Gastronomía
Crédito: El Mostrador.
Beneficios y precauciones del consumo de café para adultos mayores después de los 60 años
En el Día Internacional del Café, el académico Javier Maruri explica cuánto café pueden consumir los mayores de 60 años y qué precauciones deben considerar por sus efectos sobre el sueño, la presión arterial y la interacción con medicamentos.
Para muchas personas, tomar café es parte de la rutina cotidiana incluso después de los 60 años. Y, según la evidencia citada por el académico de Medicina de la Universidad Andrés Bello, sede Concepción, Javier Maruri, la edad por sí sola no es una razón para abandonar esta bebida.
Sin embargo, la cantidad consumida, el momento del día en que se toma y la respuesta de cada persona a la cafeína son factores que pueden determinar si su consumo resulta adecuado. También es importante considerar las enfermedades existentes y los medicamentos que se utilizan habitualmente.
¿Qué beneficios puede tener el café después de los 60 años?
De acuerdo con Maruri, el consumo moderado de café puede formar parte de una alimentación saludable en las personas mayores.
“La evidencia disponible indica que el consumo moderado de café puede formar parte de una alimentación saludable después de los 60 años. Diversos estudios lo han asociado con una menor mortalidad y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunas patologías neurodegenerativas”, señala.
La recomendación, sin embargo, debe considerar la situación particular de cada persona.
“La decisión debe considerar la tolerancia individual, la calidad del sueño, las enfermedades existentes y los medicamentos que utiliza cada persona. Si alguien consume café, duerme bien y no presenta molestias, puede mantener este hábito”, explica.
¿Cuánto café se considera un consumo moderado?
Maruri señala que entre una y tres tazas diarias pueden considerarse un consumo moderado. No obstante, plantea que “más que contar tazas, conviene evaluar la cantidad total de cafeína, ya que su contenido puede variar significativamente según el tamaño y el tipo de preparación”, sostiene.
Como referencia general, se establece que para adultos sanos se recomienda no superar los 400 miligramos de cafeína al día.

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¿Por qué conviene tener cuidado con el café durante la tarde?
Uno de los aspectos relevantes después de los 60 años es el efecto que la cafeína puede tener sobre el sueño. De acuerdo con el especialista, esto adquiere especial importancia en quienes tienen dificultades para conciliar o mantener el descanso.
“Con la edad, el sueño suele volverse más liviano y fragmentado, y la cafeína puede agravar esta situación. Incluso dosis cercanas a 100 miligramos pueden afectar el descanso si se consumen cerca de la hora de acostarse. Como recomendación práctica, sugiero suspender el café con cafeína entre seis y ocho horas antes de dormir”, afirma.
Por ello, el horario de consumo es un elemento que puede ser tan relevante como la cantidad ingerida, especialmente entre quienes son sensibles a los efectos de la cafeína.
Exceso de cafeína: ¿qué efectos puede provocar?
El consumo excesivo de café puede generar distintos efectos, entre ellos insomnio, nerviosismo, temblores, ansiedad, molestias digestivas, aumento transitorio de la presión arterial, palpitaciones y una mayor frecuencia urinaria.
A esto se suma la forma en que se prepara la bebida. Según advierte el académico, “agregar grandes cantidades de azúcar, crema o jarabes puede transformar una bebida de bajo aporte energético en una fuente importante de azúcares y grasas”.
Palpitaciones y presión arterial: qué tener en cuenta
La sensibilidad a la cafeína no es igual en todas las personas. Maruri explica que esta sustancia puede provocar palpitaciones y elevar temporalmente la presión arterial, especialmente entre quienes son sensibles o no están habituados a consumirla.
Por otro lado, el especialista también señala que la cafeína puede disminuir levemente la absorción de calcio. No obstante, precisa que este efecto suele ser mínimo cuando existe una ingesta adecuada de calcio y vitamina D.
Otro aspecto que deben considerar las personas mayores es la posible interacción entre el café y algunos medicamentos de uso habitual. “Puede modificar la absorción o potenciar los efectos de ciertos fármacos. Por ejemplo, no se recomienda tomar junto con café la levotiroxina ni algunos medicamentos para la osteoporosis, como los bisfosfonatos”, explica.
También recomienda tener precaución al combinar cafeína con determinados descongestionantes, estimulantes o medicamentos psiquiátricos.
“Lo más seguro es tomar los medicamentos con agua y consultar al médico o químico farmacéutico sobre los horarios más adecuados para su administración”, señala.
Café descafeinado: una alternativa para reducir la cafeína
Para quienes quieren mantener el hábito de tomar café, pero buscan disminuir su consumo de cafeína, el especialista plantea que el café descafeinado puede ser una alternativa. “Permite conservar el sabor, el aroma y el componente social asociado al café, reduciendo considerablemente la cantidad de cafeína”, comenta Maruri.
Esta opción puede resultar especialmente útil para personas sensibles a la cafeína, con trastornos del sueño o que acostumbran consumir café durante la tarde.
Sin embargo, el especialista aclara que el café descafeinado no elimina completamente la cafeína.
¿Es necesario dejar el café después de los 60 años?
La respuesta planteada por el académico es que la edad, por sí sola, no implica tener que abandonar el consumo de café. La decisión debe considerar la tolerancia individual, el descanso, las enfermedades existentes y los medicamentos que toma cada persona.
“Después de los 60 años no es necesario abandonar el café. Lo importante es consumirlo con moderación, observar la tolerancia personal y considerar aspectos como la calidad del sueño, las enfermedades existentes y los medicamentos que se utilizan”, concluye.