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Ejercicio “zona cero”: el fitness de baja intensidad que marcará 2026 y redefine el bienestar Sociedad Créditos: El Mostrador.

Ejercicio “zona cero”: el fitness de baja intensidad que marcará 2026 y redefine el bienestar

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Victoria Repa, CEO de BetterMe, anticipa que 2026 estará marcado por el “ejercicio zona cero”: rutinas de baja intensidad como yoga, pilates y caminatas que priorizan movilidad, recuperación y salud metabólica, impulsadas por un cambio cultural y el auge de métricas de bienestar.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Victoria Repa, CEO de BetterMe, proyecta que el “ejercicio zona cero” será tendencia fitness en 2026. El enfoque apuesta por rutinas de baja intensidad —yoga restaurativo, pilates y caminatas— para priorizar movilidad, recuperación, salud metabólica y reducción del estrés. Su auge responde al cambio cultural que deja atrás el “no pain, no gain” y al uso de fármacos GLP-1, que exigen preservar masa muscular. La tecnología y las métricas de sueño consolidan el bienestar medible como nuevo estándar.
Desarrollado por El Mostrador

El ejercicio “zona cero” se perfila como la gran revolución del fitness en 2026. Así lo anticipa Victoria Repa, especialista en salud, bienestar y CEO de BetterMe, quien advierte un cambio cultural profundo: la industria estaría dejando atrás el paradigma de la alta intensidad para abrazar rutinas más suaves, funcionales y sostenibles en el tiempo.

Según lo recogido por Daily Mail y Daily Mail vía Daily Mail, esta tendencia prioriza movimientos de baja exigencia cardiovascular, como estiramientos, yoga restaurativo, pilates y caminatas, que ya no se conciben como un complemento, sino como el centro de una vida saludable. El foco deja de estar en la quema de calorías o el esfuerzo extremo, y se traslada hacia la recuperación diaria, la movilidad funcional y la estabilidad física a largo plazo.

¿Qué es el ejercicio “zona cero”?

El concepto establece una base de movimiento de baja intensidad, donde la frecuencia cardíaca no supera el 50% del máximo individual y el cuerpo trabaja sin entrar en fatiga. Son ejercicios que permiten sostener una conversación sin dificultad y que nacen como una extensión del clásico modelo de cinco zonas de entrenamiento, pero con un objetivo distinto: reducir el estrés, proteger las articulaciones y fortalecer el cuerpo desde la constancia, no desde el desgaste.

Adiós al “no pain, no gain”

Repa atribuye el auge a dos fuerzas convergentes: el agotamiento cultural del “no pain, no gain” y el uso cada vez más extendido de fármacos GLP-1 para perder peso, como Ozempic y Wegovy. Estos medicamentos, si bien efectivos en el descenso de peso, suelen provocar una pérdida involuntaria de masa muscular, lo que ha impulsado una nueva demanda por rutinas más adaptadas y menos agresivas.

En esa línea, Repa aseguró: “Los estiramientos, el pilates y sus variantes, así como el yoga para el sueño y el alivio de molestias en trabajadores de oficina, están dejando de ser actividades secundarias para convertirse en prácticas esenciales”.

Caminar, del hábito a la tendencia viral

La caminata —reivindicada como ejercicio estructurado— es una de las expresiones más visibles de esta transformación. Entre los formatos que ganan tracción están el “12-3-30” (cinta al 12% de inclinación a 4,8 km/h por 30 minutos), el “rucking” (marcha con mochila lastrada) y el método japonés “3-3 walking” (3 minutos rápido, 3 lento, por 30 minutos). Estudios citados por la especialista indican que estas dinámicas mejoran la salud cardiovascular, fortalecen la musculatura y reducen el riesgo de lesiones, incluso en personas mayores.

Bienestar medible: el rol de la tecnología

El nuevo fitness también es cuantificable. La monitorización del sueño, la frecuencia cardíaca en reposo y la variabilidad de los latidos se vuelven métricas clave del bienestar, apoyadas en dispositivos como anillos inteligentes, relojes deportivos y bandas de seguimiento. Repa subrayó que esta obsesión por el descanso no es casual: responde a una aspiración colectiva por integrar la recuperación física con el autocuidado cotidiano, donde la desconexión digital y el control ambiental por las noches se vuelven parte del ritual saludable.

Proteína para todos: nutrición funcional

Si el ejercicio baja la intensidad, la nutrición sube la precisión. El consumo de proteína deja de ser un territorio exclusivo del deporte para convertirse en un pilar transversal del bienestar. Batidos listos para tomar, snacks y alimentos enriquecidos —especialmente valorados por usuarios de GLP-1— reflejan una tendencia a la personalización nutricional y a la preservación de masa muscular como soporte de un envejecimiento activo.

Fitness en casa: compacto y multifuncional

La democratización del movimiento también se vive puertas adentro. Equipos compactos y multifuncionales, como mancuernas ajustables, bandas elásticas con anclaje y cintas plegables, se consolidan como alternativas accesibles para entrenar en espacios reducidos sin grandes inversiones. La propuesta es clara: moverse más, pero mejor, y hacerlo desde el hogar, sin barreras de espacio ni presupuesto.

El ascenso del ejercicio “zona cero”, junto con la incorporación masiva de proteína y el uso estratégico de tecnologías de monitoreo, anticipa una nueva etapa del fitness: menos estridente, más inteligente y profundamente anclada en la salud diaria como la verdadera medida del éxito físico.

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