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Por primera vez en Chile un joven recién salido de colegio podrá estudiar directamente paleontología
El anuncio de la creación de la carrera en la U. de Atacama se realizó este lunes en el Museo Nacional de Historia Natural, en el contexto del balance de la exhibición “Dinosaurios del Sur del Mundo”, la que superó los 900 mil visitantes.
Chile dará un paso inédito en la formación científica nacional con la creación de la Licenciatura en Ciencias con mención en Paleontología, la primera carrera de pregrado que incorpora formalmente esta disciplina en su malla académica.
El anuncio tuvo lugar este lunes en el Museo Nacional de Historia Natural, ubicado en el Parque Quinta Normal de Santiago, en el marco del balance de la exhibición “Dinosaurios del Sur del Mundo”.
La actividad fue encabezada por la subsecretaria del Patrimonio Cultural, Carolina Pérez Dattari, y contó con la participación del gobernador de la Región de Atacama, Miguel Vargas; el vicerrector académico de la Universidad de Atacama, Fernando Herrera; el director ejecutivo de la Corporación de Investigación y Avance de la Paleontología (CIAHN Atacama), Pablo Quilodrán; y el jefe del Área de Paleontología del Museo Nacional de Historia Natural, David Rubilar.
En la instancia también se presentaron piezas fósiles de alto valor científico provenientes de la Región de Atacama y se recogieron impresiones de jóvenes postulantes a la nueva carrera.
La licenciatura será impartida por la Universidad de Atacama, marcando un hito tanto para el sistema universitario chileno como para el desarrollo de la paleontología en el país.
Visión científica y territorial
Según explicó Philippe Moisan, profesor asociado, paleobotánico y director del Departamento de Química y Biología de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Atacama, la creación de esta licenciatura es el resultado de años de desarrollo académico en ciencias básicas y naturales al interior de la institución, y responde a una necesidad estructural tanto de la región como del país.
“La Universidad de Atacama y la región no contaban con una carrera en ciencias. Con el potencial del desierto como laboratorio natural, la paleontología, el medio ambiente y la botánica, necesitábamos una formación que permitiera desarrollar investigación y formar estudiantes”, señaló Moisan.
La opción por una Licenciatura en Ciencias —con menciones en Paleontología, Medio Ambiente y Recursos Naturales, y Física y Astronomía— buscó además diferenciar la oferta académica y hacerla atractiva a nivel nacional.
Moisan subrayó que se trata de la primera vez que la paleontología se incorpora como formación disciplinar en el pregrado en Chile, sin constituir aún un título profesional de paleontólogo, sino un grado académico que integra de manera equilibrada conocimientos de biología y geología.
“Tradicionalmente los paleontólogos venimos de la biología o de la geología, y siempre hay vacíos en la formación. Esta mención busca precisamente integrar ambos mundos”, explicó.
El perfil de egreso contempla múltiples posibilidades de desarrollo. El licenciado podrá desempeñarse en investigación científica, continuar estudios de postgrado —incluido un Magíster en Paleontología y Evolución, proyectado para iniciar el segundo semestre de 2026—, participar en consultorías paleontológicas vinculadas a evaluaciones ambientales, y trabajar en museos, instituciones públicas o en el ejercicio independiente de la disciplina.
Moisan destacó que la carrera fue evaluada por empleadores externos, incluyendo profesionales vinculados al Consejo de Monumentos Nacionales, quienes identificaron una brecha real de capital humano especializado en paleontología en Chile. “Hoy se requiere gente bien formada para responder a exigencias ambientales y patrimoniales. Este licenciado tendrá incluso una formación más completa que muchos profesionales que hoy ejercen”, afirmó.
Interés social y cultura científica
Para David Rubilar, jefe del Área de Paleontología del Museo Nacional de Historia Natural, la creación de la carrera y el éxito de la exhibición de dinosaurios son expresiones de un mismo fenómeno: el profundo interés social por la historia de la vida en la Tierra.
“Los dinosaurios son los campeones de la historia natural. Hablan directamente de la historia profunda del planeta”, señaló.
Rubilar recordó que este interés se vio fuertemente amplificado a nivel global tras el estreno de Jurassic Park en 1993, que marcó a generaciones completas y reforzó el vínculo entre divulgación científica y cultura popular. “Hoy vemos a jóvenes que quieren estudiar paleontología porque conectan ciencia, historia y territorio”, explicó.
Proyecto país
Desde CIAHN Atacama, su director ejecutivo Pablo Quilodrán calificó la creación de la carrera como un hito histórico para la ciencia chilena y para la descentralización del conocimiento.
“Por primera vez jóvenes de la región podrán estudiar ciencia sin tener que emigrar. Y en una disciplina donde Chile tiene un enorme potencial aún no explorado”, afirmó.
Quilodrán subrayó que la paleontología no solo aporta conocimiento patrimonial, sino que también cumple un rol estratégico en el desarrollo económico, al ser clave en procesos de evaluación ambiental y ordenamiento territorial. “Formar especialistas en paleontología en Chile es desarrollo país”, aseguró.
Una exhibición histórica
Destacó que la exhibición Dinosaurios del Sur del Mundo, que se prolonga hasta marzo, alcanzó cifras récord: más de 902 mil visitantes, convirtiéndose en una de las muestras científicas más concurridas en la historia del museo. Solo en 2025, el recinto superó los 850 mil visitantes, impulsado principalmente por esta exhibición, ampliamente utilizada por establecimientos educacionales como apoyo a la enseñanza formal.
La conexión entre la nueva carrera y el territorio se materializa también en las piezas de la Región de Atacama presentes en la muestra. Entre ellas destaca Arackar licanantay, un titanosaurio herbívoro descubierto en el norte de Chile, cuyos restos originales —facilitados por el Servicio Nacional de Geología y Minería— forman parte de la exhibición.
A ello se suma Pelagornis, una gigantesca ave prehistórica marina, representada mediante un calco montado en vuelo, cuya envergadura supera ampliamente a la de aves actuales como el cóndor. Estas piezas permiten visualizar que la paleontología chilena no es solo una proyección futura, sino una realidad científica ya documentada en el territorio.