PAÍS
GPS Ciudadano: chilenos prefieren líderes internacionales que pongan mano dura por sobre diplomacia
El sondeo de Datavoz revela que, aunque un 70% respalda la cooperación global, casi la mitad prioriza “orden y liderazgo fuerte”, mientras solo un 8% considera efectivas a instituciones como la ONU y la OTAN.
La última edición del GPS Ciudadano de Datavoz, aplicada en enero de 2026, evidencia una tensión en la opinión pública chilena frente al escenario internacional: existe respaldo mayoritario a la cooperación global, pero una marcada desconfianza hacia los organismos multilaterales y sus resultados concretos.
Según el estudio, un 70,4% de los encuestados apoya la cooperación internacional como mecanismo para enfrentar problemas globales. Sin embargo, solo un 8,3% considera que instituciones como la ONU o la OTAN funcionan de manera efectiva. La brecha entre el respaldo normativo al multilateralismo y la evaluación de su desempeño es uno de los ejes centrales del informe.
La percepción sobre el uso de la fuerza también divide a la ciudadanía. Un 60,7% estima que la operación de Estados Unidos en Venezuela podría abrir la puerta a futuras intervenciones en otros países. No obstante, este temor no es transversal: entre quienes priorizan la democracia y la cooperación, el 83% ve ese riesgo, mientras que en el segmento que privilegia orden y liderazgo fuerte la opinión está dividida, con un 42% que no percibe esa amenaza.
El estudio clasifica a la población en cuatro miradas predominantes respecto del liderazgo internacional. Un 49,7% se inclina por “orden y liderazgo fuerte”, privilegiando eficacia y mano dura por sobre diplomacia. Un 24,9% se identifica con “democracia y cooperación”, destacando el valor del multilateralismo y los derechos humanos. Un 20,9% manifiesta desafección o distancia frente a la política exterior, y un 4,4% adopta un enfoque pragmático transversal, evaluando a los líderes por resultados más que por su orientación ideológica.
La relación con Estados Unidos aparece como uno de los principales puntos de discusión. A nivel general, un 54,8% respalda mantener una relación cercana con ese país, pero principalmente por conveniencia práctica. En segmentos más pragmáticos, casi la mitad opta por diversificar alianzas y evitar dependencia exclusiva de una potencia.
Joao Acharan, director de la Unidad de Dirección y Análisis de Datavoz, señaló que “lo que muestran estos datos es una ciudadanía mucho más pragmática y desconfiada del relato institucional. Las personas apoyan la cooperación internacional como principio, pero no creen que hoy esté funcionando”. Añadió que “ya no hay una adhesión automática” en el caso de Estados Unidos, sino que la cercanía “se evalúa caso a caso, en función de beneficios concretos”.
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