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Puerperio bajo los reflectores: el debate que abrió la reaparición de Dides y Borghi tras dar a luz BRAGA Créditos: El Mostrador.

Puerperio bajo los reflectores: el debate que abrió la reaparición de Dides y Borghi tras dar a luz

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La aparición de Emilia Dides y Vanesa Borghi en la Gala de Viña, a días de convertirse en madres, reabrió el debate sobre el puerperio, la presión mediática y las exigencias que enfrentan las mujeres en plena etapa de recuperación.


La noche del viernes 20 de febrero se realizó una nueva edición de la gala del Festival de Viña del Mar, un evento que volvió a reunir a destacadas figuras del espectáculo nacional e internacional, entre ellas Princesa Alba, Vivianne Dietz, Simón Pesutic, Fátima Bosch y Emilia Dides, entre otros.

Más allá del despliegue de moda y glamour, uno de los momentos que más comentarios generó en redes sociales fue la participación de Emilia Dides y Vanesa Borghi, quienes desfilaron por la alfombra roja a solo días de haber dado a luz, convirtiéndose en protagonistas de una jornada marcada por la admiración y el debate digital.

La exMiss Universo Chile, Emilia Dides, se convirtió en madre por primera vez el pasado 30 de enero y, menos de un mes después, volvió a acaparar miradas al posar ante las cámaras en la Gala del Festival. Su presencia sorprendió no solo por lo reciente de su maternidad, sino también porque días antes había compartido con sus seguidores detalles de una intervención estética realizada durante el posparto, lo que abrió un debate en redes sociales sobre la exposición pública y los procesos de recuperación tras el nacimiento de un hijo.

Por otro lado, Vanesa Borghi también se convirtió en madre recientemente. Borghi se refirió recientemente al nacimiento de su hija. A solo días de haberse convertido en madre, la comunicadora sorprendió con su presencia en la alfombra roja, destacando el esfuerzo que implicó su preparación en pleno posparto.

“Hace nueve días que nació mi gordita. Ha sido todo un desafío modificar el vestido con tan pocos días de anticipación, pero toda esa adrenalina es muy entretenida y es parte de la Gala”, señaló en entrevista con Página 7, valorando la experiencia como un momento especial en medio de su nueva etapa personal.

Pero, ¿por qué la participación de estas dos figuras ha causado debate en redes sociales? Su rápida reaparición pública tras convertirse en madres reabrió el debate en torno al puerperio, una etapa marcada por profundos cambios físicos, hormonales y emocionales, que suele extenderse por varias semanas o incluso meses después del parto. En redes sociales, muchos usuarios destacaron el esfuerzo y la fortaleza de ambas figuras, mientras otros cuestionaron las presiones del mundo del espectáculo y los estándares de imagen que empujan a las mujeres a retomar rápidamente la exposición mediática en un periodo clave para su recuperación y bienestar.

Y es que el puererio (o posparto) es una etapa difícil de afrontar luego del parto.

Entre la recuperación física y la presión pública

Durante el puerperio, el cuerpo inicia un proceso gradual de recuperación: el útero vuelve a su tamaño habitual, las hormonas comienzan a regularse, cicatrizan posibles heridas y se restablece, poco a poco, el equilibrio físico. En paralelo, muchas mujeres enfrentan un cansancio intenso, alteraciones en el sueño y desafíos vinculados a la lactancia, en un período marcado por la exigencia física y emocional.

A nivel emocional, se trata de una etapa especialmente sensible. Son frecuentes los cambios de ánimo, la inseguridad, la ansiedad o episodios de tristeza transitoria, conocidos como “baby blues”. En algunos casos, estos síntomas pueden profundizarse y dar paso a una depresión posparto, una condición que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, requiere atención médica oportuna y acompañamiento especializado.

