Publicidad
Irarrázaval vs. Valenzuela: choque de trenes en el Segundo Piso de La Moneda +Política

Irarrázaval vs. Valenzuela: choque de trenes en el Segundo Piso de La Moneda

Publicidad

El Segundo Piso del Presidente electo se perfila como un espacio de bajo perfil público y alta concentración de poder, donde asesores clave, estrategias comunicacionales y vínculos de confianza definirán la jerarquía real del nuevo gobierno.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El diseño del Segundo Piso de José Antonio Kast apunta a un núcleo reducido y con amplias atribuciones, destinado a influir y ordenar al futuro gabinete desde las sombras. Alejandro Irarrázaval y Cristián Valenzuela emergen como las figuras centrales de este esquema, con roles diferenciados pero potencialmente tensionados, mientras otros actores, como Rodrigo Pérez Stiepovic, se suman al entramado de poder que rodeará la firma presidencial.
Desarrollado por El Mostrador

¿Quién roncará más fuerte en el Segundo Piso de Kast? Un grupo pequeño, silencioso y con línea directa al oído del Presidente electo. Pero por sobre todo con poder. De eso se trata, no de la muñeca ni de la confianza, sino de la jerarquía en la que se ejerce el poder.

El “gabinete en las sombras” se define como de bajo perfil hacia afuera y alto voltaje político hacia adentro.

Kast ha diseñado esta instancia con amplias atribuciones y un peso específico inédito, pensada para influir, ordenar y, cuando sea necesario, golpear, corregir el rumbo del nuevo gabinete. El esquema contempla dos grandes áreas: una dedicada al músculo político-comunicacional del Gobierno y otra concentrada en los proyectos estratégicos que buscan aterrizar el programa presidencial.

En ese tablero aparece Alejandro Irarrázaval, apodado el “gerente general”. Amigo de Kast desde la universidad y arquitecto del reclutamiento ministerial, asumiría como jefe de asesores, con la misión de coordinar ministerios y empujar las prioridades estratégicas del programa.

En paralelo, el abogado Cristián Valenzuela –el Rasputín de Kast– lideraría una nueva dirección de comunicación y contenidos, encargada de construir los relatos del Gobierno y traducir la contingencia en clave política. No es un debutante: fue el cerebro narrativo de la campaña y ha acompañado a Kast en sus tres aventuras presidenciales.

Uno de los ejes centrales será medir, casi en tiempo real, el pulso de la opinión pública. La apuesta es hablarle directamente a la ciudadanía, reduciendo al mínimo el rol de los partidos como intermediarios. Una jugada audaz, aunque riesgosa si los números comienzan a jugar en contra.

Pero, como se trata de poder, el poder no se comparte ni se entrega: como reza el dicho, “se arrebata a balazos”.

El diseño obliga a convivir en el Segundo Piso a dos pesos pesados de carácter fuerte. En la OPE comentan que Irarrázaval y Valenzuela no son amigos, pero se respetan.

Cada uno cumple un rol distinto para Kast, aunque un eventual choque de egos –para algunos– se aprecia inevitable. De hecho, ya se habrían registrado roces durante la fase de instalación.

En La Moneda chica aseguran que hoy la influencia de Irarrázaval no tiene grandes contrapesos: fue él quien se sentó junto al Presidente electo en su primer encuentro con el nuevo gabinete. Valenzuela, el “principal estratega de Kast”, administrará su propia cuota de poder desde una nueva ala del Segundo Piso. “Juntos, pero no revueltos”, repiten en el entorno de Kast.

La incógnita queda instalada: cuando llegue la hora de las decisiones difíciles, ¿quién le marcará la cancha a quién?

Ah, pero no se olviden de los actores de reparto, que terminan robándose la película. Ahí entra Rodrigo Pérez Stiepovic, hasta hace solo unos días gerente legal de Colbún, del Grupo Matte, quien llegará al Segundo Piso como el “cancerbero” de la firma presidencial.

Publicidad