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Los sindicatos de Gendarmería que someten las cárceles

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Paulina de Allende-Salazar
Por : Paulina de Allende-Salazar Periodista de investigación - El Mostrador
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Durante muchas de las paralizaciones, en las que los gendarmes amenazaron con radicalizarse, las visitas no pudieron ver a sus parientes, los detenidos no fueron recibidos ni trasladados a los tribunales, el horario de desencierro se pospuso y no hubo acceso a alimentación ni a profesionales.


Luego de las múltiples investigaciones por corrupción que se han conocido respecto de personal de Gendarmería, el Gobierno presentó oficialmente un plan de reforma para dicha institución, el cual implica que esta tenga el mismo rango de la PDI y de Carabineros, lo que significa, entre otras cosas, que sus efectivos no podrán sindicalizarse, como sucede actualmente.

Todo ello ocurre cuando las cárceles se han convertido en calderas que bullen bajo la presión de bandas internacionales de crimen organizado, que desde sus celdas buscan crear redes a través de las cuales seguir operando en el exterior, aprovechando la experiencia que traen desde sus países de origen.

Así, los detenidos y la corrupción tras las rejas ya no son los de antaño y, en dicho contexto, desde hace décadas que Gendarmería ha contado con asociaciones gremiales fuertes, parte de las cuales han hecho valer sus legítimas demandas a través de acciones de presión, que van desde tomarse rejas al interior de los recintos penitenciarios, para así controlar los accesos, hasta bloquear el paso con uso de cadenas, cuando quieren ser oídos.

Durante muchas de esas paralizaciones, en las que los gendarmes amenazaron con radicalizarse, las visitas no pudieron ver a sus parientes, los detenidos no fueron recibidos ni trasladados a los tribunales, el horario de desencierro se pospuso y no hubo acceso a alimentación ni a profesionales.

Se amenazó incluso a ministros de Justicia y se alteró el orden, poniendo en riesgo la seguridad de los recintos, y buena parte de ello se refleja en distintas imágenes, a las que tuvo acceso El Mostrador, que dan cuenta del trato que algunos suboficiales dan a los oficiales, pese a que la ley define a Gendarmería de Chile como una institución “jerarquizada, uniformada y disciplinada”, todo lo cual se relata en este Punto por Punto de El Mostrador, con Paulina de Allende-Salazar.

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