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Presidente Boric asevera que quienes “se muestran serviles” con Trump se humillan a sí mismos PAÍS

Presidente Boric asevera que quienes “se muestran serviles” con Trump se humillan a sí mismos

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El Mandatario reaccionó a publicación en redes sociales y reiteró que la intervención militar de EEUU en Venezuela sienta un precedente peligroso para la región y tomó distancia tanto de Washington como de quienes, dentro y fuera de Chile, celebraron la captura de Nicolás Maduro.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
A raíz de una publicación del Departamento de Estado de EEUU que aludía a que el hemisferio es “nuestro”, el Presidente Gabriel Boric acusó que quienes “le rinden pleitesía” a Trump “solo se humillan” y sostuvo que su gobierno vulnera el derecho internacional y la dignidad humana. Reiteró que la acción militar sienta un precedente peligroso para la región, postura que Chile respaldó junto a otros países mediante una declaración conjunta, marcando además un claro contraste con el Presidente electo José Antonio Kast, quien celebró la caída de Maduro.
Desarrollado por El Mostrador

El Presidente Gabriel Boric volvió a disparar munición gruesa contra Donald Trump y, de paso, contra los líderes que han salido a aplaudir desde la galería la ofensiva estadounidense en Venezuela. Esta vez, el detonante fue una publicación del Departamento de Estado de EEUU en X, donde aparece una imagen de Trump acompañada de una frase que encendió alarmas: “Este es NUESTRO hemisferio y el presidente Trump no permitirá que nuestra seguridad se vea amenazada”.

La reacción del Mandatario chileno no se hizo esperar. A través de la misma red social, Boric fue directo al hueso: “Los líderes que le rinden pleitesía y se muestran serviles al Presidente de EEUU Trump tratando de ganarse su favor sólo se humillan”. Y remató con un dardo aún más afilado: “Trump (y su administración) no solo vulnera permanentemente el Derecho Internacional, sino la misma dignidad humana”.

El nuevo cruce se da en medio del impacto regional por la llamada “Operación Resolución Absoluta”, liderada desde Washington, que terminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras una intervención militar en Venezuela. Boric ya había marcado postura el mismo día de la operación, condenando la acción y advirtiendo que sentaba “un precedente extremadamente peligroso para la estabilidad regional y global”. “Hoy es Venezuela. Mañana podría ser cualquier otro”, alertó entonces.

La crítica no quedó solo en palabras. Chile se sumó a una declaración conjunta junto a España, México, Brasil, Colombia y Uruguay, donde expresaron su “profunda preocupación y rechazo” frente a las acciones militares unilaterales en territorio venezolano. En el texto se subraya que la detención de Maduro contraviene principios básicos del derecho internacional, como la prohibición del uso de la fuerza y el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de la ONU.

Pero la postura del Gobierno no es compartida por todos en casa. El presidente electo, José Antonio Kast, celebró públicamente la caída de Maduro y puso el foco en la cooperación regional tras su captura, marcando una diferencia nítida con La Moneda. Aunque desde ambos sectores han evitado escalar la controversia, las distancias quedaron claras.

Este lunes, la ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo, se encargó de reforzar la línea del Ejecutivo. “Cuando uno quiere respetar el derecho internacional, tiene que respetar que ningún país pretenda atacar a otro, tomar control político-administrativo o de sus recursos naturales”, sostuvo. Y fue aún más enfática: la soberanía de las naciones, dijo, “no es negociable y no se puede entregar bajo ningún pretexto”.

El episodio sumó otro ingrediente cuando la frase del “nuestro hemisferio” empezó a circular con fuerza entre analistas, que la vincularon derechamente con la Doctrina Monroe. El propio Trump echó leña al fuego al bromear al respecto, señalando que ahora se trataría de la “Doctrina Donroe”, una ironía que, lejos de bajar la tensión, reforzó las críticas.

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