Mundo fungi
¡Buenas tardes, estimados y estimadas tripulantes de este Universo Paralelo!
Hoy es día de cambio de mando en Chile. Un ritual republicano cargado de símbolos, discursos y promesas de futuro. Es curioso que, en medio de estas coreografías del poder, la ciencia aparezca apenas como un ruido de fondo. No es que no importe –todos dicen que importa–, pero rara vez parece formar parte real de las decisiones o de las urgencias del momento.
- En el mundo de la administración existe una expresión bastante gráfica para describir formas de gestión en las que quienes toman decisiones lo hacen completamente desconectados de aquellos que realizan el trabajo cotidiano. La llaman mushroom management (administración tipo hongo). Su eslogan: “Manténgalos en la oscuridad y aliméntenlos con mierda”.
La administración de la ciencia sigue, de manera bastante explícita, estos mecanismos. Resulta extraño en tiempos en que estamos viviendo transformaciones científicas y tecnológicas profundas –la inteligencia artificial es probablemente la más visible– y, sin embargo, la conversación pública parece avanzar como si nada realmente estuviera ocurriendo. Son, de hecho, los charlatanes quienes más nos bombardean desde las redes sociales con sus teorías apocalípticas sobre IA.
Los charlatanes también hablan a menudo de hongos: especies extrañas, mágicas, que prometen curarlo todo. Pero eso no significa que algunos de ellos no estén empezando a mostrar propiedades sorprendentes en estudios clínicos serios. Por ejemplo, investigaciones recientes sugieren que una sola dosis de psilocibina –el compuesto activo psicodélico de ciertos hongos– puede aliviar durante meses los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo en algunos pacientes.
Hay buenas razones, entonces, para dedicar esta edición de Universo Paralelo a los hongos, esas criaturas extrañas que no son ni plantas ni animales. Constituyen un reino biológico propio, con formas de vida que desafían nuestra intuición: redes subterráneas gigantescas que conectan organismos, reciclan materia y transforman ecosistemas enteros.
Un trabajo silencioso, bajo tierra, no tan distinto del de millones de personas a las que poco les cambia la vida cuando allá arriba, en la superficie, entre luces y micrófonos, los gobiernos cambian y prometen, una vez más, que ahora sí todo será distinto.
En esta edición participa Hugo Madrid, doctor en Biotecnología y Enología de la Universitat Rovira i Virgili, España, con vasta experiencia en investigación de la biodiversidad de hongos y micología médica. Actualmente se desempeña en la Escuela de Tecnología Médica de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud y en el Centro para la Resiliencia, Adaptación y Mitigación (CReAM), ambos de la Universidad Mayor, sede Temuco. También contamos con la presencia de Francisco Crespo, antropólogo social, Camilo Sánchez, geólogo y académico de la Escuela de Geología de la Universidad Mayor; Ignacio Retamal, doctor en Ciencias; y la periodista Francisca Munita.
Gracias por acompañarnos en esta edición de Universo Paralelo. A veces basta mirar un poco más de cerca para descubrir que la naturaleza guarda historias mucho más extrañas de lo que solemos imaginar.
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¿POR QUÉ ES IMPORTANTE ESTUDIAR LA BIODIVERSIDAD FÚNGICA DE CHILE?

Una de las nuevas especies de hongos descubiertas en Chile: Bipolaris seifertii, obtenida de hojas en descomposición en Viña del Mar. Crédito: CReAM, Universidad Mayor.
Conocemos menos del 10% de los aproximadamente dos millones de especies de hongos que se estima que existen en el planeta. En Chile, esta brecha es incluso mayor, debido al reducido número de especialistas dedicados al estudio de nuestra biodiversidad fúngica.
- Para avanzar en el conocimiento de esta biodiversidad aún poco explorada, distintos equipos científicos están investigando la diversidad fúngica del país. En la Escuela de Tecnología Médica y el Centro para la Resiliencia, Adaptación y Mitigación (CReAM) de la Universidad Mayor, sede Temuco, la línea de investigación dirigida por el Dr. Hugo Madrid se orienta a explorar, describir y preservar la diversidad de hongos de Chile.
Combinando métodos tradicionales de micología con análisis de ADN, hemos descubierto múltiples especies nuevas para la ciencia, recolectadas desde el desierto de Atacama hasta los bosques lluviosos del sur del país. Estas especies están siendo descritas en publicaciones científicas y preservadas en colecciones nacionales e internacionales de cultivos.
