Antes de reemplazar, reconvertir
Señor Director:
El mercado laboral chileno atraviesa un momento complejo. La desocupación alcanzó un 9,6%, mientras el número de personas ocupadas disminuyó un 0,9% y el empleo asalariado formal cayó un 2,9% en doce meses. En las regiones, donde muchas oportunidades dependen de sectores productivos específicos, como la minería o la agroindustria, esta realidad puede sentirse con mayor intensidad.
En este escenario, la inteligencia artificial vuelve a instalar la preocupación por el eventual reemplazo de trabajadores. Sin embargo, automatizar una tarea no significa necesariamente prescindir de quien la realiza. Antes de eliminar un rol, las organizaciones deberían preguntarse si es posible rediseñarlo y preparar a esa persona para asumir nuevas funciones.
La reconversión laboral es una responsabilidad compartida entre las empresas y sus colaboradores. Capacitar a quienes ya conocen la operación no solo fortalece su empleabilidad, sino que también permite conservar conocimiento específico, aprovechar la experiencia acumulada y responder a las transformaciones del entorno. Más aún cuando el 39% de las habilidades esenciales cambiará hacia 2030 y capacidades como el pensamiento crítico, el servicio al cliente y la gestión de equipos siguen siendo especialmente difíciles de automatizar.
En la era de la adaptabilidad, la respuesta no puede ser reemplazar primero y capacitar después. El camino debe ser anticipar, formar y reconvertir, para que la tecnología se transforme en una aliada tanto de las organizaciones como de las personas. La innovación seguirá avanzando; nuestra responsabilidad es procurar que las capacidades humanas avancen con ella.
Marisol Aguayo
Directora de Manpower Training