PAÍS
Mara Sedini Viancos: De “Sin Filtro” a vocera
El Presidente electo José Antonio Kast confirmó a Mara Sedini Viancos como futura ministra secretaria general de Gobierno, apostando por una figura sin militancia, de alto perfil mediático y con un discurso confrontacional que se transformó en uno de los sellos comunicacionales de su campaña.
El Presidente electo José Antonio Kast confirmó a Mara Sedini Viancos como la futura ministra secretaria general de Gobierno, una de las decisiones más comentadas en la antesala de la presentación oficial de su gabinete. El nombramiento instala en La Moneda a una figura sin militancia partidaria, de alto perfil mediático y con una trayectoria marcada por la confrontación ideológica en el espacio público.
Si hay un espacio que explica el ascenso político de Mara Sedini, ese es “Sin Filtros”. El programa se transformó en su principal plataforma de visibilidad, donde consolidó un estilo directo, confrontacional y sin concesiones frente a la izquierda, el feminismo institucional y el proceso constituyente. Allí se posicionó como una de las panelistas más reconocibles del espacio, articulando un discurso que conectó con audiencias ajenas a la política tradicional. Desde ese set televisivo, Sedini pasó de comentarista a protagonista del debate público, convirtiéndose en una de las voces más constantes del mundo republicano en medios, aun sin militar formalmente en un partido.
El giro político de Sedini se produjo tras el estallido social de octubre de 2019. Ella misma ha señalado que sintió que “el silencio era cómplice”, decisión que la llevó a abandonar la neutralidad artística para intervenir activamente en el debate político. Desde entonces, su discurso se estructuró en oposición frontal a la Convención Constitucional y a lo que denomina la hegemonía cultural de la izquierda.
Ese posicionamiento la llevó a integrarse a la Fundación para el Progreso, donde hoy se desempeña como directora de asuntos públicos, reforzando su perfil ideológico liberal clásico.
Perfil sin militancia, con identidad clara
Sedini no milita en partidos políticos, pero su identidad ideológica es explícita. Se define como feminista liberal y ha sido una crítica constante del feminismo contemporáneo, al que acusa de instrumentalizar a la mujer con fines políticos. En Sin Filtros y otros espacios ha reiterado su rechazo al aborto y al comunismo, posiciones que la convirtieron en una figura incómoda para sectores progresistas y en un activo comunicacional para Kast.
Antes de su irrupción política, Sedini desarrolló una carrera artística activa. Estudió teatro musical en Nueva York, fue corista de Myriam Hernández, participó en teatro, teleseries y lanzó el disco Ser. En 2019 se presentó en el Festival del Huaso de Olmué, poco antes de iniciar su tránsito definitivo hacia la política y la comunicación estratégica.
Posteriormente estudió Periodismo en la Universidad Gabriela Mistral y cursó un magíster en Comunicación Política y Asuntos Públicos en la Universidad Adolfo Ibáñez, consolidando el perfil técnico que hoy respalda su rol como vocera.
Durante la campaña presidencial, Sedini fue uno de los principales rostros femeninos del comando de Kast, participó en la estrategia comunicacional y puso su capital mediático al servicio del relato republicano. Su confirmación como vocera no busca moderación ni equilibrios, sino coherencia ideológica y capacidad de confrontación.