- Los hongos son organismos esenciales para la vida en la Tierra. En los ecosistemas naturales cumplen un rol clave como recicladores de materia orgánica, degradando restos de plantas y animales mediante un potente arsenal de enzimas capaces de descomponer moléculas complejas como celulosa, quitina y queratina. Así, los nutrientes retornan al suelo y se mantienen los ciclos que sostienen la vida.
Su extraordinaria capacidad bioquímica también ha impactado directamente a la humanidad. Algunos de los medicamentos más importantes de la historia, como las penicilinas, las cefalosporinas y la ciclosporina, fueron descubiertos en hongos. Además, estos organismos son fundamentales en la industria alimentaria, en la producción de compuestos de uso industrial y en diversos procesos biotecnológicos.
- Los hongos también establecen relaciones de colaboración con otros seres vivos. Un ejemplo notable son las micorrizas, asociaciones entre hongos y raíces de plantas en las que ambos se benefician: el hongo mejora la absorción de agua y minerales, mientras la planta le aporta azúcares derivados de la fotosíntesis. La mayoría de las plantas terrestres depende de esta interacción, y actualmente se emplean hongos micorrícicos para fortalecer cultivos y plantaciones, mejorando su nutrición y tolerancia al estrés.
Descubrir y comprender nuestra biodiversidad fúngica no solo es un desafío científico, sino también una inversión en el futuro, ya que entre estos organismos podrían encontrarse nuevas soluciones para la medicina, la industria y la agricultura. Este conocimiento también es clave porque algunas especies pueden causar enfermedades en plantas, animales y seres humanos, con impacto en la salud y en los sectores agrícola y forestal.
LA TEORÍA DEL MONO VOLAO

Crédito: Imagen generada por IA.
“The Stoned Monkey” –donde “stoned” sería un equivalente en inglés al vernáculo “volao” o “drogado”– es una teoría evolutiva especulativa planteada por el antropólogo Terence McKenna en su libro El manjar de los dioses (Food of Gods en su versión original), una “historia radical de plantas, drogas y evolución humana”.
- La tesis central plantea que el contacto de los homínidos pre Homo sapiens con la psilocibina (un compuesto encontrado en cientos de “hongos mágicos”) habría provocado una expansión de la conciencia, profundización del repertorio simbólico y surgimiento de abstracciones que fueron fundamentales para el desarrollo del lenguaje, los símbolos y –con ello– la cultura.
El autor explica que el cambio climático que acabó con los bosques de árboles altos y empujó a los Australopithecus (nuestros antepasados simios) a descender de los árboles y comenzar a caminar erguidos, también los expuso a la psilocibina de hongos que crecen en estiércol de mamíferos. Este compuesto habría tenido tres efectos:
- En dosis bajas, acrecentar la capacidad visual, haciendo mejores a los cazadores.
- Aumentar la libido, favoreciendo conductas reproductivas.
- Expansión cognitiva que permitió el desarrollo del lenguaje.
Sobre este último punto es donde más hay que estirar –literalmente– la imaginación. Las experiencias de sinestesia, así como las alucinaciones, habrían promovido el pensamiento simbólico, desapegado de la realidad concreta, siendo la base para el posterior lenguaje, el pensamiento mágico y la religión.
- La tesis se considera en gran medida especulativa y ha ocupado un pequeño espacio de nicho en las discusiones académicas sobre coevolución naturaleza-cultura, nunca formando parte del mainstream paleontológico.
De partida, tiene cuatro problemas fundamentales:
- No existe evidencia arqueológica de consumo de psilocibina (si tú la tienes, avísanos por favor).
- El efecto visual de este compuesto no ha sido totalmente documentado ni comprobado fuera de relatos.
- No hay evidencia genética de una presión evolutiva causada por la psilocibina.
- Las potenciales ganancias producidas por el compuesto no serían transmisibles genéticamente, aunque ciertamente mejorarían el fitness.
Estos cuatro puntos, al menos, deberían ser explicados y trabajados para avanzar en su construcción e incluso los autores más generosos con McKenna plantean que no es posible.
La teoría del “mono volao” ha sido caldo de cultivo, no obstante, para una serie de discursos pro consumo de sustancias psicoactivas y es relato obligatorio de cualquier junta en los pastos de toda facultad de filosofía.
