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Por qué fue destituido José Jerí, el séptimo presidente de Perú en 10 años (y qué pasa ahora) MUNDO Getty

Por qué fue destituido José Jerí, el séptimo presidente de Perú en 10 años (y qué pasa ahora)

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José Jerí fue apartado por el Congreso y se convirtió en el séptimo presidente en diez años en Perú. Su salida, tras mociones de censura por escándalos como el “chifagate” y contrataciones cuestionadas, deja al Legislativo encargado de elegir a un sucesor hasta julio.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El Congreso destituyó a José Jerí, quien asumió en octubre tras la salida de Dina Boluarte y debía gobernar hasta julio. Enfrentó siete mociones de censura por reuniones no registradas con empresarios chinos, investigadas por la Fiscalía, y por contrataciones de mujeres que lo visitaron en Palacio. El Legislativo elegirá a un nuevo presidente interino mientras el país se encamina a elecciones en abril, en un escenario de alta fragmentación y descrédito político.
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José Jerí ya es historia de Perú.

Tras ser apartado de la presidencia este martes por el Congreso de Perú, se convierte en el séptimo presidente que gobierna el país en los últimos diez años (y el sexto que no completa su mandato).

Investido presidente en octubre del año pasado, tras la destitución de Dina Boluarte, debía entregar el testigo el próximo julio, cuando tomará posesión el ganador de las elecciones cuya primera vuelta se celebra en abril.

Pero en la reyerta permanente en la que parece haberse convertido la política peruana actual, los presidentes no tienen asegurados siquiera ocho meses en el cargo.

Con varios expresidentes en prisión condenados o procesados por corrupción, hay que remontarse años atrás para encontrar a un mandatario elegido en las urnas que completara su mandato presidencial y las encuestas revelan un descrédito generalizado de la política y los políticos.

El sucesor que debe elegir el miércoles el Congreso será el octavo presidente de Perú en los últimos diez años, una historia de inestabilidad única en América Latina de la que con Jerí se ha escrito uno de sus más breves capítulos.

Este abogado limeño del partido Somos Perú se convirtió en presidente inesperado porque era el presidente del Congreso cuando la Cámara decidió destituir a Boluarte.

De acuerdo con la Constitución, en aquellas circunstancias el presidente del legislativo debía asumir la jefatura del Estado hasta las próximas elecciones y así lo hizo.

En su breve mandato trató de emular al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, o al de Ecuador, Daniel Noboa, con énfasis en la firmeza en la lucha contra la delincuencia, una de las principales preocupaciones de los peruanos.

Sus apariciones en operativos policiales nocturnos en Lima o en cárceles buscaban cultivar la imagen de un líder joven, dinámico y efectivo.

Pero todo se derrumbó a medida que, como les ocurrió a casi todos sus predecesores, a Jerí se le amontonaron los escándalos.

Siete presidentes en 10 años

  • Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018)
  • Martín Vizcarra (2018-2020)
  • Manuel Merino (10-11-2020 al 15-11-2020)
  • Francisco Sagasti (2020-2021, sí concluyó su mandato)
  • Pedro Castillo (2021-2022)
  • Dina Boluarte (2022-2025)
  • José Jerí (2025-2026)

Cómo cayó Jerí

El Congreso había recibido hasta siete mociones de censura contra Jerí, fundamentadas todas en su supuesta conducta inapropiada desde que accedió a la presidencia.

La mayoría de grupos políticos se habían mostrado partidarios de apartar a Jerí y la votación reflejó que se había quedado sin apoyos en el Congreso.

Fachada en obras de la sede del Congreso de Perú y el monumento ecuestre a su frente.

Fuente de la imagen,Ernesto Benavides / Getty Images Pie de foto,El Congreso dio la espalda a Jerí y elegirá al nuevo presidente o presidenta.

Fue la culminación a la sucesión de escándalos que acompañaron a Jerí desde que el 10 de octubre de 2025 accedió al cargo en reemplazo de Dina Boluarte, apartada también por el Congreso tras verse implicada en varios casos de presunta corrupción.

El pasado 11 de enero, el programa Punto Final reveló la reunión de Jerí con empresarios chinos en el chifa de San Borja, al que accedió encapuchado y donde fue captado por las cámaras de seguridad.

