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Brasileños cambian financiación con tarjeta por créditos descontables por planilla

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Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
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Los consumidores brasileños están sacando una cantidad récord de préstamos deducibles de salarios para pagar deuda más costosa como tarjetas de crédito y sobregiros de cuenta corriente, lo cual debilita los esfuerzos del gobierno por impulsar la economía aumentando el gasto.

Los llamados créditos consignados, que permiten a los bancos deducir los pagos directamente de los sueldos y cobrar una tasa media de interés de 24,2 por ciento, crecieron 10,8 por ciento este año hasta junio llegando a una cifra sin precedente de 209.000 millones de reales (US$92.000 millones), casi el doble del aumento de 6 por ciento correspondiente a los créditos para consumo estándar, según los datos más recientes del banco central. En ese mismo lapso, las compras con tarjetas de crédito, que tienen las tasas más altas en América Latina en 193 por ciento, cayeron 1 por ciento.

Los brasileños están financiando menos compras en momentos en que la presidenta Dilma Rousseff empuja a los bancos estatales a aumentar el crédito para reanimar la economía. El crédito con garantía del Estado se aceleró hasta seis veces la tasa de los prestamistas privados en el primer semestre de 2013, erosionando la solvencia crediticia del país en el mercado de permutas en su nivel más alto entre los países BRIC que incluyen a Rusia, India y China.

“La gente se halla en una etapa de limpiar sus balances generales”, dijo Nicola Tingas, economista principal de ACREFI, la asociación de entidades de crédito, financiación e inversión de Brasil. “No hay espacio para el crecimiento a través del consumo”.

Tarjetas de crédito

La tasa media de préstamos personales estándar fue 73 por ciento en junio, en comparación con 66,3 por ciento hace un año, en tanto las tasas medias de los préstamos deducibles de sueldos bajaron desde 25,7 por ciento hasta 24,2 por ciento, muestran datos del banco central.

Las tasas de las tarjetas de crédito en Brasil son más altas que las de cualquier otra categoría de crédito para consumo, según la asociación de ejecutivos financieros del país, conocida como Anefac.

Los deudores pagaron un promedio de 193 por ciento anual en junio. Los consumidores brasileños pagan las tasas sobre tarjetas de crédito más altas de la región, según un estudio publicado en 2012 por la asociación de defensa del consumidor Proteste.

“Los créditos consignados se están utilizando para complementar el salario y reorganizar las finanzas”, dijo Antonio Hermann de Azevedo, máximo responsable ejecutivo de Banco BMG SA, el banco mediano que formó una asociación de crédito consignado con Itau Unibanco Holding SA en julio de 2012. “El deudor que estaba enterrado en tarjetas de crédito ahora toma un préstamo más barato para pagar los más caros”.

BMG espera ampliar la cartera de alianzas de empresas hasta aproximadamente 12.000 millones de reales para fines de 2014 desde unos 4.000 reales actualmente, dijo Hermann Azevedo en una entrevista en Sao Paulo.

La tasa total de incumplimientos sobre créditos personales de Brasil cayó desde 7,5 por ciento en mayo hasta 7,2 por ciento en junio, según el banco central. El número de créditos impagos que fueron liquidados aumentó 4,1 por ciento en el primer semestre de 2013 respecto del mismo período el año anterior, según Boa Vista Servicos, una empresa de datos sobre crédito que es propiedad en un 15 por ciento de Equifax.

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