- Aunque no lo parezca, además, ha tenido cierto espacio de discusión académica más seria, con un conjunto de papers periódicos desde 2002 hasta incluso 2025, con el trabajo de Michael Winkelman. El autor propone que el uso deliberado de la psilocibina (al que llama “instrumentalización psicodélica”) podría fortalecer la ultrasocialidad, la creatividad cultural y nuevas formas de cooperación global, lo que podría influir en la evolución de la humanidad.
Yo, aunque no lo creas, no consumo sustancias psicoactivas: el daño neuronal por años de ciencias sociales, videojuegos e internet me parece suficiente. ¿Me estaré perdiendo de la siguiente etapa en mi evolución? Supongo que solo los arqueólogos que me encuentren podrán decirlo.
NOTICIAS: LA SEMANA EN CIENCIA

Jurassic Park parecía ficción. Hoy la ciencia intenta traer de vuelta al mamut. Crédito: Imagen generada por IA.
A veces las noticias científicas parecen salidas de un guion cinematográfico: células capaces de reparar órganos, virus que reaparecen en lugares inesperados o especies extinguidas que la ciencia intenta traer de vuelta. Aquí te dejamos algunos de los temas que marcaron la agenda científica de los últimos días.
- Japón da luz verde a las primeras terapias con células iPS del mundo
El Ministerio de Salud de Japón aprobó la comercialización condicional de dos tratamientos revolucionarios hechos con células pluripotentes inducidas (iPS). Uno es ReHeart, unas láminas de músculo cardíaco para pacientes con insuficiencia cardíaca grave por cardiomiopatía isquémica. El otro es Amchepry, células neuronales para trasplantar en el cerebro y tratar la enfermedad de Parkinson.
Dato curioso: las células iPS se crean reprogramando células adultas para que vuelvan a un estado “juvenil” y se conviertan en casi cualquier tipo de tejido.
Publicado el 6 de marzo de 2026. Conoce MÁS.
- Chile confirma nuevo brote de gripe aviar H5N1 en aves domésticas
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó el primer caso de influenza aviar de alta patogenicidad (H5N1) en aves domésticas criadas en un predio familiar en la localidad de El Melón, comuna de Nogales, Región de Valparaíso. Este caso se suma a detecciones previas en aves silvestres, como cisnes coscoroba en el Humedal El Yali, también en Valparaíso, reportadas días antes, lo que intensificó la vigilancia sanitaria.
Dato curioso: el virus H5N1 ha logrado infectar a mamíferos como focas, visones y gatos en brotes globales recientes, lo que genera alerta por su posible adaptación a nuevas especies.
Publicado el 7 de marzo de 2026. Conoce MÁS.
- Encuentran una bacteria “superresistente” en aguas residuales de Shanghái, China
Científicos chinos publicaron un estudio que descubrió una cepa peligrosa de E. coli en muestras de plantas de tratamiento de aguas residuales en Shanghái. Esta bacteria resiste antibióticos muy potentes, de los que se usan solo en casos graves cuando otros ya no funcionan. Lo preocupante es que esa resistencia puede pasar a otras bacterias y, así, esparcirse desde las cloacas a ríos, animales o incluso hospitales.
Dato curioso: el gen de resistencia apareció por primera vez en China en 2015 y desde entonces se ha detectado en muchos países, haciendo que algunos antibióticos de emergencia ya no funcionen tan bien.
Publicado el 6 de marzo de 2026. Conoce MÁS.
- Empresa texana intenta revivir al mamut lanudo y genera debate ético
La compañía biotecnológica de Texas Colossal Biosciences busca traer de vuelta especies extinguidas como el mamut lanudo, el tigre de Tasmania y el dodo. Usan ADN antiguo combinado con edición genética (CRISPR) en elefantes asiáticos para crear animales con rasgos de mamut, como pelaje grueso y resistencia al frío. Predicen que el primer “mamut” podría nacer en unos dos años. El avance fascina por su potencial en conservación, pero genera críticas éticas.
Dato curioso: Colossal ya anunció haber “revivido” al lobo terrible (extinto hace 13 mil años) mediante híbridos genéticos con lobos grises.
Publicado el 4 de marzo de 2026. Conoce MÁS.
