BRAGA
Créditos: El Mostrador.
Brecha de género en el trabajo: industrias aún no superan el 20% de participación femenina en Chile
Un estudio revela que, pese a los avances en equidad, la participación y el liderazgo femenino siguen concentrados en pocos sectores, mientras industrias clave como minería, construcción y electricidad mantienen profundas brechas de género en Chile.
Un reciente informe revela que, pese a los avances en equidad de género impulsados por diferentes instituciones de nuestro país, la presencia de mujeres en el mundo laboral chileno sigue marcada por profundas desigualdades entre sectores. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la participación laboral femenina alcanza el 52,7%, casi 19 puntos por debajo de la masculina. A esto se suma una brecha salarial cercana al 21% y una baja presencia en directorios, que apenas supera el 22% en las grandes empresas.
En este escenario, un análisis sectorial elaborado por Talana da cuenta de cómo estas diferencias no solo se mantienen, sino que se profundizan según la industria.
Sectores con realidades opuestas
El estudio muestra que la participación femenina promedio es de 39,49%. Sin embargo, en cuatro industrias clave no supera el 18%. Mientras Salud (73,99%), Educación (66,64%) y Hotelería y Restaurantes (63,6%) exhiben una alta presencia de mujeres, áreas como Minería (10,96%), Sanitarios (15,14%), Electricidad (16,83%) y Construcción (17,86%) registran cifras considerablemente más bajas.
La distancia entre sectores supera los 60 puntos porcentuales, lo que refleja un mercado laboral fragmentado, donde las oportunidades siguen dependiendo en gran medida del rubro productivo. “Cuando uno mira el promedio país puede pensar que vamos avanzando, pero al abrir los datos por industria la realidad cambia bastante. Hay sectores donde la participación femenina ya es mayoritaria y otros donde sigue siendo excepcional”, explica Bárbara Kübler, gerente de Personas de Talana.
Liderazgo: el mayor cuello de botella
Las brechas se hacen aún más evidentes en los cargos estratégicos. Educación lidera con un 60% de mujeres en posiciones de liderazgo, seguida por Hotelería y Restaurantes (54%) y Salud (42%). En contraste, Electricidad alcanza apenas un 7% y Construcción un 17%.
Estos datos confirman que el acceso a los espacios de toma de decisiones sigue siendo uno de los principales desafíos en los sectores tradicionalmente masculinizados. Pese a ello, el análisis evolutivo del estudio HeR muestra un crecimiento sostenido desde 2020, lo que sugiere avances graduales en el tiempo.
A la dimensión estructural se suma un estudio de percepción aplicado a 321 personas. Los resultados dan cuenta que un 56% de las mujeres declara haberse sentido fuera de lugar por su género en algún momento de su carrera. Al mismo tiempo, un 88% reconoce que en los últimos años ha aumentado la presencia femenina en cargos estratégicos, aunque la mayoría considera que el progreso sigue siendo lento.
El informe también advierte falencias en la gestión interna de las organizaciones. Más de la mitad de los encuestados afirma que en su empresa no existe una medición formal, o no tiene claridad sobre ella, respecto de la participación femenina en liderazgo. Además, un 43% percibe que no se realizan acciones activas o sistemáticas para atraer y desarrollar talento femenino.
Estas cifras evidencian una distancia entre el discurso público sobre inclusión y las prácticas concretas al interior de las empresas.
Desafíos pendientes y toma de decisiones
Para los autores del estudio, contar con información precisa es clave para avanzar en equidad. “Estos datos nos permiten salir de la percepción y mirar la realidad con claridad. Hay avances que vale la pena destacar, pero también brechas que siguen siendo evidentes. Entender dónde estamos es el primer paso para tomar mejores decisiones”, concluye Kübler.
La radiografía confirma que, si bien existen señales positivas, la igualdad de oportunidades sigue siendo una meta lejana en amplios sectores del mercado laboral chileno, especialmente en aquellos donde el liderazgo femenino continúa siendo una excepción.