La emergencia que no se ve
Señor director:
Con 108 milímetros de agua, Santiago vive el octubre más lluvioso desde que existen registros, casi el doble del récord de 1987. Más allá de las calles anegadas, miles de familias se preguntan cada tarde: ¿Quién cuida a los niños cuando termina la jornada escolar y la laboral no? Con traslados más lentos por la lluvia, esa brecha crece.
Para los hogares que no pueden dejar de trabajar, en su mayoría a cargo de mujeres, cada emergencia climática es también de cuidado. Según el Observatorio Niñez Colunga, cerca de “7.500 niñas y niños menores de 6 años quedan solos en casa al menos una vez por semana”.
En la Fundación Acompañando Pasos, tras supervisar las condiciones de infraestructura y seguridad, mantuvimos funcionando las siete sedes de nuestros after school en las comunas de La Pintana, Lo Espejo, Renca, Cerro Navia, Maipú, Huechuraba y Llay Llay. La lección es clara, los planes de emergencia necesitan, además de alertas, una red de cuidado que no se detenga con el mal tiempo.
Javiera Díaz
Coordinadora Territorial
Fundación Acompañando Pasos