PAÍS
Con mea culpa y defensa a Jackson: Boric da última entrevista y reconoce deudas de su gobierno
En diálogo con “Don Francisco”, el Mandatario repasó los episodios más complejos de su administración: el revés constitucional, las reformas que quedaron en el camino –como el fin del CAE y la Sala Cuna Universal–, el impacto del caso Fundaciones y la polémica por los indultos presidenciales.
A dos días de dejar La Moneda, el Presidente Gabriel Boric hizo un último balance de su paso por el poder: con autocrítica, reconocimiento de derrotas políticas y una defensa sin matices de su círculo más cercano. Fue en su última entrevista televisiva en el programa “Las Caras de La Moneda”, de Canal 13, conducido por Mario Kreutzberger, “Don Francisco”, donde el Mandatario repasó las luces y sombras de su administración.
La primera pregunta, en clave política, apuntó a lo que el propio Jefe de Estado considera las grandes derrotas de su gestión. El Presidente Boric enumeró promesas emblemáticas que quedaron en el camino. Entre ellas, el fin del Crédito con Aval del Estado (CAE) y la ley de Sala Cuna Universal. Ambas iniciativas, sostuvo, se vieron entrampadas en el Congreso pese a que –según su versión– existían acuerdos técnicos para avanzar. Boric apuntó especialmente a la oposición y a la Unión Demócrata Independiente (UDI) por frenar esos proyectos.
Pero el Presidente también quiso dejar una señal de autocrítica. “No todo es culpa de otro”, reconoció, insistiendo en que el fracaso del primer proceso constitucional fue una derrota política que obligó a recalibrar la estrategia de su administración. Para Boric, el rechazo de dos propuestas constitucionales –una impulsada por sectores surgidos de las protestas de 2019 y otra liderada por la ultraderecha– refleja que el país exige acuerdos amplios y no proyectos que excluyan a parte de la sociedad.
El Primer Mandatario también se refirió al denominado caso Convenios, que calificó como un episodio “muy doloroso” para su gobierno. Según explicó, la respuesta del Ejecutivo fue actuar “con dureza y firmeza”, evitando defensas corporativas y dejando que los involucrados respondan ante la justicia. Sostuvo que nadie puede estar completamente exento de tener corruptos en sus filas.
Otro momento destacado fue la férrea defensa de su exministro y aliado político Giorgio Jackson. Boric lo describió como su “hermano de camino” y aseguró no tener dudas sobre su integridad. Incluso fue más allá y calificó las acusaciones que rodearon al exsecretario de Estado durante el caso Fundaciones como un “intento de asesinato público” construido –según dijo– sobre mentiras y fake news.
Jackson, quien también participó en la entrevista, explicó que su salida del gabinete respondió a una combinación de factores: la presión política derivada del caso Fundaciones y el robo de computadores y una caja fuerte en el Ministerio de Desarrollo Social. El exministro reveló que, pese a que la justicia concluyó que se trató de un robo común, todavía se pregunta “casi todas las noches” quién estuvo detrás de ese episodio.
Indultos “no tenían acuerdo en todo el gobierno”
La entrevista también abordó uno de los episodios más polémicos de su mandato: el otorgamiento de indultos presidenciales. Boric defendió la decisión como el cumplimiento de un compromiso político que había planteado desde el inicio de su administración. A su juicio, los delitos asociados a los beneficiados eran de “no gran significancia”, aunque aclaró que ello no implicaba restar gravedad a cada caso en particular.
El Mandatario reconoció, sin embargo, que la medida generó profundas diferencias dentro de su propia administración. “No tenía acuerdo en todo el gobierno”, admitió, calificando la decisión como “muy polémica”. Frente a las críticas, fue enfático en asumir personalmente las consecuencias políticas. “Yo asumo la responsabilidad de esto. No quiero ni será endosado a nadie”, afirmó, descartando buscar “chivos expiatorios”.
En paralelo, Boric situó esa controversia dentro de una reflexión más amplia sobre su aprendizaje en el cargo. Reconoció que su administración llegó al poder con un equipo joven y con escasa experiencia en el Ejecutivo, algo que –dijo– el país sabía desde el inicio. Para equilibrar esa situación, destacó la incorporación de figuras con trayectoria en el gabinete, como el ministro Carlos Montes, a quien atribuyó un rol clave en políticas como el plan de emergencia habitacional.
La conversación incluyó además a la vocera de gobierno Camila Vallejo, quien defendió su rol durante los años de administración. Ante críticas que apuntan a su ausencia en momentos complejos, afirmó que le ha tocado “poner harto pecho a las balas” en más de 270 vocerías marcadas por conflictos políticos.
En el cierre, Boric resumió su experiencia en el poder con una imagen que mezcló orgullo y desgaste: gobernar, dijo, es “hermoso, pero muy pesado”, como cargar “la cordillera en la espalda”. Una metáfora que llega justo cuando el reloj de su mandato entra en la cuenta regresiva y el Presidente se prepara para dejar el despacho que ocupó durante cuatro años.
Caso Monsalve
El Presidente también abordó el polémico caso que involucró al exsubsecretario Manuel Monsalve. El Mandatario hizo un mea culpa por el manejo del episodio y reconoció errores en la reacción del Ejecutivo.
“No hice todo lo que tenía que hacer en los tiempos que tuve que hacerlo. Es responsabilidad exclusiva mía”, afirmó Boric, asumiendo directamente los costos políticos por la gestión del caso. El Presidente agregó que el episodio fue una sorpresa para todo el gobierno, pero restó importancia a cómo lo afectó personalmente. “No es relevante que fuera un golpe para mí… evidentemente fue una sorpresa, sorpresa para todo el mundo”, señaló.
El Primer Mandatario acusó que la controversia fue utilizada con fines políticos. A su juicio, el caso se ha ocupado “de mala fe para desprestigiar la agenda de género”, una de las banderas que su administración buscó impulsar durante los cuatro años de gobierno.
¿Volverá?
Finalmente, fue consultado sobre su futuro político y la posibilidad de volver a competir por la Presidencia. La pregunta llegó directamente de Don Francisco: si planea presentarse nuevamente en cuatro años.
El Jefe de Estado evitó cerrar la puerta, pero también descartó que ese sea hoy su objetivo inmediato. “Tengo la convicción de que en política, cuando las cosas se hacen bien, siempre hay nuevos desafíos”, expresó, agregando que seguirá participando en la vida pública. Sin embargo, aclaró que no deja el cargo con la ambición de regresar a corto plazo: “No me voy hoy día con la ambición de volver en cuatro años”. Eso sí, reconoció que, tras haber ocupado la Presidencia, su nombre probablemente seguirá apareciendo en ese tipo de discusiones políticas.