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Foto: AgenciaUNO
Ministra Aguilera rompe silencio y descarta “privilegios” en operación a su madre
Según explicó la jefa del Minsal, la demora en salir a dar explicaciones respondió a que esperó que fuera el Hospital del Salvador el que aclarara primero los procedimientos clínicos y administrativos del caso, recalcando que ella actuó como familiar de una paciente y que no tenía injerencia alguna.
Visiblemente incómoda por la polémica, la ministra de Salud, Ximena Aguilera, salió este viernes a enfrentar las críticas por la operación de urgencia a su madre en el Hospital del Salvador, descartó de plano cualquier atención privilegiada y dejó claro que no piensa renunciar, pese a las presiones de sectores de la oposición que incluso han deslizado la idea de una acusación constitucional.
La ministra interrumpió sus vacaciones para hacer la declaración desde el Minsal, flanqueada por los subsecretarios Bernardo Martorell (Redes Asistenciales) y Andrea Albagli (Salud Pública), y partió despejando lo que ha sido el eje de la controversia: “Quiero descartar de plano que haya habido algún tipo de privilegio en la atención de urgencia de mi madre”, afirmó.
Aguilera explicó que su madre, una adulta mayor de 87 años, con demencia avanzada, sufrió una fractura de cadera tras una caída, cuadro que —remarcó— constituye una urgencia médica y no tiene relación con las listas de espera.
Según relató, la cirugía realizada no requería anestesia general ni un reemplazo completo de cadera, sino la instalación de “un clavo”, procedimiento que fue autorizado luego de exámenes previos que arrojaron resultados favorables. “Simplemente me informaron posteriormente, cuando ya estaban claros los exámenes, que la iban a operar a las ocho de la tarde. Nada más”, sostuvo.
La priorización la hacen los médicos
Uno de los puntos más sensibles del caso es la muerte de un paciente cuya reexploración laparotomizada fue postergada ese mismo día. Sobre ese hecho, Aguilera expresó sus condolencias y fue enfática en desligar cualquier responsabilidad familiar en la priorización clínica: “Estaba hospitalizado desde antes y siendo tratado. Lamento que haya fallecido. La priorización, insisto, no la hacen los familiares de los hospitalizados, lo hacen los médicos”, subrayó.
La ministra recordó además que el propio Hospital del Salvador ha emitido dos declaraciones públicas —el 26 de diciembre y una posterior— en las que asegura que la atención entregada se ajustó a protocolos, estándares clínicos y criterios médicos, y que el procedimiento postergado correspondía a una cirugía programada, no de urgencia. A ello se suma una auditoría clínica en curso y un requerimiento de información por parte de la Contraloría General de la República.
Aguilera también abordó uno de los cuestionamientos más repetidos: la demora en su pronunciamiento público. Según explicó, optó por esperar que fuera el hospital el que aclarara los procesos antes de hablar ella.
“¿Por qué no hice esta declaración antes? Porque lo que estaba esperando es que el hospital hiciera la aclaración de los procesos. Yo simplemente me acerqué como familiar de una paciente. No tengo posibilidad de influir en el proceso asistencial ni de explicar cómo se priorizan los pacientes en urgencia”, señaló.
Finalmente, frente a las amenazas de una acusación constitucional, la ministra se mostró tranquila y abierta a entregar antecedentes. “Todos los parlamentarios tienen la posibilidad de levantar una acusación en cualquier momento. Yo, por supuesto, siempre estoy dispuesta a aclarar todos los antecedentes”, dijo, recalcando que el foco del gobierno en esos días estuvo puesto en la gravedad del cuadro clínico de su madre.