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Chile en riesgo: proyecto contra incendios lleva casi dos años atrapado en el Senado Opinión

Chile en riesgo: proyecto contra incendios lleva casi dos años atrapado en el Senado

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Mario Gutiérrez
Por : Mario Gutiérrez Periodista, Académico y consultor
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Luego de una rápida tramitación en la Cámara de Diputados, el proyecto quedó estancado en la Comisión presidida por la senadora Ximena Rincón, sin que se concretara el avance necesario para cerrar el segundo trámite.


Mientras Chile enfrenta nuevamente una temporada crítica, dolorosa y mortal de incendios forestales, una de las leyes más importantes para prevenir tragedias sigue empantanada en el Congreso. Se trata del proyecto que regula la prevención de incendios forestales y rurales (Boletín N° 16.335-14), que avanzó con rapidez en la Cámara de Diputados, pero quedó prácticamente paralizado al llegar al Senado, acumulando cerca de 22 meses sin despacho desde su ingreso como Cámara revisora.

El contraste es duro: la iniciativa ingresó a tramitación el 3 de octubre de 2023 en la Cámara de Diputados y fue aprobada en general y en particular el 6 de marzo de 2024, completando su primer trámite en alrededor de cinco meses. Pero al llegar al Senado, el 12 de marzo de 2024, el ritmo se desplomó. Recién en octubre de 2024 se logró aprobar en general y abrir la etapa de indicaciones, la que se prolonga con plazos sucesivos y postergaciones.

El punto crítico llega cuando el proyecto pasa a la Comisión de Hacienda el 17 de marzo de 2025. Desde ahí se instala el verdadero “cuello de botella”: el proyecto quedó estancado en la Comisión presidida por la senadora Ximena Rincón, sin que se concretara el avance necesario para cerrar el segundo trámite. Incluso al cierre de 2025 se siguen fijando y ampliando plazos para indicaciones, confirmando que el texto continúa abierto y sin resolución definitiva.

La gravedad del estancamiento aumenta porque esta no es una ley simbólica. El proyecto contiene medidas concretas para prevenir incendios: obliga a contar con planes de manejo preventivo en zonas de amenaza alta o crítica, con acciones como cortafuegos, fajas corta combustibles y despeje de material combustible, para disminuir la intensidad del fuego y frenar su propagación. También crea herramientas territoriales como zonas de amortiguación, regula el uso excepcional del fuego mediante quema controlada o prescrita, y promueve medidas de prevención mediante instrumentos técnicos y de planificación.

Entonces, ¿por qué no avanza? Los nudos polémicos son claros: el costo de implementar medidas (y la duda sobre quién paga), el riesgo de discrecionalidad administrativa por conceptos amplios como medidas “proporcionales” o “idóneas”, la posible sobrecarga burocrática para propietarios, y un punto especialmente sensible para Hacienda: la eventual obligación de indemnizar daño patrimonial derivado de medidas ordenadas, con implicancias fiscales y debates sobre derecho de propiedad.

La senadora Alejandra Sepúlveda, presidenta de la Comisión de Agricultura, ya lo advirtió públicamente: el proyecto fue trabajado con instituciones expertas y aprobado transversalmente, pero sigue detenido en Hacienda pese a su urgencia. En un país donde los incendios ya no son excepción sino una amenaza permanente, el estancamiento legislativo deja una pregunta inevitable:

¿Cuántas temporadas más tiene que enfrentar Chile sin herramientas legales preventivas, antes de que el Senado despache esta ley?

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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