Opinión
Créditos: El Mostrador.
Cómo los biosimilares pueden mejorar el acceso a tratamientos en Chile
El año 2025 marca un hito para la lucha global contra las enfermedades no transmisibles (ENT), como el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Es el año límite de la iniciativa 25 por 25, un objetivo de la Asamblea Mundial de la Salud que busca reducir la mortalidad prematura por ENT en un 25% para 2025.
Aunque el mundo no alcanzará esta meta, algunos países han hecho un progreso notable. En América, cinco naciones, incluido Chile, están en camino de cumplir el objetivo y la mortalidad prematura general en la región, ha disminuido pasando del 15,2% en 2010 al 14% en 2021.
Sin embargo, el panorama de la región sigue requiriendo atención. Las ENT son la principal causa de muerte y discapacidad: casi un tercio de las muertes se deben a enfermedades cardiovasculares, 3 mientras que el cáncer es responsable de uno de cada seis fallecimientos. En nuestro país, el cáncer y sus complicaciones origina más de 31 mil muertes al año, convirtiéndose en la principal causa de fallecimientos.
Quizás lo más llamativo es la velocidad con que estas enfermedades se expanden. Se proyecta que la incidencia de cáncer en América Latina aumente en un 83% entre 2022 y 2050, comparado con el 49% en América del Norte y el 25% en Europa. En Chile, se esperan más de 70 mil casos nuevos para el año 2030.
Los biosimilares impulsan el acceso a los medicamentos biológicos modernos
Frente a este desafío, los medicamentos biológicos han demostrado ser tratamientos efectivos para muchas de estas enfermedades. Sin embargo, factores como la complejidad de su producción, los hacen inaccesibles para gran parte de la población. En Brasil y México, por ejemplo, hasta el 40% de los pacientes con cáncer que podrían beneficiarse de estos productos, no reciben la terapia que necesitan.
En este contexto, los biosimilares se presentan como una alternativa. Son versiones biológicas de alta calidad de medicamentos biológicos ya aprobados (medicamento de referencia), sin diferencias significativas en términos de calidad, seguridad o eficacia. Su principal atributo es que hacen que los tratamientos biológicos sean más accesibles y asequibles. En Brasil, por ejemplo, el sistema de salud ha logrado ahorros directos por USD 65.7 millones, con ahorros anuales estimados entre USD $12 y USD$21 millones.
En América Latina, ha habido un avance considerable en la adopción de biosimilares. En el caso de Chile, el panorama está en constante avance, con un aproximado de 14 medicamentos biosimilares aprobados en el país hacia el 2021 y con una proyección optimista más recientemente 12 . En el caso de otros países de la región, según los últimos datos disponibles, México tenía 39 biosimilares autorizados, Colombia 47 y Brasil 51.
Aunque se ha progresado, existe una gran oportunidad para optimizar la adopción de biosimilares en nuestra región y marcar una diferencia significativa. Recientemente, Americas Health Foundation y expertos en cáncer y economía de la salud, incluyendo profesionales chilenos, han identificado las barreras más comunes. Entre ellas, la falta de una definición consistente y la diversidad regulatoria entre países. Este abordaje es clave para garantizar la seguridad de las terapias, agilizar la adopción y generar confianza en los médicos y pacientes.
América Latina cuenta con buenas prácticas a seguir. En 2023, Colombia, Cuba y México acordaron crear AMLAC, una agencia para armonizar la regulación sanitaria regional, incluyendo los estándares para biosimilares México está fortaleciendo su marco regulatorio, mientras que Perú ha establecido una vía regulatoria acelerada para los biosimilares aprobados por la FDA o la EMA, las agencias reguladoras en Estados Unidos y Europa.
En consonancia con estos esfuerzos por fomentar el conocimiento sobre los medicamentos biosimilares, Abbott está colaborando con algunas de las asociaciones médicas y universidades más importantes de América Latina, incluyendo la Academia de Biosimilares, una iniciativa de impacto en entornos académicos que nace en Colombia y ha generado perspectivas replicables para toda la región.
Una oportunidad latente para mejorar la salud
El impacto de ampliar el acceso a medicamentos avanzados como los biosimilares podría ser transformador para muchas personas con ENT en nuestros países. Abbott está trabajando para derribar las barreras y para ayudar a las personas a vivir vidas más saludables.
Un mayor acceso a estas terapias ayudará a mejorar la vida de los pacientes que viven con enfermedades crónicas, debilitantes y potencialmente mortales, como el cáncer, y les ayudará a volver a hacer las cosas que aman. Durante la próxima década, alrededor de 120 productos biológicos dejarán de estar patentados, creando una gran oportunidad para acelerar el acceso a terapias innovadoras y ayudarnos a combatir las ENT como el cáncer y la diabetes en América Latina.
- El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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