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Viernes santo reabre debate: Iglesia pide cerrar comercio, CPC eliminar feriados irrenunciables PAÍS Elaborada por El Mostrador

Viernes santo reabre debate: Iglesia pide cerrar comercio, CPC eliminar feriados irrenunciables

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A semanas del 3 de abril, el arzobispo de Santiago llamó a no abrir el retail en Viernes Santo, mientras la CPC planteó eliminar los feriados irrenunciables por su impacto económico. La controversia revive tras la apertura de grandes tiendas en 2025.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
A semanas del viernes santo, el debate sobre su carácter irrenunciable volvió a tensionar posiciones. El arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, llamó a las grandes tiendas a no abrir, advirtiendo presiones sobre trabajadores. En contraste, la CPC, liderada por Susana Jiménez, propuso eliminar los feriados irrenunciables por su impacto económico y por incentivar la informalidad. La discusión revive tras la apertura del retail en 2025 y enfrenta visiones sobre derechos laborales, libertad económica y el sentido de esta conmemoración religiosa.
Desarrollado por El Mostrador

A menos de un mes del próximo feriado que coincide con la semana santa, programada para el próximo 3 de abril, volvió a instalarse en el debate público la discusión sobre si esta fecha debe ser considerada como feriado irrenunciable.

El tema resurgió luego de que el arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, hiciera un llamado explícito a las grandes cadenas del comercio a no abrir sus puertas durante esa jornada, apelando tanto a razones sociales como simbólicas.

“Quienes van a trabajar son los más pobres”, afirmó el líder de la Iglesia católica, señalando además que ha recibido inquietudes de sindicatos por eventuales presiones laborales para trabajar ese día.

“Se me han acercado muchos sindicatos que están muy preocupados porque ya los están presionando mucho para que vayan a trabajar, y me parece, sinceramente, que es una miopía de parte de las grandes empresas impresionante”, sostuvo.

El antecedente de 2025

La discusión no es nueva. En 2025, grandes cadenas del retail como Falabella, Paris y Ripley decidieron abrir sus locales durante el viernes santo, generando una fuerte controversia.

La medida dividió opiniones entre quienes defendían el derecho al descanso en una fecha relevante para el mundo cristiano y quienes argumentaban que el comercio debía operar con normalidad en un contexto de libertad económica.

Ese antecedente vuelve a tensionar el debate este año, especialmente ante la ausencia de una definición legal que establezca el carácter irrenunciable del feriado.

La postura del empresariado

Las declaraciones del arzobispo tuvieron una rápida respuesta desde el mundo empresarial. La presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio, Susana Jiménez, planteó una posición diametralmente opuesta: no solo cuestionó la idea de ampliar los feriados irrenunciables, sino que propuso eliminarlos.

“Nos preocupa la existencia de feriados irrenunciables, sea por celebraciones, conmemoraciones o elecciones”, afirmó. Según la dirigente gremial, este tipo de restricciones genera efectos negativos en la actividad económica.

“Genera una merma muy importante, no solo para la actividad del comercio, también para sus colaboradores y genera incentivos para que finalmente la preferencia de consumo se canalice a través de la informalidad”, sostuvo.

Libertad económica versus derechos laborales

Desde la CPC, el argumento central apunta a la defensa de la libertad de emprendimiento y la posibilidad de que trabajadores y empresas acuerden operar en días de alta demanda.

Jiménez aseguró que, en algunos casos, los propios trabajadores ven en estas fechas una oportunidad de aumentar sus ingresos. “Los propios colaboradores muchas veces así lo requieren porque son días de mayores ventas y eso también redunda en sus propias remuneraciones”, indicó.

Por ello, el gremio empresarial insiste en avanzar hacia la eliminación de la irrenunciabilidad de los feriados existentes y evitar la creación de nuevos.

Un debate que trasciende lo religioso

La controversia en torno al viernes santo no solo enfrenta visiones religiosas y económicas, sino que también se inserta en una discusión más amplia sobre el modelo laboral y productivo del país.

Las declaraciones de la CPC se produjeron tras una reunión con representantes de la Sociedad Nacional de Agricultura, la Cámara Nacional de Comercio, la Sociedad Nacional de Minería, la Sociedad de Fomento Fabril, la Cámara Chilena de la Construcción y la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras.

En ese encuentro, además, se abordaron inquietudes sobre iniciativas legislativas y dictámenes de la Dirección del Trabajo de Chile, particularmente en relación con la implementación de la ley de 40 horas.

Jiménez sostuvo que, si bien el gobierno ha asegurado que la normativa se aplicará tal como fue aprobada, existen espacios para introducir ajustes que faciliten su implementación, especialmente en empresas de menor tamaño.

Escenario abierto

Con este telón de fondo, el debate sobre el carácter del viernes santo se instala nuevamente como un punto de fricción entre el mundo religioso, el empresarial y el laboral.

A semanas de la fecha, y sin una definición normativa clara, el escenario queda abierto a decisiones individuales de las empresas, en medio de presiones sindicales, argumentos económicos y llamados a resguardar el sentido de una de las principales conmemoraciones del calendario cristiano.

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