Ensamble Mosch da el vamos al segundo Ciclo de música de cámara en la Gran Sala Sinfónica Nacional
El conjunto conformado por músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile será el encargado de abrir la serie que contempla seis conciertos entre los meses de abril y noviembre.
El Ciclo de música de cámara del CEAC inicia su segunda versión en la Gran Sala Sinfónica Nacional con el Ensamble Mosch, conjunto que se presentará el miércoles 8 de abril a las 19:30 horas. Lo hará con un programa que combina obras de dos compositores del romanticismo temprano: Johann Nepomuk Hummel y Franz Schubert.
El conjunto está integrado por los músicos Rodrigo Pozo en violín, Cristofer Schenke en viola, Roberto Becerra en violonchelo, Cristián Errandonea en contrabajo y Luis Alberto Latorre en piano, todos miembros de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. “Es una agrupación que ya lleva más de diez años funcionando, con distintos formatos, y en distintos escenarios también”, explica Cristián Errandonea.
Agrega que se trata de “una denominación genérica para música de cámara, porque tenemos distintas formaciones, no solamente de cuerdas, sino que también de viento o mixto, como en este caso, con piano”.
El ensamble abordará piezas que comparten una formación poco convencional con amplias posibilidades sonoras, otorgando una riqueza de colores que potencian el diálogo entre instrumentos. “Juntamos a estos dos compositores por el mismo formato”. Así, interpretará dos quintetos para piano y cuerdas, que destacan por su riqueza expresiva y originalidad tímbrica.
La primera parte estará dedicada al Quinteto en Mi bemol mayor, op. 87 de Johann Nepomuk Hummel, obra que revela la transición entre el clasicismo y el romanticismo a través de una escritura elegante, dinámica y de gran vitalidad. Su estructura despliega contrastes expresivos y un refinado trabajo camerístico. “Su lenguaje es tan vívido y tan lleno de alternativas que trasciende un poco su escuela, que es clásica”, comenta Errandonea.
“Ahí está el triunfo de este compositor, que además tuvo como discípulos a otros grandes como Schubert, justamente. Fue una influencia para compositores como Schumann, Liszt, Chopin, que son los que luego desarrollaron el estilo romántico propiamente tal. Si bien Hummel era un compositor clásico-romántico temprano, de alguna manera sentó las bases”.
El programa continuará con una de las obras más queridas del repertorio: el Quinteto en La mayor D. 667, “La trucha”, de Franz Schubert. Con su frescura melódica y su célebre movimiento de variaciones, esta obra es un ejemplo del lirismo que caracteriza a este compositor. “Schubert es considerado un gran melodista. Se podría decir que, si clasificamos a los músicos por su creatividad melódica, él tendría sin duda uno de los primeros lugares”, indica el contrabajista.
Sobre la obra, cuenta que el compositor creó este quinteto tomando como referencia precisamente a Hummel. Gracias a la visita que realizó a un amigo, pudo conocer y practicar el quinteto de este último, valorando su formato poco convencional. “Tiene otro color, no tiene los dos violines, sino que tiene agregado un contrabajo. Entonces, ahí trabajó esta música”, comenta.
El ciclo continuará el miércoles 13 de mayo con el Quinteto sinfónico de vientos, formado por Melodía Baeza en fagot, Leonardo Cuevas en oboe, Thiago Martins en corno, David Medina en clarinete y Vicente Morales en flauta. El conjunto presentará un programa denominado “Siglo XX: distintas latitudes”, que incluirá obras de Luis Advis, György Ligeti, Celso Garrido-Lecca y Paul Hindemith.
Las entradas se encuentran disponibles en ceacuchile.ticketplus.cl y en las boleterías de la Gran Sala Sinfónica Nacional (Av. Vicuña Mackenna 20) y del Teatro Universidad de Chile (Av. Providencia 43, salida de Metro Baquedano. Martes a viernes de 10:00 a 19:00 horas). Más información en ceacuchile.cl.
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