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Ramen en alza: cómo la cocina japonesa conquistó el paladar chileno y se volvió tendencia de consumo Gastronomía Créditos: El Mostrador.

Ramen en alza: cómo la cocina japonesa conquistó el paladar chileno y se volvió tendencia de consumo

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El auge del delivery, la diversificación de la cocina asiática y el interés de los jóvenes han impulsado la popularidad del ramen en Chile. Con miles de pedidos al año y una oferta cada vez más sofisticada, este plato dejó de ser un nicho para instalarse en el consumo masivo.


El auge del ramen en Chile se inserta en un fenómeno más amplio: el crecimiento sostenido de la gastronomía asiática en el país durante la última década. Restaurantes especializados, ferias gastronómicas y una mayor presencia de insumos orientales en supermercados han ampliado el acceso a estas cocinas.

Este proceso no solo ha incrementado el número de establecimientos dedicados al ramen, sino que también ha elevado su nivel gastronómico. Hoy conviven propuestas clásicas con versiones de autor, caldos de larga cocción y cartas especializadas, lo que refleja una mayor sofisticación y diversidad en la oferta disponible para el público chileno.

La tendencia local dialoga, además, con un contexto internacional marcado por la expansión del mercado del ramen y los fideos instantáneos, impulsado por la globalización cultural, el turismo y las redes sociales. Este crecimiento, proyectado a largo plazo en distintos mercados, ha contribuido a posicionar al ramen como un plato global, cada vez más presente fuera de Asia y especialmente atractivo para públicos jóvenes.

En Chile, ese interés se traduce en cifras concretas. Entre agosto de 2024 y julio de 2025, los consumidores solicitaron 31.885 platos de ramen a través de PedidosYa, plataforma que reúne a más de 300 restaurantes con esta preparación en su catálogo. Las ciudades con mayor volumen de pedidos fueron Santiago, Antofagasta, Copiapó y Calama.

Estos datos evidencian que el ramen ya no es un producto de nicho, sino una opción integrada al consumo masivo, especialmente en el ecosistema del delivery. La amplia presencia en aplicaciones digitales confirma una adopción sostenida y una demanda transversal en distintas zonas del país.

A ello se suma el factor estacional. De acuerdo con información difundida por Rappi, los pedidos de sopas y caldos aumentan entre un 20% y un 40% durante el invierno, y el ramen, en particular, registra alzas cercanas al 40% en ese periodo. Esto lo consolida como una comida asociada al consumo invernal y al confort, reforzando su presencia en los hábitos alimentarios de los chilenos.

El auge del ramen en Chile responde a una combinación de factores culturales, comerciales y generacionales. Por un lado, la diversificación de la oferta asiática ha ampliado el repertorio gastronómico disponible, integrando recetas tradicionales con fusiones y adaptaciones al gusto local. Esta apertura ha permitido que platos vinculados a la cocina de Japón se instalen de forma estable en la escena culinaria nacional.

A ello se suma el crecimiento sostenido del delivery desde la pandemia, que transformó los hábitos de consumo y facilitó el acceso cotidiano a preparaciones más elaboradas. En este contexto, el ramen encontró un espacio privilegiado como comida reconfortante, transportable y atractiva para el consumo en casa.

Finalmente, el interés de los públicos jóvenes ha sido clave en esta expansión. Motivados por la búsqueda de experiencias nuevas y por su cercanía con referentes culturales como el anime, el manga y los viajes, este segmento ha impulsado la popularidad del ramen, convirtiéndolo en un símbolo de identidad, tendencia y exploración gastronómica.

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