CULTURA|OPINIÓN
Memoria Viva
Microcuentos de tiempos oscuros
Tiempos oscuros es un libro que confirma la presencia que gradualmente Eduardo Contreras Villablanca había ido asentando en el territorio del género literario brevísimo, donde las habilidades narrativas clásicas -las requeridas para el cuento y la novela- son útiles, pero no suficientes por sí misma
Desde el título mismo, Eduardo Contreras nos interpela acerca de la oscuridad que flota como una siniestra nube que rodea los tiempos que vivimos ahora o los de épocas recientes. Justamente el microcuento tuvo un desarrollo importante en la década de los 70, tras el golpe militar y sus devastadoras consecuencias. De otra parte, la oscuridad de la violencia integra la historia de la humanidad, querámoslo o no, y esta época en la que nos vamos internando parece acentuar, día tras día, esa condición. De estos materiales se alimenta este nuevo libro del autor, que amplía su radio de acción desde el cuento y la novela que ha cultivado.
El texto breve con el que primero se encuentra el lector es uno que hace referencia a la dictadura militar. Bajo e inocente título de El avión, se nos revelan treinta años de la vida de un niño -el que debe abandonar forzadamente el país para partir al exilio- y vive la experiencia del retorno. El microcuento nos entrega hechos, informa la realidad de manera escueta, sin proveer detalles sobre la emocionalidad de los intensos momentos que abarca. Y justifica, en un estupendo cierre, el inocente título que al mismo tiempo resalta y esquiva la dureza del texto, logrando verosimilitud a través de una experiencia profunda que transmite su carácter personal e histórico. Es un buen ejemplo del tipo de breves lecturas de las que usted disfrutará al leer este pequeño e intenso libro.
El lector es convocado a una experiencia muy activa, donde debe ir completando él mismo la historia sugerida desde trazos esenciales, rellenando los silencios y las elipsis que forman parte esencial de la batería de instrumentos de los que debe disponer el escritor de minificciones. No basta con la brevedad, aunque esta sea -en apariencia- el rasgo más importante del género; o la narratividad (que se cuente una historia. Yo considero que la cualidad más relevante de un microcuento es la concisión, o sea, la densidad de significado, que es más notoria por el efecto retardado de la lectura inicial, que puede requerir una o varias relecturas. La concisión produce una reflexión posterior, un reprocesamiento de la narración que tiende a extraer lo no dicho, el significado más profundo de aquello que se nos ha narrado con trazos (necesariamente) diestros. Viene a ser tan importante lo dicho como lo no dicho (el silencio al que se refiere Raúl Brasca, gran autor argentino del género.
Tiempos oscuros se conforma por más de cincuenta microcuentos estructurados en acápites que abordan temáticas comunes. La primera sección, que da nombre el volumen, se refiere la dura época de dictadura. Sobresale entre los textos -junto con El avión, antes mencionado- PATRICIO MANZANO, un estudiante de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile que murió a causa de los tormentos sufridos en la represión policial a los trabajos voluntarios de la FECH en el verano en 1985. Un hecho brutal que integra la lista negra de los crímenes dictatoriales en su etapa final, cuando la ciudadanía resistía activamente la represión gubernamental.
La segunda sección se denomina Crímenes breves que, como su nombre sugiere, obedece a la idea de narrar homicidios en pocas palabras, donde las víctimas pueden ser el cónyuge, el jefe, amantes infieles, narcotraficantes y políticos corruptos, científicos abusados, mafiosos violentos y una galería de seres atormentados conducidos a cometer crímenes. El género negro o noir comprimido a la extensión del microcuento.
La tercera sección, Variaciones sobre Santiago, aborda la compleja convivencia de las personas en la gran urbe: la obscura convivencia con las conductas éticas básicas, la presencia de los grafitis, la lucha contra la soledad y posibilidades del amor, los brotes de xenofobia que afloran con frecuencia, la represión en las aulas universitarias, el sufrimiento y la miseria cotidiana de las personas en situación de calle, el arribismo desenfrenado y sin límites.
La cuarta sección, Rebelión y Pandemia, hace las veces de una crónica social de un periodo convulso y extraño de nuestra historia, cuyos alcances, causas y efectos aún no están claros. Un agudo collage de situaciones, hechos y personajes nos revela diversos ángulos: el absurdo, la represión y el horror, la nostalgia, la incomprensión y el desprecio de la élite hacia las clases populares, la ominipresencia de las mascarillas y la feroz lucha contra el virus en hospitales.
La quinta de las secciones es Futuros distópicos y ciertamente aborda el ámbito de la ciencia ficción. Uno de sus referentes es el mundo de Orwell trazado en 1984 y parte con una sugestiva cita: la declaración incondicional de amor hacia el Gran Hermano. Acá surgen temas como el acondicionamiento mental para evitar la disidencia, la resistencia humana desde los libros y la lectura, la supremacía de los cyborg.
Finalmente, la sexta sección se denomina Cosas de Animales. Aquí nos adentramos en el complejo y sutil universo de mascotas como gatos y perros conviviendo con sus humanos; leeremos una versión tecnologizada del cuento de los tres cerditos y el lobo y una desopilante del patito feo.
Tiempos oscuros es un libro que confirma la presencia que gradualmente Eduardo Contreras Villablanca había ido asentando en el territorio del género literario brevísimo, donde las habilidades narrativas clásicas -las requeridas para el cuento y la novela- son útiles, pero no suficientes por sí mismas. Para cultivar el arte del microcuento con eficacia se requiere invocar a la concisión, mucho más que a la mera brevedad. Es preciso combinar las destrezas de la sugerencia, la elipsis, la ambigüedad, la ironía aguda, la crítica implícita, el silencio narrativo. Esto podrá comprobarlo el lector de Tiempos oscuros, un volumen que contiene un Aleph con esa carga de oscuridad que cargamos en la era presente,
Tiempos oscuros, Eduardo Contreras Villablanca, Ediciones Sherezade, 2015, 104 pp.
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