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Foto: AgenciaUNO
Presidio perpetuo calificado para hermanos Antihuén por triple homicidio de carabineros en Cañete
El caso entra en una nueva fase judicial: la de eventuales recursos de nulidad ante tribunales superiores. Pero, por ahora, el mensaje del tribunal es claro: la respuesta penal frente al asesinato de funcionarios policiales en servicio será máxima.
El Tribunal Oral en lo Penal de Cañete dictó este jueves presidio perpetuo calificado contra los hermanos Felipe, Tomás y Jefferson Antihuén Santi, condenados como autores del triple homicidio de carabineros ocurrido en abril de 2024.
La sentencia —leída de manera telemática pasadas las 15:00 horas tras seis semanas de juicio— establece que los tres deberán permanecer privados de libertad de por vida, pudiendo recién optar a beneficios como la libertad condicional tras cumplir 40 años efectivos de cárcel. Se trata de la pena más alta contemplada en el ordenamiento chileno.
El tribunal los condenó como autores de tres delitos consumados de homicidio calificado de carabineros en ejercicio de sus funciones, además de robo con violencia. A ello se suman penas adicionales: 10 años y un día por robo con violencia, cinco años por incendio y diversas condenas por tenencia ilegal de armas. En paralelo, fueron absueltos del delito de traslado de restos humanos.
El cuarto implicado, Nicolás Rivas Paillao, fue condenado como autor colaborador: deberá cumplir 17 años y un día de cárcel por su participación en el homicidio de carabineros y cinco años y un día por robo con violencia. En total, sus penas superan las dos décadas de presidio efectivo.
Carabineros: “No hay espacio para la impunidad”
El fiscal Roberto Garrido subrayó que el fallo “no va a reparar el dolor que sienten las víctimas”, pero valoró que la sentencia se sostenga en “un trabajo profesional, muy sigiloso y dedicado” de equipos de la Fiscalía del Biobío y La Araucanía, junto a unidades especializadas de Carabineros y organismos como el Servicio Médico Legal. “Contribuye a la reparación en lo que significa recuperar la sensación de seguridad y de justicia”, afirmó, anticipando además que las defensas recurrirán contra la decisión.
Desde Carabineros, en tanto, destacaron que el fallo “demuestra que no hay espacio para la impunidad” frente a este tipo de crímenes y recalcaron que la memoria de los funcionarios asesinados debe preservarse como recordatorio del riesgo permanente de la labor policial.
El crimen
Los hechos se remontan a la noche del 26 y la madrugada del 27 de abril de 2024, en el sector Antiquina, en un camino rural de la ruta P-72S que conecta Cañete con Tirúa. Los funcionarios acudieron a fiscalizar una medida cautelar de arresto domiciliario nocturno en un predio vinculado a la familia de los condenados.
Al llegar, encontraron cerrado el acceso y debieron descender de su vehículo blindado. Fue en ese momento cuando fueron emboscados, reducidos y desarmados. Los atacantes los asesinaron y luego cargaron sus cuerpos en la camioneta institucional, que más tarde incendiaron junto a los cadáveres utilizando combustible de una motosierra policial.
Las víctimas
Las víctimas fueron los carabineros Sergio Arévalo, Carlos Cisternas y Misael Vidal, todos pertenecientes a la 4° Comisaría de Control de Orden Público de Los Álamos. Tenían 34, 43 y 30 años, respectivamente, y dejaron hijos pequeños.
Tras el crimen, los tres fueron ascendidos de manera póstuma a suboficial mayor, y su unidad fue rebautizada como “Héroes de Arauco”, en homenaje a su trayectoria.
El fallo detalla una batería de condenas adicionales para los hermanos Antihuén Santi, que incluyen delitos de tenencia ilegal de armas, robo con intimidación, homicidio frustrado y receptación, entre otros hechos cometidos en Cañete y Contulmo en años previos. Todas las penas deberán cumplirse de manera efectiva, partiendo por las más graves.