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Imagen de Archivo Agencia UNO
PDG se baja de mesa de la derecha y explora acuerdo con oficialismo por la Cámara
El Partido de la Gente abandonó las negociaciones con la derecha para definir la presidencia de la Cámara y abrió diálogos con el oficialismo. La colectividad busca encabezar la corporación en el primer año del próximo período.
El tablero para definir la próxima presidencia de la Cámara de Diputados volvió a reordenarse este miércoles, luego de que el Partido de la Gente (PDG) decidiera bajarse de la mesa de negociación de la derecha y abrir conversaciones con el bloque oficialista, en un giro que tensiona los acuerdos en curso de cara al inicio del próximo período legislativo.
La decisión fue confirmada por el jefe de bancada del PDG, Juan Marcelo Valenzuela, quien explicó que, ante la falta de acuerdos mínimos, la colectividad optó por abandonar esa instancia. “Hoy día, a las 11:00 de la mañana, por falta mínima de acuerdos, nos hemos bajado de la mesa de la derecha y hemos iniciado conversaciones con el bloque oficialista, explorando distintos escenarios”, señaló.
Valenzuela sostuvo que para el PDG es clave enviar una señal política de amplitud y que, en ese contexto, aspirar a presidir la Cámara durante el primer año resulta relevante. “El hecho de que el Partido de la Gente ocupe un cargo como la presidencia de la Cámara el primer año es una señal extraordinaria”, afirmó a Radio Bío Bío.
En el trasfondo de la ruptura aparece la imposibilidad de liderar inmediatamente la corporación dentro del esquema ofrecido por la derecha. En ese escenario, el nombre de Pamela Jiles continúa siendo la principal carta del PDG para encabezar la mesa, pese a que la definición formal ha sido mantenida en suspenso por la directiva del partido. Según fuentes del Congreso citadas por el mencionado medio, la designación de Valenzuela como jefe de bancada fue interpretada como una señal de respaldo a Jiles, quien ha sido objeto de cuestionamientos en sectores de la derecha tras sus declaraciones críticas hacia un eventual gobierno de José Antonio Kast.
Desde el Partido Republicano, encargado de articular las conversaciones en la oposición, el diputado Benjamín Moreno relativizó el quiebre y descartó la existencia de vetos. Aseguró que el término de las conversaciones con el PDG no implica un cierre definitivo y que las posturas podrían reacomodarse.
Moreno sostuvo que la derecha cuenta con los votos para conformar la mesa, pero que el objetivo es alcanzar un acuerdo más amplio que otorgue estabilidad durante los cuatro años del período legislativo. En esa línea, señaló que existe disposición a ceder espacios, tanto en la mesa como en la presidencia de comisiones estratégicas.
El movimiento del PDG introduce un nuevo factor de incertidumbre en las negociaciones por la conducción de la Cámara, donde distintos bloques buscan asegurar mayorías estables y evitar una mesa construida solo sobre acuerdos circunstanciales.
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