CULTURA|OPINIÓN
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Raquel Jodorowsky y la compilación poética “Una diosa desterrada del cosmos”: retrato de vanguardia
Una trayectoria vinculada a la neovanguardia
La amplia y rica obra de la poeta y artista visual Raquel Jodorowsky (Iquique, 1927 – Lima, 2011) es prácticamente desconocida en Chile. Un acercamiento fundamental a su trayectoria es la magnífica edición de su poesía completa, “Una diosa desterrada del cosmos”, a cargo de Micaela Paredes y Ernesto Pfeiffer (Valparaíso, la esporádica, 2025), que posibilita comprender la dimensión de una escritura singular y relevante dentro del panorama poético que emerge a mediados del siglo XX.
Pertenece Raquel Jodorowsky a los y las poetas que se proponen resignificar el sentido de las vanguardias históricas. Vinculada a la estirpe de los poetas oraculares e iniciáticos – aquellos que creen en la poesía como un elemento transformador del mundo- su obra articula, al mismo tiempo, un gesto profundamente contemporáneo y político.
Raquel Jodorowsky nació en Iquique, pero su familia, de exiliados ucranianos, pronto se instaló en Tocopilla. Desde allí viajó a Lima luego de obtener una beca para estudiar en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, desde donde construiría su trayectoria literaria y vital. En la capital peruana se relacionó con los poetas peruanos jóvenes más relevantes de la época, entre ellos Javier Heraud, Blanca Varela, César Calvo y Javier Sologuren; además de escritores ya consolidados como José María Argüedas, César Moro y Martín Adán.
Desde sus estudios iniciales de literatura pronto pasará la arqueología, ámbito que la llevará a recorrer Hispanoamérica y sus principales sitios prehispánicos. Arqueóloga, poeta y pintora, pero además, como señala la editora Micaela Paredes: “autoeditándose entre el trajín de sus viajes y los varios oficios que ejercía para sustentarse: la confección y venta de ropa; la creación de un show infantil de títeres que se transmitía por televisión; las clases de literatura, cábala hebrea y otros temas de su interés que hacía de manera particular”. Este carácter artesanal resulta relevante para comprender la materialidad de su escritura y sus nexos con la visualidad.
Recuerdo que mis primeras lecturas de Raquel Jodorowsky, fueron cartas y poemas publicados en la gran revista mexicana de los años 60, El Corno Emplumado/The Plumed Horn, dirigida por Margaret Randall y Sergio Mondragón. El corno emplumado fue un punto de encuentro y circulación clave de la vitalidad de la nueva poesía hispano-norte-americana.
Publicaron allí, entre muchos otros, Gonzalo Arango, Ernesto Cardenal, Allen Ginsberg y Phillip Lamantia; entre los chilenos Cecilia Vicuña y Claudio Bertoni (cuando eran aún casi adolescentes). Durante el período en que Raquel se instaló en México, pasó a ser parte del grupo que realizaba El corno emplumado. Recuerda la propia Margaret Randall:
“Allí estábamos Sergio Mondragón, Raquel Jodorowsky, Ernesto Cardenal, Juan Banuelos, Juan Martínez, Harvey Wollin, Howard Frankl y otros. (…) Desde el principio buscamos la independencia. No queríamos ligarnos a ninguna academia. No queríamos publicar a las ‘vacas sagradas’. No queríamos permitir que nadie nos controlara. Queríamos dar cabida a las voces nuevas, la experimentación, la vanguardia.”
Al espíritu de El corno emplumado, suma Jodorowsky el nadaísmo, seguramente el primer y más radical movimiento neovanguardista hispanoamericano. Liderado por Gonzalo Arango publica sus primeros manifiestos en 1958: “No dejar una fe intacta, ni un ídolo en su sitio”, es la consigna. Jodorowsky viaja a Colombia en 1966 y establece una profunda relación con Gonzalo Arango y otros nadaístas. En una de sus tantas cartas, escribe a Arango: “Querido Poeta: nunca he sido tan feliz como cuando estuve en Colombia. Es bello pertenecer a algo en el mundo. El Nadaísmo es mi ancestro”.
Los movimientos revolucionarios, la violencia y la inestabilidad política están siempre como cortina de fondo de las poéticas emancipadoras, nadaístas y corno-emplumadas, que se estrellan con la dolorosa experiencia de la matanza de Tlatelolco, la violencia colombiana o el golpe de estado en Chile y en otros países latinoamericanos.
Una obra singular
Una veintena de libros publicados en Santiago, Lima, Ecuador, México, Mérida y Buenos Aires, constituyen la obra literaria de Jodorowsky, la que se inicia en 1950 con Dimensión de los días y se cierra con Poemas escogidos. Obra inédita de 2010. Muchos de estos títulos son autoediciones, objetos artesanales y visuales. La edición de Una diosa desterrada del cosmos tiene el mérito, no sólo de reunir todos los libros de poesía de Jodorowsky, sino también de rescatar parte de su obra plástica. Con excepción del singular e inclasificable libro de relatos, Cuentos para cerebros detenidos: con licencia de los Superiores (Buenos Aires, 1974), los 19 libros de poesía de Raquel Jodorowsky se reproducen con breves notas y comentarios editoriales.
La noción de “obra completa” como producto textual tiene la facultad de mostrar la complejidad de una autor-a, sus transformaciones y derivas. Como en un chamanto, que devela sus geometrías al observador atento, la poesía de Jodorowsky transita por distintos territorios: los espacios surrealistas y cósmicos de sus primeros libros (comentados por Rosamel del Valle y Pablo de Rokha); el discurso contracultural de raigambre hippie – beat; el alegato político y de denuncia; la exploración del yo y del cuerpo; las poéticas etnográficas; y la experimentación textual y objetual. Una escritura compleja y mayor, parte de la extraordinaria riqueza de la poesía escrita por mujeres hispanoamericanas contemporáneas.
RECUADRO EDITORIAL:
La editorial la esporádica viene realizando un importante trabajo de rescate y difusión de grandes escritores chilenos, primero desde Valparaíso y a partir de 2024 desde Madrid. Su consigna a pie del registro editorial señala: “Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida completa o parcialmente con fines especulativos ajenos a la imaginación libre y cósmica que la poesía exige al espíritu. Que este libro y cada una de sus palabras se propaguen como esporas y encuentren la tierra fértil necesaria para transmitir su verdad”. La edición cuenta con el financiamiento del Fondo del Libro y la Lectura, sin cuyo apoyo obras significativas como ésta quedarían simplemente en el olvido.
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