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Sarampión en Chile: qué tan contagioso es y quiénes tienen mayor riesgo
El sarampión en Chile vuelve a poner en foco una enfermedad que, aunque controlada por la vacunación, sigue circulando activamente en el mundo. En un escenario de alta movilidad internacional, las autoridades y expertos llaman a reforzar la prevención.
El Ministerio de Salud ha confirmado diversos casos de sarampión en Chile, una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a niños pequeños y que actualmente presenta brotes activos en distintos países de la región y del mundo.
El último es un lactante de 11 meses que ingresó a Chile proveniente de México. Y es que estamos en pleno período estival, cuando aumenta el flujo de viajes internacionales, lo que eleva el riesgo de casos importados y la reintroducción del virus en países donde la enfermedad estaba controlada.
México ha registrado varios brotes de sarampión en el último tiempo y figura entre los países de la región con mayor número de casos confirmados.
¿Qué tan contagioso es el sarampión?
La epidemióloga del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello, María Paz Bertoglia, explicó que el sarampión “es de las enfermedades más contagiosas que conocemos”. Una persona infectada puede transmitir el virus hasta a 18 personas si estas no están vacunadas.
“El contagio ocurre a través de gotitas que se expulsan por la nariz, la boca o la faringe al hablar, toser o estornudar”, detalló la especialista, subrayando que el riesgo de propagación es especialmente alto en personas sin inmunización.
Síntomas y a qué señales estar atentos
La especialista indica que entre los principales síntomas del sarampión se encuentran:
- Fiebre alta
- Aparición de manchas rojas en la piel (exantemas), que duran entre 3 y 7 días
- Tos y congestión nasal
- Conjuntivitis y ojos enrojecidos
- Sensibilidad a la luz
- Malestar general y dolor articular
- Tras la desaparición de las manchas, la piel puede presentar una leve descamación
Bertoglia enfatizó que “lo importante es reconocer estos síntomas a tiempo para que se puedan tomar las acciones necesarias y evitar nuevos contagios”.
Qué hacer ante la sospecha de sarampión
La especialista recomendó que, ante síntomas compatibles con sarampión, las personas:
- Acudan lo antes posible a un centro de salud
- Avisen previamente su llegada para que se adopten medidas de aislamiento
- Usen mascarilla al salir del hogar
- Eviten el contacto con otras personas
- Informen antecedentes de viajes recientes
“La notificación oportuna permite proteger a otras personas y activar la investigación epidemiológica”, explicó.
Vacuna contra el sarampión
La epidemióloga reforzó el llamado a revisar el calendario de vacunación. En Chile, la vacuna contra el sarampión es gratuita, obligatoria y parte del Programa Nacional de Inmunizaciones. La primera dosis es a los 12 meses y luego a los 36 meses.
“El sarampión puede causar cuadros graves, especialmente en niños pequeños, e incluso la muerte, por lo que es clave que reciban ambas dosis”, advirtió.
Además, “las personas adultas que viajen fuera del país, especialmente quienes nacieron entre 1971 y 1981, deben consultar si requieren una dosis de refuerzo, idealmente al menos 15 días antes de viajar” añade.
Riesgo para Chile
Según Bertoglia, los casos importados de sarampión no son inusuales en el contexto actual, dado que existen brotes activos en varios países. Sin embargo, destacó como positivo que este caso haya sido detectado tempranamente.
“Esto demuestra que los sistemas de vigilancia epidemiológica están funcionando y que los equipos clínicos están reconociendo los síntomas y activando las investigaciones de contactos”, señaló.
La detección temprana de casos y una alta cobertura de vacunación siguen siendo las herramientas más eficaces para prevenir brotes de sarampión. En un escenario global donde la enfermedad ha reaparecido en distintos países, mantener los esquemas de inmunización al día no solo protege a cada persona, sino que también resguarda a la comunidad frente a la circulación del virus.
En ese contexto, el rol del sistema de salud y de la ciudadanía es complementario: mientras la vigilancia epidemiológica permite identificar y contener rápidamente los casos, la vacunación sostenida evita que el virus encuentre personas susceptibles. Reforzar la información, revisar los carnés de inmunización y consultar oportunamente son acciones clave para reducir el riesgo de nuevos contagios y proteger a los grupos más vulnerables.