Publicidad
Premios de clase mundial, presupuesto de liga menor: la promesa incumplida al turismo Opinión Crédito foto: https://www.economia.gob.cl/

Premios de clase mundial, presupuesto de liga menor: la promesa incumplida al turismo

Publicidad
Verónica Pardo Lagos
Por : Verónica Pardo Lagos Exsubsecretaria de Turismo.
Ver Más

Ahora que el presupuesto prometido no apareció, es el momento de superar las trincheras ideológicas que ven en estos mecanismos un “impuesto” y desempolvar con urgencia la Ley de Fomento al Turismo en el Congreso.


El Mostrador Fuente Preferida

Reconozcámoslo con orgullo: Chile se ha ganado a pulso un lugar de honor en el mapa mundial de los viajes. Coronarse por duodécimo año consecutivo como el Mejor Destino de Turismo Aventura de Sudamérica en los World Travel Awards —junto a los galardones como Mejor Destino Verde y Mejor Destino de Cruceros— no es casualidad. Es el resultado del esfuerzo articulado de miles de guías, pymes rurales, comunidades y el trabajo constante de instituciones como Sernatur que cuidan y promueven día a día nuestro patrimonio turístico.

Ahora bien, detrás de las celebraciones se esconde una contradicción incómoda. A pesar de la promesa explícita de duplicar los fondos para la promoción internacional, la realidad fue en sentido contrario: el Programa de Atracción Turística sufrió un recorte cayendo desde un piso de $10 millones de dólares apenas unos 7,5 millones de dólares. Pretendemos competir en la primera división del turismo global y se recortan recursos. Mientras países como Perú, Colombia o Brasil invierten montos equivalentes a entre 40 y 50 millones de dólares anuales en sus fondos de promoción, Chile sobrevive con un presupuesto mermado. Los galardones, por más merecidos que estén, no pagan sueldos ni generan mas reservas por sí solos si no van acompañados de una inversión real.

La industria turística no es un lujo; es uno de los motores sociales y económicos más descentralizados del país. Sostiene cerca de 700 mil empleos y moviliza a más de 250 mil empresas, donde el 98% son Mipymes. Es una economía con rostro humano, motor permanente de empleo femenino y puerta de entrada laboral para nuestros jóvenes. En un país que busca generar empleo ante los niveles de desempleo existentes, invertir en turismo, a las puertas de la estación de máxima demanda turística es una clara señal y acción de “despegar con pegas”, ¿Por qué no se hace esta apuesta?

El turismo sostenible que queremos proyectar es más amplio que la contratación de servicios hoteleros; es el desarrollo de una cadena integrada. El gran valor de la sostenibilidad surge entonces al entrelazar a los grandes actores —esenciales para la conectividad, experiencias de alto valor y la atracción de inversiones— con los pequeños prestadores locales. Son las caletas de pescadores, la agricultura familiar campesina como las queserías de autor; entre otros, los artesanos y los guías regionales quienes custodian la cultura diaria y entregan esa experiencia auténtica que busca el viajero internacional.

A esta riqueza propia de un Chile diverso, debemos sumar una actualización táctica en la estrategia de mercados. Durante años pensamos que el turista de alto gasto solo viene en vuelos intercontinentales. Sin embargo, en Brasil, Argentina, México y Colombia existen segmentos de alto consumo que hoy viajan a Estados Unidos o Europa buscando nieve, enoturismo y naturaleza. Capturar a ese viajero latinoamericano es una inversión de rápida rentabilidad: compartimos cercanía e idioma, y podemos ofrecerles la Cordillera y nuestros valles vitivinícolas a solo unas horas de vuelo.

Miremos el ejemplo de Costa Rica. El país centroamericano demostró que apostar por la naturaleza como motor económico genera prosperidad real. Diseñó un fondo de promoción predecible, permanente y no sujeto a disputas presupuestarias anuales, logrando que el turismo aporte más del 8% de su PIB. Chile tiene todas las condiciones para ser el referente del Cono Sur, pero nos falta dar ese paso de convicción política.

Recientemente, el gobierno junto a Congreso Futuro lanzaron la iniciativa “Chile potencia turística”, abriendo la mesa de turismo de Proyecta Chile 2050 para pensar el sector a largo plazo. La intención es valorable, pero resulta al menos tensionante proyectar el futuro del turismo, con un presupuesto en el presente que lo ahoga.

 Ahora que el presupuesto prometido no apareció, es el momento de superar las trincheras ideológicas que ven en estos mecanismos un “impuesto” y desempolvar con urgencia la Ley de Fomento al Turismo en el Congreso. Congelar este mecanismo es darle la espalda a 700 mil familias y a un cuarto de millón de Mipymes en todas las regiones. El Ejecutivo y el Congreso deben ponerla en tabla y votarla con mirada de país, teniendo la oportunidad también de pedir en la ley de presupuesto que el compromiso de duplicar el presupuesto de promoción se incluya en esta ley de presupuesto.  En fin, si queremos más empleos y economías sostenibles, las excusas al menos para invertir en turismo, no deberían existir.

 

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Inscríbete en nuestro Newsletter El Mostrador Opinión, No te pierdas las columnas de opinión más destacadas de la semana en tu correo. Todos los domingos a las 10am.

Publicidad