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Créditos: el Mostrador.
Regreso a clases en la era digital: estudio alerta sobre el uso intensivo de pantallas en niños
Un estudio de Kaspersky advierte que el uso intensivo de pantallas en niños y adolescentes marca el regreso a clases en América Latina, reforzando la necesidad de que las familias acompañen, orienten y promuevan hábitos digitales seguros frente a los riesgos del entorno online.
Con el regreso a clases, miles de familias en América Latina retoman sus rutinas en un contexto donde la tecnología se ha vuelto parte esencial de la vida cotidiana de niños y adolescentes. Estudiar, comunicarse y entretenerse ocurre, en gran medida, a través de una pantalla, lo que no solo transforma la forma de aprender, sino también la manera en que padres e hijos se vinculan con el mundo digital.
Esta realidad queda reflejada en un reciente estudio de Kaspersky, que revela que el 60% de los niños latinoamericanos utiliza Internet para estudiar, evidenciando su integración natural en la vida escolar. Además, el 36% emplea aplicaciones de mensajería como WhatsApp o Telegram para comunicarse con sus compañeros, mientras que un 40% incrementó su uso de redes sociales, incluso en contextos donde existen restricciones al uso de dispositivos.
Fuera de la sala de clases, las pantallas siguen siendo protagonistas. Al llegar a casa, los niños recurren a computadores, tabletas o celulares para realizar tareas, investigar, ver contenidos en streaming o interactuar con sus amigos. Este escenario abre una oportunidad clave para las familias, que hoy deben acompañar y orientar el uso de la tecnología, promoviendo hábitos digitales saludables que equilibren estudio, entretenimiento y bienestar.
Sin embargo, este nuevo entorno también implica desafíos relevantes. A medida que Internet se consolida como un espacio central para el aprendizaje y la socialización, aumentan los riesgos vinculados a la privacidad, la exposición a contenidos inadecuados y el contacto con desconocidos. El uso permanente de entornos digitales también puede influir en la concentración, las relaciones interpersonales y la gestión del tiempo. En este contexto, la tecnología deja de ser solo una herramienta académica y se convierte en un espacio que requiere orientación, normas claras y acompañamiento constante por parte de las familias.
Si bien la tecnología ofrece importantes beneficios para el aprendizaje y la conexión familiar, también demanda una participación más activa de los adultos. Acompañar a los niños en su entorno digital supone establecer acuerdos, conversar sobre los riesgos y fomentar hábitos responsables desde el hogar. Más que prohibir o generar temor, el desafío está en fortalecer la educación digital a través del diálogo, la confianza y la prevención permanente.
“Hoy, los niños y adolescentes utilizan Internet como una extensión natural de su vida cotidiana, muchas veces, sin ser plenamente conscientes de los riesgos que esto implica. Esta hiperconectividad temprana amplía su exposición a amenazas como la pérdida de privacidad, el contacto con desconocidos, el ciberacoso y la circulación de información personal sin control. Por ello, el rol de los padres ya no se limita a acompañar el proceso educativo tradicional, sino que debe incluir una participación activa en la formación digital de sus hijos. Hablar de seguridad en línea es hoy muy importante”, asegura Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor en América Latina en Kaspersky.
Recomendaciones para un regreso a clases más seguro en Chile
Para reducir las vulnerabilidades en línea durante este período, los expertos de Kaspersky sugieren:
- Establecer rutinas digitales con propósito: Definir horarios claros para el uso de dispositivos y promover pausas activas que permitan equilibrar estudio, descanso y tiempo libre. Ubicar los equipos en espacios comunes del hogar facilita el acompañamiento y fomenta conversaciones abiertas sobre la actividad en línea.
- Proteger la privacidad desde temprana edad: Revisar junto a los hijos la configuración de privacidad en redes sociales y plataformas digitales. Limitar la información que comparten públicamente, como ubicación, colegio o datos personales, y reforzar el cuidado de su huella digital.
- Fomentar relaciones digitales responsables: Explicar que no todas las personas en Internet son quienes dicen ser y que es importante interactuar solo con conocidos de la vida real. Enseñar a identificar conductas sospechosas, bloquear contactos inapropiados y reportar contenidos ofensivos o riesgosos.
- Apoyarse en la tecnología para educar y prevenir: Utilizar soluciones de seguridad digital como Kaspersky Premium, que incluye Kaspersky Safe Kids, permite proteger los dispositivos frente a amenazas en línea y acompañar de forma preventiva la experiencia digital. Estas herramientas facilitan la gestión del tiempo frente a pantallas, el bloqueo de sitios inapropiados, el monitoreo de ubicación y una mayor visibilidad de la actividad digital, promoviendo hábitos seguros sin afectar la confianza ni la autonomía.