PAÍS
Escala tensión en futuros partidos oficialistas por exclusión del mundo político en gabinete de Kast
Libertarios, Chile Vamos y el propio Partido Republicano han expresado su disconformidad con el diseño ministerial, no solo por la ausencia de nombres, sino también por la escasa influencia de los partidos y el protagonismo del círculo de confianza del Mandatario electo.
A pocos días de que el Presidente electo, José Antonio Kast, anuncie su futuro gabinete, los trascendidos del diseño ministerial han generado molestia y preocupación en las colectividades que respaldaron su candidatura.
Los nombres confirmados hasta ahora dan cuenta de un estrecho margen de participación para los partidos, por lo que su influencia en el próximo Comité Político se verá disminuida. La inquietud ha crecido en los últimos días, después que se confirmara que la mayoría de los nombres que integrarían el gabinete serían de un perfil independiente, técnico y provenientes del mundo empresarial.
El primero en expresarlo públicamente esta semana fue el excandidato presidencial Johannes Kaiser, quien descartó la idea de integrar el gabinete. De hecho, el Partido Nacional Libertario (PNL) informó mediante un comunicado que, luego de sostenidas las conversaciones, finalmente decidieron no formar parte del próximo Gobierno.
“Concluimos que el diseño político escogido nos aleja de la posibilidad de incidir en aquellas áreas en las que construimos nuestra oferta programática. (…) Podemos ser un mejor aporte desde una posición de responsabilidad e independencia”, dice el texto.
Kaiser ya había cuestionado directamente el proceso de conformación del equipo ministerial, acusando falta de información y hermetismo por parte de la Oficina del Presidente Electo (OPE). A ello se suma la molestia por la eventual nominación del periodista y exgerente de CMPC, Guillermo Turner, para Defensa, cartera codiciada por los libertarios, además de la inquietud por la decisión de instalar a personajes de Chile Vamos en ministerios clave, como Interior y Segpres.
Por otro lado, desde Chile Vamos también han manifestado disconformidad con el diseño y la decisión de Kast de optar por cartas de confianza directa, por sobre la representación partidaria.
Si bien desde el mundo de la derecha tradicional valoran la nominación del senador José García Ruminot (RN) para encabezar la Secretaría General de la Presidencia y de Claudio Alvarado (UDI) en el Ministerio del Interior, advierten limitaciones en el espacio de influencia, a lo que se suma la incertidumbre respecto de la forma en que se seleccionarán las subsecretarías, ya que diferentes fuentes han señalado que serán los propios ministros quienes incidirán en esa decisión.
“Partimos con la esperanza de la coalición, pero el Presidente dijo que quería colaboración y no coalición. Partimos muy amigos, seguimos amigos, pero se esperaba más transversalidad. RN tiene gente muy capacitada para estar en más que solo Segpres. Ha sido bastante pobretona la llamada, dada nuestra experiencia”, dijo la diputada RN Ximena Ossandón, en Radio Pauta.
Republicanos en alerta por la falta de equilibrios
La inquietud por la arquitectura del futuro gabinete no solo se ha manifestado en el Partido Nacional Libertario y el sector de centroderecha, sino que también se ha extendido al propio partido del Presidente electo.
Fuentes del Partido Republicano reconocen que la colectividad se mantiene en alerta, debido a que, al igual que Chile Vamos, solo contarían con dos ministerios hasta ahora: María Jesús Wulf en Desarrollo Social y Martín Arrau en Obras Públicas. A lo que se suma que ninguna de estas carteras integraría el Comité Político.
Esto último es observado con atención desde la directiva de Republicanos, por lo que han estado barajando fórmulas para no quedar excluidos de esta instancia.
“El Comité Político también se compone por los presidentes de los partidos políticos, (…) podría pasar que, para tener una voz permanente, se configure un ampliado más seguido. Eso depende de la voluntad del Presidente y el ministro del Interior. Si es que eso pasa por suplir la carencia o ausencia de una persona de nuestras filas”, declaró esta semana el senador y timonel del Partido Republicano, Arturo Squella.
