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Parque Tricao: naturaleza y aventura a pasos de Santiago para el primer fin de semana largo PANORAMAS Créditos: Parque Tricao.

Parque Tricao: naturaleza y aventura a pasos de Santiago para el primer fin de semana largo

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A menos de dos horas de Santiago, Parque Tricao se posiciona como una alternativa ideal para el primer fin de semana largo. Con 100 hectáreas, combina naturaleza, avistamiento de aves, senderos y actividades como canopy y kayak, invitando a desconectarse en un entorno único.


Ante la llegada del primer fin de semana largo del año, Parque Tricao se posiciona como una alternativa cercana para quienes buscan desconectarse del ritmo urbano sin salir del entorno de Santiago. Ubicado en Santo Domingo, a menos de dos horas de la capital, este ecosistema de 100 hectáreas invita a una experiencia de inmersión en la naturaleza, ideal para una escapada por el día.

“Este primer feriado del año representa una oportunidad perfecta para reconectar con la naturaleza después del intenso regreso a la rutina. En Parque Tricao ofrecemos un espacio donde las familias pueden desconectarse y descubrir juntos la biodiversidad del secano costero chileno”, comenta el encargado de servicios del Parque Tricao, Robinson Vega.

Entre sus principales atractivos destaca el Humedal Giverny, inspirado en los jardines franceses que retrató el pintor Claude Monet. Este espacio no solo resalta por su belleza, sino también por albergar una amplia variedad de aves nativas y migratorias, como patos, garzas, cisnes y taguas.

A pocos pasos se encuentra “El Milagro”, un imponente murallón de agua recientemente recuperado que, tras años oculto bajo zarzamora, hoy vuelve a mostrarse en todo su esplendor. El suave descenso del agua por su superficie rocosa genera un espectáculo visual y sonoro que envuelve a los visitantes.

Otro de los imperdibles es el aviario de vuelo libre más grande de Sudamérica. Con dos hectáreas de extensión y 27 metros de altura, este espacio alberga más de 800 aves de 52 especies que conviven entre estanques, senderos y frondosa vegetación. El recorrido culmina en un puente colgante de 52 metros, desde donde es posible observar de cerca el vuelo de loros, turacos y mirlos en su hábitat natural.

Aventura, contemplación y adrenalina también tienen su espacio dentro del parque. El canopy permite recorrer un kilómetro de cables de acero a 40 metros de altura, ofreciendo vistas panorámicas del entorno.

En el tranque, en tanto, los visitantes pueden optar por paseos en balsa para apreciar de cerca el ecosistema acuático, donde habitan especies como patos colorados, cisnes de cuello negro y garzas. Para quienes prefieren una experiencia más activa, el kayak permite recorrer estas aguas a su propio ritmo, combinando deporte, naturaleza y fotografía.

Finalmente, los senderos de trekking y los circuitos de mountain bike atraviesan el bosque esclerófilo, ofreciendo rutas panorámicas que permiten descubrir la flora nativa, cuidadosamente recuperada y preservada por el parque.

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