Está compuesto por 47 cuentos
Fatalidad y misterio en “Cínica”, el nuevo libro de Ana Durruty
Transcurren en lugares diversos como París, Madrid o Coquimbo, y tienen en común “cierta fatalidad y misterio, en un mundo intenso”, según la autora. “Los colores y los paisajes que casi tienen vida propia. Un imaginario propio. Lo global de los lugares. La variedad de personajes, de todas las edades y condiciones sociales”.
Un libro con una recopilación de 47 cuentos acaba de presentar la periodista y escritora Ana Durruty (Ovalle, 1962).
Se trata de “Cínica” (Editorial Catapulta), su primera obra de ficción, que transcurre en lugares diversos como París, Madrid o Coquimbo.
Algunos cuentos tienen varias páginas, otros sólo una línea, como “Un clásico”, que dice así: “Me enamoré de la amante de mi jefe”.
Una década de trabajo
Durruty no es una aparecida en el mundo de los libros. Antes publicó diez títulos, entre ellos «La derecha desatada» (Planeta, 1999) y «Historia Naval del Reyno de Chile, Síntesis» (Zig Zag, 2004).
Sin embargo, “después de haber escrito tantos libros de no ficción, necesitaba dar cauce a mi vocación más profunda, y diría la más cercana a mi corazón. La más primaria”, cuenta.
“No podía seguir marginándola”, dice Durruty. “No se debe hacer eso cuando ya se traspasa la barrera del medio siglo. En lo concreto, son relatos de ficción escritos en los últimos nueve o diez años. De modo que fue un trabajo de recopilación, orden y edición”.
El libro debe su título de uno de los relatos, que relata el encuentro de un hombre y una mujer que no se conocen en el restaurante de un pueblo chico, en el cual él repentinamente la define a ella de ese modo cuando la mujer le pregunta si parece conservadora o liberal.
“Trabajé los títulos de cada cuento como parte relevante del escrito”, explica la autora. “Escogí ‘Cínica’ porque anhelo provocar a los lectores, y que cuando recorran las páginas, se sorprendan, se cuestionen, y se sientan desafiados en sus emociones y en su percepción de la realidad».
Características en común
¿Qué características en común tienen estos cuentos? “Precisamente, creo que lo que tienen en común es el tema de qué es real y qué no lo es”, responde Durruty.
“También, cierta fatalidad y misterio, en un mundo intenso. Los colores y los paisajes que casi tienen vida propia. Un imaginario propio. Lo global de los lugares. La variedad de personajes, de todas las edades y condiciones sociales”.
Durruty añade que también el tema del olvido y la memoria es muy importante en estos cuentos. “Y una mirada intensa y apasionada, no precisamente en relación al amor como se entiende habitualmente, sino más bien a cosas, personas o situaciones que he ‘rescatado’ de la mirada indiferente del otros caminantes en la misma ruta”, revela.
Un libro global
Otra característica son los diversos escenarios donde transcurren las historias.
“En este sentido es un libro bastante global”, comenta la autora. “Los relatos transcurren en muchos diferentes lugares, que van desde un pueblo en el norte de Chile, hasta Paris, incluyendo playas de Estados Unidos. Desde lugares genéricos y públicos, como un hotel o un casino, hasta lugares privados e íntimos”.
Durruty agrega que esto se debe a que son los lugares en que residen los personajes de ¨Cínica». “Puede sonar obvio, pero allí están. Allí los encontré. Seguramente estaban allí cuando pasé en la realidad o en mi imaginación. Y aunque es probable de que haya algo de mi gusto por lo migratorio, por el viaje, por la búsqueda, debo decir, que no he estado en todos los lugares que son mencionados, por ejemplo, Mónaco”.
Admite que también hay una intencionalidad de hacer algo que pudiera ser leído no sólo en Chile. “El libro tiene una vocación ambiciosa de ser más universal. Ese pie forzado se halla también en los títulos, que son en castellano, francés, inglés e, incluso, latín. A todo lo anterior, se puede agregar los guiños a la cultura popular, ya sea de la música o el cine”, agrega.
Fatalismos
En la presentación del libro, el crítico de cine y escritor Héctor Soto señaló que en el libro está presente «cierta fatalidad, como que el destino nos está escrito». ¿Qué puede decir Durruty al respecto?
“Yo no soy nada fatalista y, aunque Héctor también dijo que los relatos son tristes, tampoco lo soy”, declara. “Es más, tengo una verdadera pasión por la libertad y la capacidad de crear nuestro propio destino”.
Para la autora, lo que ocurre es que la mirada de escritora recoge una observación de la realidad, una percepción de cómo muchas personas viven sus vidas. “Más que fatalidad, hay en el libro un acento en la imposibilidad del conocer, vinculado al olvido y la dificultad de aprehender la realidad”, afirma. “Es un libro lleno de detalles, que admite muchas lecturas. Lo que a uno le parece penoso, a otros les abre una luz de esperanza”.
Para Durruty, si el libro (o los cuentos) tuvieran algún mensaje, sería “que la vida es una, y que depende de cada uno vivirla como un relato ajeno, o como protagonistas de nuestra propia película”.
“Que no todo lo que vemos y creemos, es real. Que la mirada que tenemos sobre otros, no revela lo íntimo de ellos. Que hay que fijarse en los detalles”, agrega.
Provocaciones
Durruty también ha dicho que con los cuentos quiere “provocar». ¿A qué se refiere?
“Si alguien me dice que tuvo que leer dos veces un relato porque no lo entendió, o alguien afirma que se imaginó muchas cosas que no estaban escritas, o que encontró el sentido de un título después de mucho tiempo, o alguien piensa que hay un mensaje escondido que ha descubierto, estaré muy satisfecha con ‘Cínica’”, responde la autora.
También si el lector se sintió incómodo, intranquilo, melancólico o sorprendido, añade. “Creo que el aprendizaje se logra en la vida, cuando salimos de nuestras áreas de comodidad, de manera que si alguna personas tuvo alguna de esas emociones o pensamientos, habrá obtenido algo de ´Cínica», para él mismo”.
“Ahora bien, si lo que le produjo placer estético el contemplar y recrear en su imaginación los ‘cuadros’ retratados en los relatos, también estaré feliz”, señala. “Provocar en este sentido, como generador de nuevas ideas, nuevos pensamientos y nuevas emociones e imaginaciones. Y, ojalá, se entretengan en ese ejercicio mental”.
