PAÍS
José García Ruminot: un RN en el corazón del comité político de la Segpres
Con una trayectoria de más de tres décadas en el Congreso y una mirada conservadora sin ambigüedades, el Presidente electo José Antonio Kast confirmó al senador José García Ruminot como su futuro ministro Secretario General de la Presidencia, apostando por experiencia legislativa en un cargo clave.
El Presidente electo José Antonio Kast confirmó a José García Ruminot como su carta para encabezar la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), un nombramiento leído tanto como un gesto político hacia Renovación Nacional como una señal de gobernabilidad en un Congreso complejo.
Con ello, Kast asegura la presencia de RN en el corazón del comité político, en un gabinete marcado por la fuerte presencia de independientes y republicanos.
García Ruminot es una de las figuras más longevas del Parlamento. Senador por La Araucanía desde 1990, ha atravesado distintos ciclos políticos manteniéndose como un actor relevante en la derecha tradicional. Al interior de Renovación Nacional, es identificado con el ala más conservadora de la colectividad, una definición que él mismo ha reforzado públicamente. En agosto de 2025, por ejemplo, generó controversia al afirmar que, a su juicio, la denominación correcta para el régimen de Augusto Pinochet era “gobierno militar”, declaración que volvió a tensionar los debates sobre memoria histórica dentro de la coalición.
Pese a ese perfil ideológico, en el Congreso se le reconoce una reputación distinta en lo operativo. Durante años ha cultivado la imagen de un parlamentario orientado a la búsqueda de acuerdos técnicos, especialmente en el Senado, donde las negociaciones suelen ser más estables y personalizadas. Esa experiencia es uno de los principales activos que Kast valora para la Segpres, cartera encargada de articular la agenda legislativa y ordenar las relaciones entre el Ejecutivo y el Poder Legislativo.
Sin embargo, el desafío no es menor. A diferencia de la Cámara Alta, García Ruminot carece de redes sólidas en la Cámara de Diputados, hoy mucho más fragmentada y atravesada por fuerzas políticas emergentes y oposiciones duras. Ese déficit de vínculos en la Cámara baja aparece como uno de los principales flancos de su nombramiento, considerando que gran parte de las reformas y proyectos clave del próximo gobierno deberán sortear ese espacio.
Así, la llegada de José García Ruminot a la Segpres combina experiencia, señales políticas internas y controversias ideológicas no resueltas. En un escenario de minoría parlamentaria y alta polarización, su desempeño será clave para medir si la apuesta de Kast por un negociador histórico logra traducirse en gobernabilidad efectiva.