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La oposición eleva la presión sobre Starmer tras dimisión de asesor por el caso Mandelson
Su jefe de gabinete renunció este domingo por su papel en la designación en febrero de Peter Mandelson como embajador en Washington, cargo del que fue destituido en septiembre al revelarse el alcance de su relación con el financiero y pederasta convicto Jeffrey Epstein.
La oposición británica pidió este domingo al primer ministro Keir Starmer que “asuma su responsabilidad” tras la dimisión de su jefe de gabinete por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, pese a ser conocidos sus vínculos con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein.
La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, dijo que “ya era hora” de que dimitiera Morgan MCSweeney, principal asesor en Downing Street, y consideró que el jefe del Gobierno laborista “debe asumir la responsabilidad por sus propias terribles decisiones”.
“Una vez más, con este primer ministro, la culpa es de otro: ‘Mandelson me mintió’ o ‘Morgan me aconsejó”, declaró a la BBC.
En la misma línea se pronunció la vicelíder del Partido Liberal Demócrata, tercera fuerza parlamentaria, Daisy Cooper, quien afirmó que “el primer ministro puede cambiar de asesores todas las veces que quiera, pero la responsabilidad última es suya”.
El independentista Partido Nacional Escocés (SNP), gobernante en Escocia, y el minoritario Partido Verde, así como diputados de diversas formaciones, pidieron de forma más directa la dimisión de Starmer, quien el viernes aseguró que se mantendrá en el puesto para cumplir su mandato.
“Cada vez que Keir Starmer comete un grave error de juicio, obliga a otro a cargar con la culpa. Esta vez no va a colar ante los votantes. Los asesores solo asesoran. Fue él quien demostró un criterio personal deplorable al nombrar a Peter Mandelson”, afirmó un portavoz del SNP.
“Debería asumir su responsabilidad y seguir a Morgan McSweeney hacia la puerta antes de causar más daño”, añadió.
La influencia de McSweeney
McSweeney, artífice de la victoria electoral de Starmer en 2024, dimitió hoy por su papel en la designación en febrero de Mandelson como embajador en Washington, cargo del que fue destituido en septiembre al revelarse el alcance de su relación con el financiero y pederasta convicto Jeffrey Epstein.
“La decisión de nombrar a Peter Mandelson fue equivocada. Ha dañado a nuestro partido, a nuestro país y la confianza en la política misma”, dijo en un comunicado.
“Cuando me consultaron, aconsejé al primer ministro que realizara ese nombramiento y asumo plena responsabilidad por ello”, explicó, para añadir que mantiene su respaldo al jefe del Ejecutivo.
En los últimos días, varios diputados laboristas pidieron el cese del influyente activista, a quien reprochaban, entre otras cosas, que eligiera a Mandelson cuando ya se conocía la existencia de su amistad con Epstein.
La Policía investiga actualmente al exministro y antiguo comisario europeo de Comercio para determinar si delinquió al filtrar al magnate en 2009 información confidencial del Ejecutivo del entonces primer ministro laborista Gordon Brown.
Según un sondeo de la firma demoscópica Opinium difundido este domingo, un 55 % de los británicos opina también que Starmer debería dimitir.
No obstante, diversos ministros salieron hoy en su defensa, con el argumento de que actuó de buena fe, y presumiblemente Downing Street espera que la marcha de McSweeney le proteja por ahora en el puesto.
Al mismo tiempo, crecen las dudas en el laborismo sobre cómo podrá avanzar el proyecto político del primer ministro en ausencia de su mano derecha.