Salud
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Estudio chileno revela que tratamiento con pellet registra solo 2,89% de recaídas en alcoholismo
Una investigación nacional con más de 5.200 pacientes, publicada en la Revista Salud Mental, reporta solo 2,89% de recaídas en personas tratadas con implantes subcutáneos de disulfiram, posicionando a Chile como referente regional en el abordaje médico del alcoholismo.
En Chile, el 34,6 % de los adultos declaró haber consumido alcohol en el último mes, según el Estudio Nacional de Drogas de SENDA 2024, y casi la mitad reconoció haber tenido al menos un episodio de embriaguez en ese período. De acuerdo con los últimos antecedentes del Ministerio de Salud, cerca del 2 % de la población adulta presenta un trastorno por consumo de alcohol, lo que mantiene a esta adicción como un problema prioritario de salud pública. En este contexto, Clínica Pellet Chile presentó los resultados de un estudio nacional sobre implantes subcutáneos de disulfiram, publicado en la Revista Salud Mental, que ofrece una alternativa médica sostenida frente a los enfoques tradicionales de tratamiento del alcoholismo.
La investigación retrospectiva revisó los registros de 5.244 pacientes tratados entre enero de 2022 y junio de 2024, confirmando que solo 2,89% presentó recaídas registradas antes de los seis meses. El uso de disulfiram en formato de pellet permite una liberación controlada y prolongada del fármaco, fortaleciendo la adherencia y reduciendo los abandonos del tratamiento.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”, explica Matías Ibáñez, coautor del estudio y médico responsable de las evaluaciones preoperatorias en Clínica Pellet.
El procedimiento consiste en la implantación subcutánea de 20 pellets estériles de 50 mg de disulfiram, totalizando 1.000 mg por paciente, en la zona abdominal izquierda. La liberación sostenida del medicamento permite mantener su efecto terapéutico durante varios meses, disminuyendo los riesgos de abandono y facilitando el acompañamiento médico.
Entre quienes recayeron antes del semestre, un 38% presentaba policonsumo de sustancias, lo que refuerza la necesidad de un abordaje integral. Las complicaciones más comunes fueron inflamación o infección del sitio de implante (47,9%), dolor o malestar (31,9%) y encapsulamiento (23,4%), todas manejables mediante monitoreo clínico.
“El estudio demuestra que, con seguimiento médico y apoyo psicológico, los implantes pueden ser un punto de inflexión para sostener la abstinencia y prevenir recaídas”, agrega Ibáñez.
El trabajo se consolida como la primera evidencia chilena de gran escala sobre el uso de disulfiram subcutáneo en el tratamiento de pacientes con trastorno por consumo de alcohol. Los autores destacan que los resultados respaldan la incorporación de este método dentro de estrategias multidisciplinarias que integren intervención médica, acompañamiento psicológico y seguimiento continuo.
Evidencia local para un abordaje integral de las adicciones
Los resultados del estudio refuerzan la relevancia de incorporar herramientas médicas innovadoras dentro de modelos terapéuticos integrales para el tratamiento del alcoholismo. Los especialistas coinciden en que el implante subcutáneo de disulfiram no reemplaza el trabajo psicológico ni el compromiso personal del paciente, pero sí actúa como un apoyo clínico clave para mejorar la adherencia y disminuir el riesgo de recaídas, especialmente en personas con antecedentes de abandonos terapéuticos.
La evidencia generada en Chile abre además un debate relevante sobre la necesidad de actualizar y diversificar las estrategias de abordaje del trastorno por consumo de alcohol, integrando intervenciones farmacológicas de liberación sostenida con acompañamiento psicológico y seguimiento médico continuo. En un país donde el alcoholismo sigue siendo un problema prioritario de salud pública, este tipo de estudios aporta insumos concretos para avanzar hacia tratamientos más eficaces y sostenibles en el tiempo.
Clínica Pellet, pionera en esta técnica en Chile, proyecta durante 2025 fortalecer su modelo de apoyo integral postimplante, ampliando el acompañamiento psicológico para mejorar la recuperación sostenida de los pacientes.