PAÍS
Gobierno logra aprobar en comisión medidas para frenar precio del kerosene y dar bono a transporte
La iniciativa también incorpora un bono mensual para taxis, colectivos y transporte escolar, ampliado durante la discusión. Con ese respaldo, el proyecto quedó listo para su votación en la Sala de la Cámara durante esta misma jornada. La oposición quedó sin margen para rechazar.
Con el “bencinazo” ya encima y la presión política subiendo como la espuma, el Gobierno movió rápido las fichas.
La comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó este martes —en tiempo récord y sin mayores titubeos, ya que la oposición quedó sin margen para rechazar— el proyecto que busca amortiguar el golpe al precio del kerosene doméstico.
La instancia presidida por el diputado republicano Agustín Romero aprobó la idea de legislar con tres abstenciones y 10 votos a favor.
La iniciativa ingresó el mismo día, apenas horas después de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmara que desde este jueves los combustibles subirán cerca de $370, en medio de un escenario internacional marcado por el conflicto en Medio Oriente y el bloqueo iraní en el estrecho de Ormuz.
El diseño del proyecto apunta directo al bolsillo, pero con lógica de parche: se habilita al ministro de Hacienda para inyectar hasta US$60 millones adicionales al Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP), vía decretos firmados “por orden del Presidente”, una facultad que correrá —por ahora— hasta el 31 de diciembre de 2026. A eso se suma un ajuste en el cálculo del crédito fiscal para reforzar el fondo y una modificación al impuesto variable de los combustibles, especialmente el kerosene, con un objetivo claro: contener el alza fijando temporalmente un valor cercano al promedio de febrero, antes de que estallara la crisis en Medio Oriente.
Pero el proyecto no se queda solo en el combustible. En paralelo, se coló un bono mensual de $100 mil por vehículo para taxis y colectivos inscritos en el registro nacional hasta febrero de 2026, financiado con recursos del subsidio al transporte público. Durante la discusión en comisión, además, se amplió el beneficio: ahora también alcanzará a conductores de taxis colectivos y al transporte escolar, ampliando el radio de contención en un sector históricamente sensible a las variaciones del precio del combustible.
Directo a Sala
Desde el Ejecutivo celebraron el trámite exprés. Quiroz destacó que el proyecto “fue comentado” y ajustado durante la jornada, recogiendo sugerencias e incorporando indicaciones. “Se aprobó no solo la idea de legislar, sino también por una mayoría muy sustancial cada uno de los artículos”, subrayó, visiblemente conforme con el resultado.
La urgencia, eso sí, no es solo discursiva. El Gobierno apuesta a que la Sala de la Cámara ratifique el respaldo en una sesión extraordinaria durante esta misma jornada. Si pasa ese filtro, el texto saltará al Senado este miércoles, donde enfrentará un trámite igual de acelerado: primero en la comisión de Hacienda —que aún ni siquiera se constituye formalmente— y luego en la Sala.
Todo, con el reloj corriendo y los precios subiendo. Porque en esta pasada, el margen político es tan estrecho como el de Ormuz.
Oposición sin margen para rechazar
La estrategia fue clara: trámite rápido y sin desvíos en la comisión de Hacienda, donde el oficialismo tiene mayoría.
El plan estuvo a punto de tensionarse cuando el diputado Daniel Manouchehri (PS) intentó que el proyecto también pasara por Economía y Transportes, pero la jugada fue frenada por votación, reflejando un oficialismo ordenado y en alerta ante cualquier mayoría circunstancial que pudiera complicar el avance.
El ambiente no fue amable. Quiroz enfrentó una hostil recepción de diputados opositores, que lo increparon por el impacto del alza en regiones y lo acusaron de “arrancar” al evitar responder en el ingreso a la comisión. En paralelo, la oposición evaluó herramientas como una eventual interpelación, pero terminó descartándola por el riesgo de fortalecer al ministro, inclinándose en cambio por pedir una sesión especial para mantener abierto el flanco político.
Desde la oposición cuestionaron el alcance de las medidas anunciadas, advirtiendo que se trata de soluciones acotadas que no abordan el impacto completo del alza de los combustibles. Además, alertaron por efectos indirectos, como presiones inflacionarias, y pusieron en duda la coherencia del Ejecutivo al empujar este incremento mientras prepara una reforma tributaria que incluye rebajas impositivas para empresas.
Pese al tono encendido, en la oposición reconocen en privado que no hay margen para bloquear una iniciativa de carácter social, especialmente con medidas que apuntan al kerosene y al transporte. Así, todo quedó encaminado para que el proyecto se vote esta misma tarde en la Sala de la Cámara, mientras el Gobierno ya alista su siguiente movimiento: acelerar su paso por el Senado este miércoles, incluso forzando la constitución de la comisión de Hacienda para evitar que la iniciativa quede entrampada en su recta final.