Opinión
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La solidaridad: más allá de la Teletón
Como cada año, Chile nuevamente lleva a cabo la Teletón, un evento que reúne al país en torno a la solidaridad y la inclusión de las personas con discapacidad. Esta tradición, que en 2025 se realiza los días 28 y 29 de noviembre, no solo representa un esfuerzo logístico y emocional, sino también una oportunidad para reflexionar sobre los avances y desafíos que enfrenta nuestra sociedad en materia de derechos y oportunidades para quienes viven con discapacidad.
La Teletón logra movilizar recursos y voluntades, demostrando un rasgo distintivo de la identidad chilena: la capacidad de unirse en torno a una causa común. Sin embargo, esta efervescencia colectiva no debe hacer olvidar que aún existe una importante brecha y deuda social por resolver. Las políticas públicas deben ir más allá de un solo evento anual y sostenerse en el tiempo, garantizando que las personas con discapacidad tengan las mismas condiciones de participación y oportunidades.
La Ley 20.422 define a las personas con discapacidad como aquellas que, al interactuar con barreras en el entorno, ven restringida su participación plena y efectiva en la sociedad. En la práctica, estas barreras siguen presentes: rampas inadecuadas, calles en mal estado, espacios sin accesibilidad y actitudes que van desde la indiferencia hasta la burla directa. A ello se suman las barreras de comunicación, que limitan aún más la inclusión social. Según el Censo 2024, el 11,1% de la población chilena de 5 años o más vive con discapacidad, cifra que representa a casi dos millones de personas, de las cuales la mayoría son mujeres. Estos datos no deben quedar relegados a los días de la Teletón, sino ser un llamado constante a trabajar por una inclusión real, más allá de los discursos y los eventos mediáticos.
Desde el trabajo social, debemos avanzar hacia un diagnóstico social que complemente el diagnóstico médico, permitiendo un abordaje integral y efectivo junto a otros profesionales. El acompañamiento debe ser sostenido y constante, para que la igualdad de oportunidades sea una realidad y no una promesa incumplida. A medida que avanza la edad, las condiciones socioeconómicas de las personas con discapacidad tienden a empeorar, aumentando su vulnerabilidad. Esta contradicción exige políticas que garanticen no solo el acceso, sino también el mantenimiento de condiciones dignas a lo largo de la vida, evitando que las brechas se profundicen con el tiempo. Es fundamental que la solidaridad que se vive en la Teletón no quede en un gesto aislado, sino que se traduzca en acciones concretas y sostenidas que permitan construir una sociedad verdaderamente inclusiva y equitativa.
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