Publicidad
No tiene que ver el Nobel: NTY revela por qué Trump no quiere a Machado a cargo de Venezuela MUNDO Archivo

No tiene que ver el Nobel: NTY revela por qué Trump no quiere a Machado a cargo de Venezuela

Publicidad

Según el New York Times, el presidente de Estados Unidos optó por marginar a María Corina Machado tras informes de inteligencia, tensiones con su entorno y el temor a una mayor inestabilidad, priorizando el control del petróleo sobre un cambio democrático.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Un reportaje del New York Times reveló que Donald Trump decidió no respaldar a María Corina Machado para liderar Venezuela, pese a su legitimidad popular y al Premio Nobel de la Paz. La decisión se basó en informes de inteligencia, tensiones con su entorno y el temor a una mayor inestabilidad, además de priorizar el control del petróleo por sobre un cambio democrático. En su lugar, Trump optó por trabajar con Delcy Rodríguez, una definición que generó impacto en la oposición venezolana y en aliados republicanos de Machado.
Desarrollado por El Mostrador

Incluso antes de la incursión estadounidense en Caracas, el presidente Donald Trump ya había tomado una decisión clave sobre el futuro político de Venezuela: no respaldar a María Corina Machado, pese a su legitimidad popular y a haber encabezado una exitosa campaña electoral contra Nicolás Maduro en 2024. Así lo reveló un reportaje del The New York Times, citando a cinco personas con conocimiento directo de la toma de decisiones.

De acuerdo con el medio, Trump basó su definición en informes de inteligencia que advertían que la oposición tendría dificultades para gobernar, además de una relación deteriorada entre Machado y altos funcionarios estadounidenses. “Creo que sería muy difícil para ella ser la líder”, dijo Trump el fin de semana, agregando que “no tiene el apoyo ni el respeto dentro del país”.

En lugar de Machado, el mandatario estadounidense optó por respaldar a la vicepresidenta del régimen chavista, Delcy Rodríguez, como figura para encabezar una transición. Para Machado, los comentarios de Trump fueron un golpe directo y una ruptura pública, luego de más de un año intentando acercarse a la Casa Blanca, incluso dedicándole el Premio Nobel de la Paz que recibió y que Trump ha manifestado interés en obtener.

El reportaje señala que uno de los argumentos centrales que influyó en Trump provino del secretario de Estado Marco Rubio, quien advirtió que un respaldo explícito a la oposición podría desestabilizar aún más al país y obligar a una presencia militar más robusta. Un análisis clasificado de la CIA coincidía con esa evaluación. Para Trump, según el diario, “lo importante en Venezuela es el petróleo, no promover la democracia”.

La relación entre Machado y el entorno de Trump ya venía deteriorándose desde meses antes. Altos funcionarios estadounidenses se mostraban frustrados por lo que consideraban evaluaciones erradas sobre la debilidad de Maduro y dudaban de la capacidad real de la líder opositora para asumir el poder. Ese distanciamiento se profundizó tras un fallido intento de reunión con el enviado especial Richard Grenell, quien buscó sin éxito un encuentro presencial con Machado en Caracas.

Aunque la llamada telefónica entre ambos fue descrita como cordial, las tensiones aumentaron cuando Machado y su equipo evitaron entregar una lista de presos políticos y no presentaron un plan claro para respaldar a su candidato sustituto, Edmundo González. A su vez, a Machado le incomodó que Grenell, a diferencia de Rubio, no calificara públicamente a Maduro como ilegítimo.

Actualmente, Trump y Rubio han señalado que su foco está en trabajar con Rodríguez. “Estamos lidiando con la realidad inmediata”, dijo Rubio en el programa Meet the Press, subrayando que gran parte de la oposición ya no está dentro de Venezuela.

Desde la oposición, el exdiputado Freddy Guevara interpretó que Washington optó por el camino “más fácil por ahora”. “Creo que los estadounidenses no apuestan por la revolución, sino por las reformas”, afirmó, aunque reconoció que hoy “quien tiene el arma en la mano es el gobierno estadounidense”.

El giro de Trump también generó incomodidad entre republicanos tradicionalmente cercanos a Machado. El congresista Mario Díaz-Balart reiteró su apoyo a la líder opositora y sostuvo que “la próxima presidenta democráticamente electa de Venezuela va a ser María Corina Machado”, aunque sin explicar las declaraciones del mandatario.

El análisis del NYT plantea que la estrategia inflexible de Machado —marcada por el rechazo a cualquier diálogo con el chavismo y el respaldo a sanciones— le permitió consolidar apoyo popular, pero debilitó su capacidad de construir alianzas más amplias, tanto dentro como fuera de Venezuela. A ello se sumó el impacto económico de las sanciones, el deterioro de relaciones con sectores empresariales y su silencio frente a medidas recientes de Washington, como deportaciones masivas y la cancelación de vuelos.

Para el académico Orlando J. Pérez, las palabras de Trump reflejan un límite estructural: “No tienen las palancas del poder. No tienen las instituciones y, sin la ayuda de Estados Unidos, no van a volver al poder en Venezuela”. Una visión que, según el diario, explica por qué para Trump el Premio Nobel “no tiene que ver” con quién gobierna, cuando el foco está puesto en la estabilidad y el petróleo.

Publicidad