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Protagonista de Narcos: «Es difícil hablar del tema de las drogas en México. Es un tema sensible»

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El reconocido actor mexicano, protagoniza la serie de Netflix «Narcos», visita Chile en el marco del Festival Internacional de Cine de Lebu, donde fue galardonado por su trayectoria en la noche inaugural. En este contexto, habló con El Mostrador de cine y actualidad.


En septiembre de 2017 se estrenó la tercera temporada de Narcos. La serie producida por Netflix contó en sus primeras dos temporadas la historia de Pablo Escobar hasta su muerte, y volvió para contar cómo el cartel de Cali tomó el control del tráfico de cocaína. El líder de la banda, Gilberto Rodríguez Orejuela, fue interpretado por el actor mexicano Damián Alcázar.

Damián Alcázar en el Festival Internacional de Lebu

Alcázar llegó a Chile para ser parte del jurado del Festival de Cine de Lebu, que es calificador de cortos para los premios Óscar.

Durante la ceremonia inaugural del certamen, el protagonista de Narcos recibió el premio a la trayectoria. Habló en exclusiva con El Mostrador sobre la serie de Netflix, Donald Trump y los abusos en la industria cinematográfica.

Narcos

Alcázar agradece la producción de Netflix para hacer una serie que no solo conquista a una gran audiencia, además que exige un nivel de trabajo y profesionalismo muy altos. «En México lo único que teníamos era la basura de Televisa y Tv Azteca», dice el protagonista de Narcos, quien explica que en su país es difícil hablar del tema de las drogas. Es un tema sensible, y además puede traer problemas, lo que genera auto censura en México.

Pero ser parte de un proyecto estadounidense que hable del narcotráfico despertó la duda de Alcázar. «Cuando me invitan a mí, al comienzo pensé ‘¿qué tienen que decir los gringos de Narcos? Ellos se van a retratar como los héroes, los malditos son los latinoamericanos”. Al leer los libretos hay de esto, pero también los gringos son capaces de ser autocríticos».

El actor dice que productoras latinoamericanas podrían hacer este tipo de proyectos, pero no lo hacen, y que lo haga una empresa estadounidense trae ventajas. Narcos es una ficción inspirada en la realidad, así que no se debe esperar aprender de la historia del narcotráfico con la serie. Alcázar reconoce esa característica de la producción que protagoniza y explica que «entras sabiendo que es ficción. Como actor tratas de crear un personaje en base a una investigación, porque es lo que corresponde, para que no sea un personaje plano, malo o simple. Tiene que ser un personaje complejo».

Además cuenta que el papel que le ofrecieron le gustó porque el jefe del cartel de Cali tenía fama de ser un estratega. Le decían el ajedrecista porque pensaba mucho antes de actuar. Eso, mas la locación de los rodajes (Colombia) y la buena paga lo llevaron a aceptar el papel protagonista de Narcos.

Damián Alcázar con directores del Festival de Cine de Lebu

Experiencia con Trump

Mientras Narcos estaba realizándose, Donald Trump, conocido por su discurso misógino y racista, llegó a la Casa Blanca. «En lo particular no me ha afectado en nada, porque las productoras todavía se toman la libertad creativa que tienen que tomarse y deciden lo que necesitan si además trabajan fuera de los Estados Unidos», cuenta Alcázar. Agrega que «lo único que sucedió es que un productor de Narcos saltaba de alegría cuando se enteró que ganó Trump, pero lo hacía para molestar a los demás porque sabía que los demás estaban muy enojados con que ganara.»

Dentro de Estados Unidos los directores llaman a actores extranjeros cuando no tienen actores del país que cumplan con las particularidades del personaje, pero fuera del territorio norteamericano las productoras tienen más libertad para elegir a los intérpretes. «Yo ahora estoy ahora estoy en trámites para sacar la Green Card para poder trabajar allá. Quiero tener la posibilidad de poder trabajar en inglés, y lo estoy logrando. En este sentido a nosotros no nos acarrea dificultades, creo que es más complejo en ámbitos relacionados al comercio más que en la cultura, entre comillas, porque para nosotros el cine es cultura, pero para ellos es negocio. Pero a nosotros los artistas no nos afecta tanto».

Cuando aún el país del norte estaba en campaña presidencial, Alcázar recuerda que parecía imposible la elección de Trump, pero que él siempre creyó que era posible. «Esa sociedad esta abigarrada, sobre todo de ignorancia y de buena vida que los hace conservadores e intolerantes, hay una supremacía de la cual quieren incluso presumir», añade el actor. Y es en esa misma sociedad donde muy de a poco han ido saliendo a la luz casos de violencia de género y abusos de poder en la industria del cine.

#MeToo

Alcázar cree que la dificultad que ha habido para denunciar los abusos que se han constatado tras el caso Weinstein son producto del machismo imperante en la sociedad. Y es un fenómenos que está lejos de ser aislado. En las últimas semanas actrices mexicanas han comenzado también a hablar de los abusos que han sufrido al trabajar en la industria cinematográfica de ese país.

«Conozco una actriz chilena que estuvo en México y me platicó unas cosas terribles de los productores de Televisa, pero de eso te vas enterando constantemente, y me parece muy bueno que esto surgiera de manera tan fuerte, habría que sacar a todos ellos de donde están, deberían existir las leyes precisas para ejercer una acción de castigo», opina Alcázar.

Para el protagonista de Narcos la situación de la industria es vergonzosa, pero es solo una parte de una realidad mucho más grande. «Nosotros tenemos en el estado de Chiguagua en Ciudad de Juarez una gran cantidad de muertes de mujeres por grupos de hombres, a veces me da asco mi género, es una pena porque claro que los brutales son los hombres. Qué bueno que este movimiento esté surgiendo, qué bueno que tenga esa fuerza y espero que no vuelva a ocurrir».

 

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