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Senado aprueba reforma política que exige 0,5% del padrón para nuevos partidos y avanza a la Cámara
El proyecto impulsado por el Gobierno establece nuevos criterios para la constitución de partidos y candidaturas, incorpora límites a la participación de independientes en las listas parlamentarias y otorga rango legal a los comités parlamentarios. Avanza en paralelo al polémico umbral del 5%.
“La democracia necesita partidos más fuertes, más representativos y más responsables”, “queremos un sistema político más responsable y estable”, fueron parte de las argumentaciones efectuadas durante la sesión en la que se despachó a la Cámara de Diputados el proyecto que “modifica diversos cuerpos legales, para promover la gobernabilidad y la representatividad del sistema político”.
Cabe recordar que la primera parte del debate se llevó a cabo el miércoles 17 de diciembre, ocasión en la que se solicitó el aplazamiento de la votación de la iniciativa impulsada por el Gobierno, la cual corre en paralelo a otra reforma política en la Cámara que incluye el polémico umbral del 5%.
El proyecto despachado este martes, anunciado por el Presidente Gabriel Boric en su última Cuenta Pública, apunta a enfrentar la alta fragmentación del Congreso, estableciendo criterios más exigentes para la conformación de partidos políticos y ajustando las normas sobre financiamiento público.
El proyecto
El mensaje tiene como objetivo fortalecer la representatividad de los partidos políticos a través de limitaciones en su formación y reformas a su financiamiento; incorporar mayores exigencias para las candidaturas independientes y reconocer legalmente a los Comités Parlamentarios.
Incluye, entre otros, que la constitución de partidos políticos, requerirá el 0,5% del padrón electoral.
Las candidaturas presidenciales tendrán la exigencia del mismo número de firmas, esto es del 0,5% del padrón electoral definitivo, debiendo además alcanzar el porcentaje en 8 regiones (requisitos copulativos).
Propone que “de la totalidad de declaraciones de candidaturas a diputado o senador presentadas por los partidos políticos, los candidatos independientes no podrán superar el 50% del total respectivo”.
En otro orden, postula que, como parte de la declaración de principios de los partidos políticos, se “deberá condenar el uso, propugnación o incitación a la violencia en cualquiera de sus formas como método de acción política”.
En tanto, los Comités Parlamentarios quedaron con rango legal.
Además, se precisa que, “dentro de un plazo de 4 años contados desde la fecha en que se entregó la copia autorizada de escritura pública al Servicio Electoral, los ciudadanos que comparezcan como organizadores del partido no podrán inscribirse como candidatos a un cargo de elección popular por un partido político distinto al que pretendieron constituir”.
Gobierno celebra
Tras la votación — 37 votos a favor, 7 en contra y 3 abstenciones—, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, destacó el respaldo transversal de la Cámara alta y subrayó que el proyecto “establece requisitos más exigentes para la constitución de partidos políticos, elimina ciertos incentivos perversos respecto de la forma de financiamiento de los partidos cuando no tienen real representación en el Congreso Nacional y, adicionalmente, reconoce legalmente los comités o bancadas”. Agregó que la iniciativa “enfrenta la atomización y permite que tengamos partidos políticos más representativos de las distintas corrientes de opinión que existen en la sociedad chilena”.
El titular de Interior señaló que el Ejecutivo continuará el diálogo con todos los actores en la Cámara de Diputados, con el objetivo de construir la mayoría necesaria para aprobar la reforma. “Estamos trabajando a través del diálogo para la construcción de la mayoría que nos permita concretar esta iniciativa”, destacó.
Intervenciones
Durante el debate, desde el oficialismo el senador Gastón Saavedra (PS) intervino en su calidad de coautor de la reforma constitucional al sistema político, subrayando que el proyecto sobre umbral de votación y pérdida del escaño por renuncia al partido busca complementar la iniciativa despachada. “Dicho proyecto está en tramitación en la Cámara, donde espero sea aprobado para complementar esta iniciativa”, comentó.
Alfonso De Urresti (PS), en tanto, apuntó a los partidos con vocación regional que terminan convirtiéndose en plataformas nacionales, señalando que la iniciativa permite avanzar hacia “un sistema político más responsable y estable”.
En la misma línea, Pedro Araya (PPD) valoró que se trate de “una reforma bien orientada”, aunque advirtió que su alcance es moderado y que no aborda de manera estructural problemas como la pérdida de confianza ciudadana y la desconexión de los partidos con amplios sectores sociales.
Voces oficialistas también plantearon reparos. Claudia Pascual (PC) cuestionó que se identifique a la diversidad de partidos como el problema central. “Tanto en la moción, como en este debate, se argumenta que el problema es la diversidad de partidos políticos, pero creo que ese no es el problema (…), sino que tiene que ver cuando se generan lógicas individualistas, personalistas, que no respetan los debates colectivos y la pelea entre unos y otros, que hace que se fragmenten ciertas colectividades política”, señaló.
Esteban Velásquez (FRVS) por su parte, coincidió en la necesidad de fortalecer a los partidos, pero atribuyó su descrédito “a cuestiones como falta a la probidad, abuso de poder, actos de corrupción, en los que se han visto envueltos; entonces, no aparece el llamado militante y creemos que eso es lo que afecta a su fortalecimiento”.
Desde la oposición, el tono mayoritario fue de respaldo a la iniciativa. Enrique Van Rysselberghe (UDI) afirmó que la democracia chilena requiere partidos “más fuertes, más representativos y más responsables”, advirtiendo que su debilitamiento deriva en improvisación política.
Iván Moreira (UDI) sostuvo que la fragmentación incentiva conductas díscolas, especialmente en la Cámara de Diputados, y calificó la reforma como una solución parcial, pero mejor que el escenario actual. Para David Sandoval (UDI), la fragmentación excesiva es un obstáculo para gobernar y para la construcción de políticas públicas sostenidas en el tiempo.
El senador y presidente de RN, Rodrigo Galilea, resaltó que “este proyecto es parte de los esfuerzos en los que estamos involucrados hace tiempo diversos partidos políticos y respecto a los que han existido diversas propuestas y reformas constitucionales, como la que fortalece los requisitos para que los partidos tengan representación parlamentaria”.
No obstante, también hubo cuestionamientos duros desde la oposición. Alejandro Kusanovic (Ind.-RN) calificó la reforma como “mala” y acusó una deriva autocrática en la creación de partidos, mientras que Rojo Edwards (exmilitante socialcristiano e impulsor del Partido Libertad —en formación—) advirtió una suerte de cierre de filas de los partidos existentes para evitar competencia.
Y el senador del partido Demócratas Matías Walker sostuvo que el proyecto no enfrenta el verdadero problema del sistema político chileno. “El problema de Chile es de la polarización y cómo pasamos de gobiernos de extrema izquierda a gobiernos de extrema derecho con mucha facilidad y ni una palabra se hace cargo de aquello, más bien de temas que son accesorios, por no decir superfluos”, comentó.
La tramitación continuará ahora en la Cámara de Diputados, en un escenario donde el debate sobre gobernabilidad, fragmentación y polarización seguirá cruzado por la discusión del umbral electoral del 5%.