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Cómo revisar un generador eléctrico antes del próximo temporal
Revisar el aceite, el combustible, los filtros y los cables de un generador eléctrico permite prevenir fallas durante los cortes de luz. Antes de un nuevo temporal, es importante probar el equipo y conocer las medidas de seguridad para utilizarlo al aire libre.
Ante el pronóstico de nuevos sistemas frontales y el riesgo de cortes de luz, revisar el estado de un generador eléctrico antes de una emergencia puede marcar la diferencia entre contar con energía de respaldo o descubrir que el equipo no funciona cuando más se necesita. Una revisión preventiva permite detectar fallas, planificar qué artefactos conectar y reducir los riesgos asociados a su uso.
Un generador portátil suele pasar largos períodos guardado. El problema es que el aceite se degrada, el combustible envejece, el filtro acumula suciedad y una batería de arranque, si el modelo la incorpora, puede descargarse. Por eso, el peor momento para probarlo por primera vez en meses es cuando la casa ya está sin electricidad.
“Tener un generador no basta. Hay que saber que parte, que puede alimentar los equipos esenciales y, sobre todo, que se utilizará de manera segura. Una revisión preventiva de pocos minutos puede evitar una falla, una sobrecarga o un riesgo grave por monóxido de carbono”, explica Manuel Eyzaguirre, gerente general de Kaktemp, empresa que brinda experiencia en climatización.
El dato clave: cuándo cambiar el aceite
El intervalo exacto siempre depende del modelo, por lo que debe prevalecer su manual. En algunos equipos, el nivel de aceite debe revisarse antes de cada uso. El primer cambio puede corresponder al cumplir un mes o 20 horas de funcionamiento, lo que ocurra primero; posteriormente, el reemplazo puede estar indicado cada seis meses o 100 horas, según las especificaciones del fabricante.
El tipo y la cantidad de aceite también varían según el equipo. Para revisar o rellenar el lubricante, el generador debe estar apagado y sobre una superficie nivelada. Si el aceite se ve contaminado, debe cambiarse de acuerdo con las indicaciones del manual.
Checklist antes del próximo corte de luz
Haz una prueba de encendido, sin artefactos conectados. Ponlo en marcha al aire libre y comprueba que arranque con normalidad, que no haya fugas, humo anormal, vibraciones excesivas ni luces de advertencia. Déjalo estabilizar antes de conectar una carga.
Revisa el aceite. Verifica el nivel antes de cada uso. Si el equipo es nuevo o ha cumplido el período de rodaje indicado por el fabricante, realiza el primer cambio. Luego respeta los intervalos de mantención establecidos en el manual.
Comprueba el combustible. Usa gasolina sin plomo en buenas condiciones, cuando corresponda al tipo de motor. Si el equipo estuvo guardado por un período prolongado, no confíes automáticamente en el combustible antiguo. Sigue las instrucciones del fabricante para vaciar el tanque y el carburador cuando sea necesario.
Revisa el filtro de aire y la bujía. Consulta el manual para conocer la frecuencia de inspección y limpieza. Un filtro sucio restringe el paso del aire y una bujía carbonizada puede dificultar el arranque. Si están dañados, deben reemplazarse.
Inspecciona cables y enchufes. No uses extensiones dañadas, húmedas o de capacidad insuficiente. Desenrolla completamente los alargadores y verifica que los conectores sean aptos para la carga y el lugar de uso.
Prueba el equipo con una carga realista. Conecta, de forma gradual, los artefactos que realmente necesitarías: por ejemplo, refrigerador, iluminación, router y carga de celulares. Considera la potencia de partida de motores y compresores, que puede ser mayor que su consumo normal.
Define de antemano qué vas a respaldar. No intentes alimentar toda la vivienda. Suma la potencia de los equipos prioritarios y deja un margen para evitar sobrecargas. Comprueba que la potencia nominal y máxima del generador sean suficientes para los consumos previstos y sus picos de partida.
La regla de seguridad que no admite excepciones
Un generador a gasolina produce monóxido de carbono, un gas sin color ni olor que puede causar intoxicación y muerte. Nunca debe funcionar dentro de la casa, un garaje, una bodega, un quincho cerrado ni bajo una ventana, aunque las puertas estén abiertas.
La recomendación de seguridad del CDC es operarlo únicamente al aire libre, a más de 6 metros de puertas, ventanas y ventilaciones, con el escape orientado en dirección contraria a la vivienda. También aconseja contar con un detector de monóxido de carbono con batería. El equipo debe mantenerse seco y protegido de la lluvia con una solución diseñada para generadores, abierta y bien ventilada; nunca se debe cubrir mientras está funcionando.
¿Qué mantenciones necesita un generador eléctrico?
Los intervalos de revisión cambian según el fabricante, el tipo de motor y las condiciones de uso. Como referencia, algunos manuales contemplan las siguientes tareas:
Intervalo orientativo
Revisión indicada
Antes de cada uso
Nivel de aceite; funcionamiento del partidor y del generador; línea de combustible y sistema de escape.
Primer mes o 20 horas
Primer cambio de aceite, cuando así lo indique el manual.
Cada 3 meses o 50 horas
Revisión y limpieza de la bujía; limpieza del filtro de aire.
Cada 6 meses o 100 horas
Cambio de aceite y revisión de los filtros, accesorios y elementos de sujeción, según el modelo.
Cada 12 meses o 300 horas
Revisión de componentes del motor, sistema de escape, refrigeración y otros elementos indicados por el fabricante.
Importante: estos intervalos son referenciales y no constituyen un calendario universal. Cuando el equipo trabaja en ambientes polvorientos, húmedos o bajo uso intenso, puede requerir revisiones más frecuentes. Siempre prevalece el manual específico de cada modelo.
¿Qué mirar si vas a comprar un generador eléctrico?
La potencia nominal, no solo la máxima, debe cubrir los consumos esenciales y sus picos de partida. También conviene evaluar el nivel de ruido, la autonomía, el peso, la disponibilidad de repuestos y la facilidad de servicio. Los modelos inverter regulan el régimen del motor según la carga y entregan una señal eléctrica más estable para equipos electrónicos.
“Durante una emergencia, el objetivo no es mantener toda la casa funcionando como si nada hubiese pasado, sino asegurar lo esencial: refrigeración, iluminación, conectividad y, cuando corresponda, equipos médicos. La preparación comienza por elegir bien, pero se completa con mantención y uso seguro”, concluye Eyzaguirre.
Preparar el generador antes del temporal puede evitar problemas
Revisar el equipo con anticipación permite detectar fallas, comprobar su capacidad y definir qué artefactos se podrán utilizar durante un corte de luz. La clave es realizar las mantenciones indicadas por el fabricante y respetar las medidas de seguridad, especialmente la ventilación y la distancia respecto de la vivienda, para reducir los riesgos durante una emergencia.