Respecto de la sobrerrepresentación de técnicos e independientes en el diseño ministerial, este advirtió sobre la necesidad de contar con perspectiva política en el gabinete y señaló que “como todo en la vida los equilibrios son importantes y en esto también uno tiene que buscar equilibrio”.
“Tiene que haber conocimiento político, conocimiento de cómo funciona el Congreso Nacional, de cómo son los partidos políticos, cómo somos de mañosos quienes estamos en alguna de las Cámaras y en el detalle de algún proyecto de ley, en una comisión, y le dedicamos mucho tiempo, como para que venga alguien que no conoce el mundo de la discusión legislativa a decirnos ‘esto tiene que ser así porque yo en una empresa lo hacía así’. (…) Eso se va supliendo en función de un trabajo en equipo”, dijo en conversación con Radio Duna.
El senador electo por Valparaíso agregó que “cuando tienes a una persona con la que no quieres dejar de contar por su talento y su experiencia en el equipo, pero le falta conocimiento de cómo funciona el mundo público, bueno, tú le pones un subsecretario que se maneja mucho en eso”.
Se trata de equilibrios que están siendo observados de cerca por las diferentes bancadas parlamentarias de la derecha, a propósito de la relación entre Ejecutivo y Legislativo a partir del próximo 11 de marzo, y la capacidad del Gobierno de mantener la gobernabilidad política en un Parlamento sin mayorías.
Tensión interna y cambio en la hegemonía de las derechas
Las palabras de Arturo Squella dan cuenta de las tensiones al interior del mundo republicano, donde han observado con cuidado el protagonismo del círculo más cercano de Kast en la decisión de excluir al mundo político y privilegiar personajes de confianza directa.
Fuentes internas apuntan a Alejandro Irarrázaval, empresario y amigo del Mandatario electo, como el principal responsable de los nombramientos en el gabinete y las definiciones en el proceso de transición hacia La Moneda, lo que ha sido foco de tensión, incluso en el entorno más estrecho de Kast.
En ese sentido, la apuesta del Presidente electo por delegar en su círculo de hierro la configuración de los equipos del Ejecutivo choca con el objetivo de afiatar la alianza de partidos que respaldaron su candidatura a segunda vuelta.
Así lo señaló la decana de la Facultad de Gobierno de la UAI, María José Naudon, quien, en conversación en el programa Al Pan Pan con Mirna Schindler, señaló que “las condiciones que fueron muy favorables respecto de la campaña no necesariamente son las mismas condiciones que exige la gobernabilidad”, lo que sería gatillante de la tensión interna entre los partidos y el grupo de confianza de J. A. Kast.
“El desafío de generar una coalición tiene la dificultad de insertar (a las colectividades) en el corazón del poder, porque no es una coalición dejar a Chile Vamos o al partido que sea en la esquina. Eso es una dificultad que se está expresando. Habrá que ver no solo la foto definitiva del gabinete que ya casi la tenemos, y habrá que ver cómo esa estructura de poder se ejerce una vez estando en La Moneda”, dijo.
Asimismo, Naudon agregó que “mirando la foto que tenemos hoy día, es un gabinete que está optando por un círculo de confianza de José Antonio Kast, donde hay personas que tienen un fiato con el núcleo del poder”.
“Chile Vamos no está solo subrepresentado, sino que quedó relegado a lugares de menos relevancia política, eso es innegable. Eso va a producir una discusión al interior. La UDI tiene un congreso en algunos días más y efectivamente hay dos facciones. Una dice que hay que mantener la identidad de Chile Vamos (….) y hay otra facción que dice que tienen que recuperar su identidad y eso pasa por acercarse más a Republicanos. Es evidente que se va a producir una reconfiguración de una hegemonía en las derechas y esa reconfiguración nunca es simple, siempre tiene distintas facciones y eso es lo que estamos viendo hoy día”, advirtió.