Publicidad
Sindicatos alertan retroceso democrático ante proyecto que elimina el feriado electoral PAÍS Cedida

Sindicatos alertan retroceso democrático ante proyecto que elimina el feriado electoral

Publicidad

La discusión de un proyecto que elimina el feriado legal en días de elecciones reactivó el debate sobre desigualdad laboral y participación democrática, con sindicatos alertando un retroceso en derechos y el empresariado defendiendo la compatibilidad entre trabajo y sufragio.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La Comisión de Gobierno Interior de la Cámara de Diputados discute un proyecto de ley que busca eliminar el feriado legal en días de elecciones y plebiscitos. Sindicatos del comercio, retail y farmacias advirtieron que la medida afectaría el derecho efectivo a voto, al dejar a miles de trabajadores sujetos a permisos limitados y a la voluntad de sus empleadores. Cuestionaron que el permiso de tres horas sea insuficiente y rechazaron propuestas empresariales, alertando un retroceso en derechos laborales y democráticos.
Desarrollado por El Mostrador

El derecho a voto volvió a cruzarse con la precarización laboral. La Comisión de Gobierno Interior de la Cámara de Diputados retomó esta semana la discusión del proyecto de ley (Boletín N.º 16.725-06) que busca derogar el feriado legal en jornadas de elecciones y plebiscitos, iniciativa que ha encendido las alertas en sindicatos del comercio, retail y farmacias, que acusan una amenaza directa al ejercicio efectivo del sufragio.

Desde las organizaciones de trabajadores se advirtió que la eliminación del feriado electoral profundizaría una desigualdad ya existente, al afectar principalmente a quienes se desempeñan en centros comerciales y grandes cadenas, donde el ejercicio del voto queda supeditado a permisos limitados y a la voluntad de las jefaturas. “Se está discriminando a parte de la ciudadanía, que no puede votar en igualdad de condiciones respecto del resto”, señalaron.

En esa línea, y frente a la propuesta del empresariado de cambiar el local de votación a uno cercano al lugar de trabajo, Sergio Fuentes, vocero de la Confederación de Trabajadores del Comercio y Servicios (Conatracops), sostuvo que “las personas quieren votar por las autoridades de su circunscripción, aquellas que representan sus territorios e intereses, y no por otras que no guardan relación con su realidad. Solo plantearlo es una falta de respeto”.

Uno de los puntos más cuestionados es el permiso de tres horas contemplado en la legislación vigente para quienes deben trabajar en días de votación. Según los dirigentes, este plazo resulta insuficiente en la práctica, considerando las distancias entre los lugares de trabajo y los locales de votación, además de las aglomeraciones propias de los procesos electorales.

La controversia se agudizó luego de que representantes del empresariado plantearan la posibilidad de modificar los locales de votación, acercándolos a los lugares de trabajo. La propuesta fue descartada por los sindicatos, que sostienen que el voto es un derecho territorial y político, y no una variable que deba ajustarse a la lógica productiva.

En ese contexto, las organizaciones recordaron que el artículo 180 de la Ley 18.700 garantiza a las y los trabajadores el tiempo necesario para sufragar sin menoscabo de sus remuneraciones, subrayando que el feriado electoral constituye una herramienta para asegurar condiciones mínimas de igualdad en la participación democrática. “No podemos perder lo avanzado. Esta es una muy mala señal política para los trabajadores. Después de esto, querrán que volvamos a trabajar en feriados y fechas importantes como Navidad hasta altas horas de la noche, como ocurría antes”, señaló Juan Moreno, presidente del Sindicato Interempresa Líder Walmart. Al respecto, Mauricio Acevedo, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de Farmacias Fenatrafar, agregó: “No podemos retroceder en derechos ganados democráticamente; es grave que el Congreso se preste para retrocesos sociales”.

Desde el sector empresarial, en tanto, se defendió la derogación del feriado argumentando que el cierre de establecimientos en días de votación genera pérdidas económicas relevantes, y que el actual sistema de permisos permitiría compatibilizar la actividad laboral con el ejercicio del derecho a voto.

El debate, aún en etapa inicial, expuso una tensión de fondo entre eficiencia económica y garantías democráticas. Para los sindicatos, la discusión no se limita a una jornada laboral, sino a la definición de si el derecho a sufragio seguirá siendo universal o quedará condicionado por el tipo de contrato y el sector productivo.

Publicidad