Publicidad
“Operación Huracán”: Cinco oficiales de Carabineros y “El profesor” culpables de montaje PAÍS Archivo

“Operación Huracán”: Cinco oficiales de Carabineros y “El profesor” culpables de montaje

Publicidad

El fallo confirmó un secreto a voces: que el operativo estrella de Carabineros fue un montaje, con pruebas digitales inventadas desde la propia cúpula policial para incriminar a comuneros mapuche, y hoy ese diseño terminó con sus autores condenados.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El veredicto del Tribunal Oral de Temuco comienza a cerrar uno de los episodios más graves de manipulación policial en democracia, al acreditar que altos mandos de Inteligencia de Carabineros y un civil fabricaron pruebas digitales para incriminar a comuneros mapuche, transformando un operativo antiterrorista en un montaje que terminó con los investigadores sentados en el banquillo.
Desarrollado por El Mostrador

Tras casi una década de idas y vueltas judiciales, el caso que marcó uno de los mayores escándalos policiales de la última generación llegó este viernes a un punto de inflexión, cuando el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco declaró culpables a seis de los once imputados en la causa derivada de la fallida “Operación Huracán”, montaje realizado por la inteligencia policial, por medio del cual inventaron pruebas destinadas a inculpar de distintos delitos a ocho comuneros mapuche en 2017, y que terminó por convertir a los investigadores en acusados.

El veredicto —dictado luego de más de 150 jornadas de juicio oral— alcanzó a la cúpula de la inteligencia policial de la época: el exgeneral y jefe de Inteligencia de Carabineros a nivel nacional, Gonzalo Blu Rodríguez; al jefe de la desaparecida Unidad Operativa de Inteligencia, el mayor Patricio Marín Lazo; al capitán Leonardo Osses Sandoval, y el supuesto ingeniero informático Alex Schmidt Leay, conocido como “el profesor”.

Según lo resuelto por el tribunal, los acusados fueron responsables de introducir evidencia falsa en teléfonos móviles incautados a comuneros mapuche, con el objetivo de incriminarlos en distintos atentados, así como de asociación ilícita terrorista. Dicha evidencia eran chats creados por “el profesor” junto a los oficiales, en los cuales aparecían supuestas coordinaciones para la comisión de delitos.

Entre los inculpados estaban el líder máximo de la Coordinadora Arauco Maluco, Héctor Llaitul, y su hijo Ernesto, así como Fidel Tranamil, a quien se atribuye la creación de Weichan Auka Mapu (WAM).

Blu fue declarado culpable de tres delitos de obstrucción a la investigación y cinco de falsificación de instrumento público. Marín, de cinco delitos de falsificación de instrumento público y tres de obstrucción de investigación, y Osses de nueve delitos de falsificación de instrumento público y ocho de obstrucción a la investigación. Schmidt, quien decía haber creado un software llamado “Antorcha”, que según Carabineros permitía interceptar Whatsapp (lo que era totalmente falso) fue condenado por nueve delitos de falsificación de instrumento público, ocho delitos de obstrucción de investigación y un delito de falsificación de instrumento público y privado.

Asimismo, resultó condenado el excoronel Marcelo Teuber, por un delito de obstrucción a la investigación, así como al suboficial de Labocar Manuel Riquelme, por falsificación de instrumento de uso público.

Fueron absueltos Marvin Marín, Cristian Pérez Marcos Sanhueza, Darwin Vásquez y Manuel Cavieres.

Debido a la extensión del juicio, el veredicto recién se conocerá el próximo jueves 02 de abril, a las 10 horas.

La Operación Huracán fue ejecutada en septiembre de 2017 por la Unidad de Inteligencia Operativa Especializada (UIOE) de Carabineros en La Araucanía. En un operativo ampliamente difundido, la policía presentó supuestas interceptaciones de mensajes que involucraban a ocho comuneros mapuche —entre ellos Héctor Llaitul y los hermanos Huenchullán, dirigentes de Temucuicui— en la coordinación de ataques incendiarios.

Sin embargo, pocos meses después, peritajes independientes y diligencias judiciales revelaron que las pruebas habían sido fabricadas. Los chats atribuidos a los comuneros no provenían de interceptaciones reales: habían sido implantados de manera manual en los dispositivos incautados. Los imputados mapuche quedaron en libertad y el caso dio un giro total.

El rol del civil Alex Schmidt fue central en ese montaje. Presentado inicialmente como el cerebro tecnológico detrás de un supuesto software capaz de intervenir aplicaciones de mensajería, con el avance de la investigación quedó al descubierto que dicha herramienta nunca existió y que su aporte consistió en facilitar la manipulación directa de los teléfonos.

El fallo del tribunal temuquense constituye un golpe severo para Carabineros y comienza a cerrar uno de los capítulos más oscuros de su historia reciente. Al mismo tiempo, reabre el debate sobre el uso de la inteligencia policial, los abusos de poder en el conflicto en La Araucanía, la criminalización de comunidades mapuche y la urgencia de reforzar los controles externos sobre las policías.

Publicidad