Un tribunal de Estados Unidos condenó a 40 años de prisión a Jon Hallford, copropietario de una funeraria, por ocultar durante cuatro años 189 cadáveres y entregar cenizas falsas a las familias de los fallecidos. El caso salió a la luz tras denuncias por un fuerte olor proveniente de un edificio en el estado de Colorado.
Según informó The Guardian, los cuerpos fueron almacenados entre 2019 y 2023 en una propiedad ubicada en la localidad de Penrose, al sur de Colorado Springs. Al ingresar al lugar, las autoridades encontraron restos humanos repartidos por todo el edificio, algunos apilados, en avanzado estado de descomposición, con presencia de insectos y fluidos corporales en el suelo. Entre los cuerpos había adultos, bebés y fetos, todos mantenidos sin refrigeración.
La indagatoria determinó que Hallford y su entonces esposa, Carie Hallford, cobraban cerca de 1.200 dólares por servicios de cremación que nunca realizaron. En lugar de las cenizas reales, las familias recibían recipientes con hormigón seco u otros materiales similares. La identificación de los restos tomó meses y requirió análisis de ADN, huellas dactilares y otros procedimientos forenses.
Mientras ocultaban los cuerpos, la pareja llevaba un estilo de vida lujoso, financiado con el dinero obtenido de manera fraudulenta. Documentos judiciales detallan la compra de vehículos de alto valor, inversiones en criptomonedas, artículos de marcas de lujo y costosos tratamientos estéticos.
Durante la audiencia, familiares de las víctimas relataron el impacto emocional que provocó el engaño, señalando que muchos vieron destruido su proceso de duelo y sufrieron graves consecuencias psicológicas.
“Tuve muchas oportunidades de detener todo y alejarme, pero no lo hice. Mis errores resonarán durante una generación. Todo lo que hice estuvo mal”, dijo Hallford. Ante la situación, el juez dictó una pena de 40 años de prisión para el imputado. En tanto, su ex esposa Carie Hallford, será sentenciada el próximo 24 de abril y arriesga entre 25 y 35 años de cárcel.