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La deuda de Argentina con el FMI creció un 36 % durante el primer año del nuevo programa
En lo que resta de 2026, Argentina debe cancelar deudas con el FMI por 3.605 millones de dólares, con el próximo vencimiento previsto para mayo, por 805 millones de dólares.
La deuda de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI) asciende a unos 57.250 millones de dólares, lo que implica un crecimiento del 36 % desde que el 11 de abril de 2025 el país suramericano firmara un nuevo programa de facilidades extendidas con el organismo multilateral de crédito.
Al momento de suscribir el acuerdo, Argentina era ya el principal país deudor al Fondo, una posición que sigue manteniendo, con deudas que representan un 34,5 % del total de los créditos pendiente de cobro por parte del organismo.
Hace un año, la deuda de Argentina con el FMI era de 31.100 millones de derechos especiales de giro (DEG, unidad monetaria de activos de reserva del Fondo), equivalentes en ese entonces a unos 42.047 millones de dólares.
Actualmente, según datos del Fondo, el endeudamiento de Argentina con el organismo asciende a 41.789 millones de DEG, equivalentes a 57.250 millones de dólares, al tipo de cambio actual que a diario informa el propio FMI.
Esto implica que la deuda de Argentina con el FMI creció en el último año un 34,3 % medida en DEG y un 36,1 % en moneda estadounidenses.
Meta incumplida
Incapaz de acumular las reservas monetarias necesarias para sortear las turbulencias cambiarias y pagar sus abultados vencimientos de deuda, el 11 de abril de 2025 Argentina firmó con el FMI un nuevo acuerdo, el número 23 en el complicado historial de pactos -en su mayoría fallidos- sellados con ese organismo.
El acuerdo firmado por el Gobierno del ultraliberal Javier Milei fijó como uno de sus principales objetivos reforzar las exiguas reservas del Banco Central, con créditos por un total de 20.000 millones de dólares, de los cuales 12.398 millones fueron desembolsados poco después de rubricado el pacto.
El programa incluye nueve revisiones, de cuya aprobación depende el giro de nuevos desembolsos.
La primera revisión concluyó en julio de 2025. Argentina cumplió con las metas de ahorro fiscal y ‘cero’ emisión monetaria para asistir al Tesoro, pero incumplió el objetivo de reservas, por lo que el FMI le otorgó un ‘waiver’ (dispensa) para aprobar el desembolso en agosto de 2.083 millones de dólares. Además, el organismo flexibilizó las metas futuras de reservas.
La segunda revisión, de la que depende un nuevo giro por 1.000 millones de dólares, se inició en febrero pasado, con la visita a Buenos Aires de una misión del Fondo, y todavía no concluyó.
El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, se entrevistará la semana próxima con autoridades del organismo en Washington, donde entre el 13 y el 18 de abril se celebrarán las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial.
Consultores privados aseguran que Argentina volvió a incumplir la meta de reservas netas: tras la flexibilización concedida en la primera revisión, debía alcanzar reservas netas negativas en 1.000 millones de dólares al cierre de 2025, pero concluyó el año en un negativo de 14.000 millones.
De este modo, Argentina necesitaría de una nueva dispensa para aprobar la segunda revisión y recibir un nuevo desembolso.
Pesados vencimientos
Argentina, cuyo retorno a los mercados internacionales de deuda sigue demorado, necesita fondos para hacer frente a abultados compromisos de deuda, entre ellos, con el propio FMI.
Desde que firmó el nuevo programa con el Fondo el año pasado, canceló vencimientos con ese organismo por un total de 3.024 millones de dólares, correspondientes a capital e intereses del millonario préstamo por 44.500 millones de dólares acordado en 2018 y refinanciado en 2022.
En lo que resta de 2026, Argentina debe cancelar deudas con el FMI por 3.605 millones de dólares, con el próximo vencimiento previsto para mayo, por 805 millones de dólares.