en adelante, estos efectos comenzarán a sentirse con más fuerza en los hogares.

A todo esto se suma otro problema que casi ni se discute: las redes eléctricas. Nos piden electrificar la calefacción, cambiar autos a eléctricos y depender cada vez más de la electricidad, pero las redes no están preparadas y requieren inversiones importantes. El marco actual hace muy difícil que esas inversiones se hagan sin que el costo vuelva a recaer, una vez más, en la cuenta del usuario final.

El resultado es una mezcla peligrosa: alzas graduales, difíciles de entender, acumuladas en el tiempo, mientras se nos dice que “a futuro” la situación mejorará. Pero el consumidor vive en el presente y cuando la cuenta sube no hay relato técnico que alcance.

Como representantes de los consumidores, no pedimos magia ni electricidad gratis. Pedimos algo mucho más básico: transparencia, reglas claras y que los beneficios de la energía limpia lleguen realmente a las personas. Si Chile quiere que la transición energética sea un éxito, no puede seguir construyéndose sobre cuentas que suben mientras se prometen ahorros que nunca llegan. De lo contrario, la transición será limpia en los discursos, pero cada vez más pesada en el bolsillo de las familias.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Inscríbete en nuestro Newsletter El Mostrador Opinión, No te pierdas las columnas de opinión más destacadas de la semana en tu correo. Todos los domingos a las 10am.

Publicidad