ÓRBITAS PARALELAS
Nuevo agujero coronal gigante aparece en el Sol
El 9 de marzo de 2026, un gran agujero coronal emergió del horizonte este del Sol, según observaciones de NOAA y reportes en EarthSky. Libera viento solar rápido que llegará a la Tierra en los próximos días, aumentando las posibilidades de auroras visibles en latitudes altas (y quizás más bajas si la actividad es fuerte).
Más información.
Chimpancés salvajes consumen alcohol de frutas fermentadas
Un estudio reciente analizó orina de chimpancés salvajes en Uganda y confirmó que ingieren cantidades significativas de alcohol de frutas fermentadas, equivalentes a dos o tres tragos humanos por día ajustados por peso. No es casual; parecen preferir las más maduras y alcohólicas.
Más información.
LA IMAGEN DE LA SEMANA

Crédito: Wikipedia.
HORMIGAS ZOMBIE
En el culto vudú de Haití existe la figura del bokor, un hechicero capaz de devolver a la vida a una persona que, desprovista de voluntad propia, queda sometida al control de quien la ha revivido. Esta figura mítica es el origen conceptual de lo que popularmente conocemos como “zombie”: un muerto viviente que actúa como un cuerpo sin autonomía.
- La idea ha sido ampliamente explotada en la cultura popular. El cine y la televisión han construido universos enteros alrededor de estos seres que deambulan en busca de alimento. Desde clásicos como White Zombie (1932) o Night of the Living Dead (1968), hasta fenómenos contemporáneos como The Walking Dead o The Last of Us. En esta última, además de tener como protagonista al actor Pedro Pascal, aparece otro protagonista silencioso que explica el origen de la infección: el hongo Cordyceps.
Aquí la ficción se cruza con la realidad. Este grupo de hongos es también protagonista de la Imagen de la Semana en Universo Paralelo. En particular, se trata de Ophiocordyceps unilateralis sensu lato, un hongo que habita en bosques tropicales y que es conocido como el “hongo de las hormigas zombie”.
- Según la investigadora Colleen Mangold, de la Pennsylvania State University, se trata de una relación parasitaria en la que el hongo infecta a hormigas recolectoras y manipula su comportamiento. Este fenómeno se relaciona con lo que Richard Dawkins denominó fenotipo extendido, que se refiere a la capacidad de un organismo de expresar su influencia más allá de su propio cuerpo, modificando el comportamiento o la estructura de otro organismo.
En este caso, el hongo no controla directamente el cerebro de la hormiga, sino su sistema muscular. El insecto es inducido a abandonar la colonia y desplazarse hacia zonas más húmedas del bosque. Allí muerde una hoja o rama debido a una hipercontracción de los músculos de la mandíbula, adoptando una posición conocida como “agarre mortal” (Mangold et al., 2019).
En ese punto, el hongo consume gradualmente el cuerpo de la hormiga y desarrolla una estructura llamada estroma, que emerge desde la cabeza del insecto y permite la dispersión de nuevas esporas, tal como se observa en la imagen.
- Ante este fenómeno, la pregunta inevitable es si un escenario similar al de The Last of Us podría ocurrir en humanos. La respuesta es no. Los hongos del género Cordyceps están altamente especializados y parasitan principalmente artrópodos, como insectos o arácnidos.
Pero reducir el reino Fungi a esta imagen parasitaria sería injusto. Los hongos cumplen funciones ecológicas fundamentales: descomponen materia orgánica, reciclan nutrientes esenciales y contribuyen a la estabilidad del suelo y al funcionamiento de ciclos biogeoquímicos.
El control del Cordyceps sobre la hormiga, hasta llevarla a su muerte, nos recuerda, en cierto modo, los relatos vudú de control de un bokor sobre sus víctimas. La diferencia es que, en este caso, no se trata de magia ni de ficción. Es simplemente la naturaleza mostrando, una vez más, que la realidad puede ser tan inquietante como cualquier historia de terror.
Agradecimientos al canal de divulgación científica @bi0_yan.
BREVES PARALELAS

Amanita phalloides, el temido “sombrero de la muerte”, uno de los hongos más letales del mundo.
Crédito: Foto de Nikolett Emmert.
SOMBRERO VERDE, PELIGRO REAL
Cada otoño, cuando aparecen hongos silvestres en parques y jardines del centro y sur de Chile, también surge un riesgo silencioso: Amanita phalloides, uno de los hongos más venenosos del mundo.
