Publicidad
PS califica de “estéril” debate sobre dividir la oposición previo a su Comité Central PAÍS

PS califica de “estéril” debate sobre dividir la oposición previo a su Comité Central

Publicidad
Francisca Castillo
Por : Francisca Castillo Periodista El Mostrador
Ver Más

Parlamentarios socialistas rechazan tomar partido entre “moderados”  y “confrontacionales”. Desde el PS están conscientes de su rol articulador y la importancia de mantener los puentes entre la socialdemocracia y el ala más hacia la izquierda.


Qué tipo de oposición y cuáles serán los pisos comunes para mantener la unidad del bloque, son parte de las preguntas que se han tomado la reflexión interna de los partidos progresistas, frente al nuevo ciclo político que comenzará a partir del próximo 11 de marzo. 

Mientras que sectores de la DC, PPD y regionalistas apuestan por sincerar las diferencias y fortalecer un referente de centroizquierda, desde el Frente Amplio y el Partido Comunista insisten en el llamado a la unidad, pero anticipando movilizaciones desde el momento en que asuma el nuevo Gobierno, lo que ha distanciado las posiciones con el llamado Socialismo Democrático. 

En ese marco, el Partido Socialista (PS) se prepara para trazar sus primeras definiciones en el Comité Central programado para este sábado 10 de enero, donde –además de la autocrítica tras la derrota presidencial– deberán pronunciarse sobre el estilo de oposición que ejercerán en esta nueva etapa, y los equilibrios entre ser un partido “propositivo y exigente” que no busque “incendiar la nación” y uno que cautela con firmeza los derechos sociales de la ciudadanía.

“Vamos a ser una oposición colaborativa, pero también vigilante para no retroceder en los derechos de las personas”, puntualizó esta semana la senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic. Posición que también estará marcada por la eventual decisión del Presidente electo, José Antonio Kast, respecto a si respaldar o no la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU.

Dividir a la oposición “es una discusión estéril”

Parlamentarios socialistas difieren de la idea de anticipar una división al interior de la oposición y rechazan tomar partido entre “moderados”  y “confrontacionales”. En ese sentido, desde el PS están conscientes de su rol articulador y la importancia de mantener los puentes entre la socialdemocracia y el ala más hacia la izquierda.

Para el diputado Juan Santana, si existe una o dos oposiciones es una “discusión estéril” en la previa de la instalación del Gobierno.  

“Es hasta un poco artificial, empujada en gran medida por aquellos partidos que buscan sobrevivir tras los malos resultados electorales. Me parece que lo lógico en este momento es actuar en unidad tras la defensa de las conquistas sociales logradas en los últimos años, en eso debemos centrar nuestra tarea y creo que ese será también un factor de unidad de la futura oposición”, dijo en conversación con El Mostrador

En esa línea, el también diputado y primer vicepresidente del PS, Arturo Barrios, afirmó que el partido será protagonista en el siguiente ciclo –tal como lo fue en los tiempos de la Concertación y Nueva Mayoría– y desestimó los llamados a separar aguas en el futuro bloque opositor. 

“No por madrugar amanece más temprano, todavía no termina el Gobierno y nos estamos adelantando. Las cosas van a ocurrir a su debido tiempo y el Partido Socialista, como siempre, sabrá cumplir su rol y su labor”, expresó. 

Asimismo, el senador por O’Higgins, Juan Luis Castro, afirmó que “la relación con los otros partidos de la oposición tiene que ser bien diseñada y todavía no hay algo estructurado”.

“Obviamente cada partido tiene su propia legitimidad para enfrentar esto, pero desde el ángulo del PS, el Socialismo Democrático, creemos que debe visibilizarse, liderar y tener un rol preponderante en el contexto de una oposición amplia con la cual seguiremos dialogando. Aquí no se trata ni de negar la sal ni el agua, ni tampoco de una complacencia que no tenga un sentido práctico. En ese tono abordaremos este sábado el inicio de esta reflexión del Partido Socialista”, declaró. 

“No hay prisa para precisar alianzas”

Otro consenso al interior de la colectividad es que, más allá de los documentos o declaraciones que puedan emanar desde el Comité Central de este fin de semana, la autocrítica y análisis de los factores tras la derrota presidencial implica un proceso de reflexión de largo plazo. Esta discusión estará mediada por congresos ideológicos y conferencias de programa de cada partido, con el fin de reformular los proyectos de centroizquierda frente a la crisis de representación actual. 

“Restan tres años para las próximas elecciones. No hay prisa para precisar alianzas. Estás decantarán de la práctica común y de reflexiones sobre qué futuro ofrecer a los chilenos”, dijo a El Mostrador el exministro y militante histórico del PS, Ricardo Solari. 

Para el presidente del Instituto Igualdad, “lo crucial es que el debate sea orientado a obtener conclusiones útiles en el largo plazo. Por eso la discusión tiene más que ver con las tendencias profundas de la sociedad chilena que con cuestiones puramente contingentes”. En ese contexto, Solari reiteró que el rol del PS será clave para articular la diversidad e identidad de las fuerzas progresistas, “en las buenas y en las malas”. 

El diputado PS Leonardo Soto comparte la idea de que “a casi tres años de la siguiente elección, no es urgente colocarse como meta levantar una coalición opositora”, más aún cuando no ha existido una renovación de los proyectos políticos que fracasaron en las últimas elecciones. 

En ese sentido, agregó que “para esta etapa de transición opositora, es suficiente que la oposición mantenga una coordinación política y social efectiva”.

Respecto a los factores clave tras la derrota presidencial y que deberán ser discutidos en la instancia partidaria de este sábado, el parlamentario destacó “la influencia que tuvo la valoración negativa del Gobierno del Presidente Boric, especialmente la baja en la confianza ciudadana como consecuencia de la exageración de expectativas iniciales”. Además de “la ausencia de un proyecto de cambio claro compartido por todos los que apoyamos al Gobierno, lo que generó dispersión de esfuerzos y errores no forzados que fortalecieron a la oposición”. 

Publicidad