Cáncer de pulmón: no se puede postergar
Señor Director:
La reciente noticia sobre la detección de un cáncer pulmonar en el papa León XIV nos invita a reflexionar sobre una deuda de nuestro sistema de salud: la detección precoz del cáncer de pulmón.
Si bien un nódulo pulmonar no implica necesariamente cáncer, su identificación temprana permite detectar lesiones potencialmente malignas cuando las posibilidades de curación son mayores.
El cáncer de pulmón continúa siendo la principal causa de muerte por cáncer en Chile y el mundo, diagnosticándose frecuentemente en etapas avanzadas debido a la ausencia de síntomas iniciales.
Chile enfrenta una realidad particular. Además del tabaquismo, existen factores de riesgo como arsénico, asbesto, radón, contaminación atmosférica por material particulado fino (PM2,5) y exposición al humo de leña, especialmente relevante en nuestras regiones del sur.
Hoy existe evidencia sólida de que el tamizaje mediante tomografía computarizada de baja dosis en poblaciones de alto riesgo reduce la mortalidad por esta enfermedad.
Nuestro país necesita avanzar hacia un programa nacional de tamizaje, con acceso equitativo, evaluación oportuna de nódulos pulmonares y una red integrada de diagnóstico y tratamiento, articulando las capacidades públicas y privadas.
Detectar precozmente transforma el pronóstico: en determinados tumores diagnosticados en estadios iniciales, la supervivencia a cinco años puede superar el 90%.
En cáncer de pulmón, llegar a tiempo puede marcar la diferencia entre enfrentar una enfermedad ya irrecuperable versus ofrecer una oportunidad real de curación.
Suraj Samtani
Director, Instituto del Cáncer, Universidad Finis Terrae
Director Médico, Fundación Chilena de Cáncer Pulmonar
Ernesto Vega
Decano
Facultad de Medicina y Salud
Universidad Finis Terrae