- Su sombrero suele ser verde oliva, con láminas blancas bajo el sombrero, un anillo en el tallo y una base en forma de saco enterrada en el suelo. Puede crecer bajo robles, encinas o castaños y a veces se confunde con hongos comestibles.
Su peligro está en unas toxinas llamadas amatoxinas, que dañan gravemente el hígado al impedir que las células produzcan proteínas esenciales. Lo más engañoso es que los síntomas pueden aparecer muchas horas después de consumirlo, cuando el daño posiblemente ya no tiene marcha atrás.
TRES COSAS QUE QUIZÁS NO SABÍAS SOBRE LOS HONGOS ALUCINÓGENOS
Una tradición milenaria
Mucho antes de que la ciencia los estudiara, varios pueblos de Mesoamérica ya utilizaban hongos con psilocibina en rituales espirituales. En algunas culturas indígenas de México se les llamaba “carne de los dioses” y se consumían en ceremonias para buscar visiones o respuestas.
Hoy vuelven a los laboratorios
Tras décadas de prohibición, investigadores han retomado el estudio de la psilocibina. Ensayos clínicos exploran su posible uso para tratar depresión severa, ansiedad o estrés postraumático, siempre bajo estricta supervisión médica.
El tiempo puede sentirse distinto
Uno de los efectos más reportados, además de cambios en el estado de ánimo o en la percepción de los sentidos, es la alteración de la percepción del tiempo. Para algunas personas, unos pocos minutos pueden sentirse como mucho más largos, mientras que otras experimentan la sensación contraria.
RECOMENDACIÓN: EL ERROR DE ALASKA Y LA PRECISIÓN DEL BOSQUE

Crédito: Fungi Foundation.
Christopher McCandless murió en un autobús oxidado porque no supo leer. No fue el hambre lo que lo liquidó, sino la falta de sintaxis botánica. En Into the Wild, el error de “Alex” no fue la soledad, sino la confusión: confundió una raíz comestible con las semillas tóxicas de Hedysarum mackenziei. Un par de milímetros de diferencia en la hoja, una lectura descuidada de la morfología, y el cuerpo se apaga.
McCandless buscaba una épica espiritual, pero la naturaleza no es una metáfora; es una máquina bioquímica que no perdona la falta de edición. Si hubiera llevado una guía técnica en la mochila, hoy sería un viejo contando historias en un bar de Dakota, no un mito de la imprudencia.
- En Chile, el bosque no es distinto a una ciudad desconocida: si no conoces los códigos, te pierdes o te golpean. Caminar por los senderos de Aysén o por los cerros de la zona central sin saber qué hongo pisas es como caminar por Santiago sin mapa y con el celular muerto. Los hongos están ahí, silenciosos, procesando la muerte para generar vida. Pero algunos, como la Amanita phalloides, son asesinos de diseño. Una sola ingesta bloquea tu ARN polimerasa II y te destruye el hígado en días. No es mística, es toxicología pura.
Por eso, la recomendación no es romántica, es operativa: no salgas sin papel. Las aplicaciones como iNaturalist son útiles cuando hay señal, pero el papel no se queda sin batería. La “biblia” de Giuliana Furci debe ser parte de tu equipo básico, tan esencial como un buen cuchillo o botas firmes. Aprende a mirar el sustrato, la volva y el anillo. La micología de campo requiere la misma atención que un diagnóstico clínico: un error de observación es un error de pronóstico.
La verdadera aventura no es la ignorancia. Es el conocimiento aplicado. Antes de recolectar, antes de probar, identifica. Haz el trabajo sucio de la taxonomía. Porque en el reino Fungi, la diferencia entre una cena inolvidable y una falla multiorgánica reside, literalmente, en saber interpretar la letra pequeña del bosque.
Y esto es todo en esta edición de Universo Paralelo. Ya sabes, si tienes comentarios, recomendaciones, fotos, temas que aportar, puedes escribirme a universoparalelo@elmostrador.cl. Gracias por ser parte de este Universo Paralelo.
- Mis agradecimientos al equipo editorial que me apoya en este proyecto: Fabiola Arévalo, Francisco Crespo, Francisca Munita, Ignacio Retamal, Camilo Sánchez y Sofía Vargas, y a todo el equipo de El Mostrador.
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