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Créditos: EFE
Chile dice en la ONU que “el respeto del derecho internacional no admite excepciones”
Paula Narváez, representante permanente del país ante Naciones Unidas, sostuvo que “Chile no reconoce el régimen de Maduro pero las graves violaciones a los derechos humanos que enfrenta Venezuela no tienen una solución militar”.
Chile afirmó este lunes en el Consejo de Seguridad de la ONU que “el respeto del derecho internacional no admite excepciones incluso cuando se trata de abordar la ilegiltimidad de un presidente”.
“Chile no reconoce el régimen de Maduro pero las graves violaciones a los derechos humanos que enfrenta Venezuela no tienen una solución militar y solo pueden abordarse mediante procesos pacíficos, graduales e inclusivos, que consideren las legítimas aspiraciones”, indicó la representante permanente de Chile ante Naciones Unidas , Paula Narváez.
Según la diplomática, “el futuro de Venezuela debe construirse con elecciones libres, participación ciudadana y acompañamiento internacional y no con acciones que puedan abrir precedentes peligrosos”.
“Chile recuperó la democracia con diálogo y apoyo internacional”
Narváez recordó que Chile también “perdió democracia” y sufrió “intervención extranjera”, en referencia a la ayuda que recibió de Estados Unidos el general Augusto Pinochet para derrocar al presidente socialista Salvador Allende en el golpe de Estado de 1973.
“Chile recuperó la democracia con diálogo y apoyo internacional”, agregó.
La representante de Chile alertó además de que un conflicto armado en Venezuela “tendría consecuencias devastadores en la región” y “agravaría aún más las dinámicas de desplazamiento, seguridad y vulnerabilidad”.
“América Latina deben seguir siendo una zona de paz”, añadió.
Los Gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay rechazaron el domingo en un comunicado conjunto “las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela”, en las que fueron detenidos el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Los seis países también manifestaron su “preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos”, como lo manifestó la víspera el presidente estadounidense, Donald Trump.