La cita con el empresario chino Zhihua Yang no se registró en la agenda oficial del presidente, que inicialmente la justificó diciendo que conversaron sobre cómo “hacer algo diferente” para la celebración del día de la amistad chino-peruana.

El llamado chifagate escaló cuando el programa Cuarto Poder informó que otro empresario chino, Xiaodong Ji Wu, visitó el Palacio de Gobierno hasta en tres ocasiones desde la llegada de Jerí a la presidencia, acompañado por Zhihua Yang a pesar de estar bajo arresto domiciliario por su presunta participación en una trama de tráfico ilegal de madera.

El presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, dijo entonces que en el Palacio “no hay ningún filtro” que permita conocer si los invitados están bajo investigación y dijo que Jerí había sido víctima de “una trampa”.

Los hechos motivaron una investigación preliminar de la Fiscalía por los presuntos delitos de patrocinio ilegal y tráfico de influencias, y Jerí tuvo que declarar.

El otro escándalo saltó pocos días después, tras conocerse que mujeres que visitaron a Jerí en Palacio fueron contratadas por el Estado.

Diversas informaciones señalaron que hasta 11 jóvenes obtuvieron contratos estatales, aunque algunas presentaron su renuncia tras el escándalo.

Jerí defendió las contrataciones: “Muchas de esas personas trabajaban conmigo y tenía que haber personas de confianza para rearmar lo que se había encontrado”.

Para Jerí, afirmar que fueron contratadas solo por su cercanía al presidente o por ser mujeres es “completamente falso e injusto para sus carreras”.

Pero sus explicaciones no convencieron a los congresistas, que decidieron que Jerí no podía continuar en la presidencia, y sus intentos por presentarse como un gobernante duro y eficaz contra la delincuencia en un país azotado por el crimen y la extorsión no bastaron para relanzar su imagen.

Sus antecedentes no le ayudaron. Jerí fue acusado de violación en un caso en el que la justicia le ordenó someterse a tratamiento psicológico y en sus cuentas en redes sociales abundaban los comentarios y publicaciones que sus detractores consideraron sexistas.

Qué pasa ahora

El Congreso anunció que la votación para elegir al sucesor de Jerí se celebrará este miércoles.

El fragmentado Congreso peruano deberá elegir a la persona que liderará el Ejecutivo hasta julio, cuando tomará posesión el ganador o ganadora de las elecciones cuya primera vuelta se celebra en abril.

En una polémica maniobra, el Congreso decidió censurar a Jerí como presidente del Congreso en lugar de promover su vacancia como presidente de la República, la opción que, según la mayoría de constitucionalistas, debía haber seguido pero que requería una mayoría cualificada de votos que no estaba asegurada.

Por tanto, el miércoles se elegirá un presidente del Congreso, que será quien asuma la presidencia de la República con mandato hasta julio de este año.

Varios congresistas presentaron el miércoles su candidatura al puesto.

María del Carmen Alva, de Acción Popular y conocida por su perfil conservador, será candidata. Alva lleva tiempo siendo mencionada en la prensa peruana como posible solución al bloqueo político en que se ha instalado Perú y ya fue presidenta del Congreso entre 2021 y 2022.

También desde la derecha opta Segundo Héctor Acuña, del grupo derechista Honor y Democracia.

En la izquierda, José Balcázar, de Perú Libre, y Edgar Reymundo Mercado, del Bloque Democrático, se postularon.

A la espera de lo que se decida el miércoles, casi todos los grupos políticos tienen la vista puesta en las elecciones, cuya primera vuelta se celebrará el 12 de abril.

Los peruanos deberán elegir un nuevo presidente y un nuevo Congreso, pero, a juzgar por las encuestas, ninguno de los 36 candidatos a la presidencia inscritos despiertan el entusiasmo popular.

En el último sondeo publicado por Ipsos el 13 de febrero, el candidato que aparecía en cabeza, el conservador Rafael López Aliaga, reunía solo un 12% de los apoyos.

La baja popularidad de los políticos y la fragmentación del voto que muestran los sondeos hace improbable que la carrera presidencial se resuelva en la primera vuelta.

No será probablemente hasta junio, con la segunda vuelta, cuando el futuro político de Perú pueda empezar a aclararse.

Pero, dados los antecedentes, nadie puede descartar sorpresas de aquí a entonces.

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