Más allá de los cambios físicos y emocionales, el puerperio supone una profunda transformación en la vida cotidiana. La llegada de un recién nacido obliga a reorganizar rutinas, adaptarse a nuevas dinámicas de cuidado y redefinir el rol materno, en un proceso que se vive de manera distinta en cada mujer, tanto en duración como en intensidad.

Por ello, especialistas coinciden en la importancia de transitar esta etapa con acompañamiento, comprensión y sin presiones externas, priorizando el descanso, la salud mental y el bienestar integral. En escenarios de alta exposición pública, como el mundo del espectáculo, estas exigencias suelen intensificarse, lo que ayuda a explicar el debate social que surge frente al regreso temprano de figuras públicas tras dar a luz.

En ese contexto, el debate que rodeó la aparición de Emilia Dides y Vanesa Borghi refleja una realidad más amplia: la presión constante que enfrentan las mujeres, especialmente las figuras públicas, por “recuperar” rápidamente su imagen y retomar sus actividades tras el parto. Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 10% al 20% de las mujeres en el mundo experimenta trastornos de salud mental durante el posparto, una cifra que puede aumentar en escenarios de estrés y alta exposición mediática. A ello se suma que, de acuerdo con la UNICEF, el acompañamiento emocional y social en los primeros meses de maternidad es clave para el bienestar tanto de la madre como del recién nacido.

En el caso de las mujeres del espectáculo, esta etapa suele vivirse bajo la mirada permanente del público, las redes sociales y la industria, que muchas veces impone estándares de belleza y productividad difíciles de sostener en pleno puerperio. Así, más allá del glamour de la alfombra roja, sus apariciones abren una conversación necesaria sobre la urgencia de normalizar los tiempos de recuperación, promover entornos más empáticos y cuestionar las expectativas que siguen pesando sobre las madres, incluso en uno de los momentos más vulnerables de sus vidas.

Posnatal: recuperación, bienestar y vínculo en los primeros meses

Bajo este contexto, el posnatal cumple un rol clave en la recuperación integral de la madre tras el parto. Luego del nacimiento, el cuerpo enfrenta un proceso exigente de sanación, tanto en casos de parto vaginal como de cesárea, acompañado de profundos cambios hormonales y una alta demanda física. Contar con un período de descanso protegido permite una recuperación adecuada, reduce el riesgo de complicaciones postparto y favorece un retorno progresivo al equilibrio físico.

A la par, este tiempo resulta fundamental para resguardar la salud mental. El período posterior al nacimiento es una etapa especialmente sensible, marcada por el cansancio, la adaptación a nuevas responsabilidades y los cambios emocionales. El posnatal contribuye a prevenir cuadros como la depresión postparto, la ansiedad y el agotamiento extremo, al ofrecer un espacio para que la madre se adapte a su nuevo rol sin la presión inmediata del entorno laboral. Esta pausa favorece el bienestar emocional y fortalece la confianza en la crianza.

Más allá de los beneficios individuales, el posnatal también impacta directamente en la construcción del vínculo entre madre e hijo. La cercanía cotidiana durante los primeros meses refuerza el lazo afectivo, mejora la comunicación temprana y aumenta la sensibilidad frente a las necesidades del bebé. Este vínculo temprano no solo entrega seguridad emocional en la infancia, sino que también se asocia a un mejor desarrollo social y conductual a lo largo del tiempo, sentando bases sólidas para el futuro.

En ese escenario, más allá de las decisiones personales y los distintos ritmos con que cada mujer vive la maternidad, el debate pone en el centro una necesidad transversal: reconocer el valor del posnatal como un derecho fundamental para la recuperación, el bienestar y la construcción del vínculo temprano. Garantizar tiempos protegidos, libres de presión y con apoyo social, no solo beneficia a las madres, sino también a sus hijos y a la sociedad en su conjunto. Porque detrás del brillo de la alfombra roja y las miradas públicas, la maternidad sigue siendo, ante todo, un proceso íntimo que merece respeto, cuidado y comprensión.

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